Corazón contento - Claudio Morán y Los Universales
La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad
La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural
viernes, 31 de mayo de 2019
jueves, 30 de mayo de 2019
miércoles, 29 de mayo de 2019
martes, 28 de mayo de 2019
lunes, 27 de mayo de 2019
viernes, 24 de mayo de 2019
jueves, 23 de mayo de 2019
miércoles, 22 de mayo de 2019
martes, 21 de mayo de 2019
lunes, 20 de mayo de 2019
viernes, 17 de mayo de 2019
jueves, 16 de mayo de 2019
miércoles, 15 de mayo de 2019
martes, 14 de mayo de 2019
El porro de Jaime - Checha y su India Maya Caballero
El porro de Jaime - Checha y su India Maya Caballero
Gracias a latinconn.
lunes, 13 de mayo de 2019
viernes, 10 de mayo de 2019
jueves, 9 de mayo de 2019
miércoles, 8 de mayo de 2019
martes, 7 de mayo de 2019
lunes, 6 de mayo de 2019
viernes, 3 de mayo de 2019
Danzón No. 2 - Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México
El danzón
De origen cubano, el danzón es un ritmo y un baile de gran arraigo veracruzano, especialmente del puerto de Veracruz, donde pervive como un elemento indiscutible de su identidad. No sólo en este puerto posee esta vitalidad, el Distrito Federal concentra el mayor número de plazas y salones dedicados a este ritmo, así como de bailadores y músicos danzoneros.
Se sabe que el danzón fue creado por el compositor cubano Miguel Faílde, cerca del año 1879, en una simbiosis con otro género cubano llamado danza; este nuevo género se interpretaba con instrumentos como la flauta, violes, timbales y percusión cubana. La puerta de entrada del danzón a nuestro país fue Yucatán, y con los años llegó a otros estados por la afluencia de músicos cubanos como Benny Moré, Dámaso Pérez Prado y la Orquesta Aragón.
Arturo Márquez
El compositor sonorense Arturo Márquez (Álamos, 1950) es el artífice de numerosos danzones para gran orquesta y orquesta de cámara. Sus primeras lecciones musicales incluían valses, polcas y chotises, por lo que no extraña que su cercanía y conocimiento de la música popular de México así como su indiscutible talento lo condujera a buscar formas de expresión nuevas a través de la fusión con otros géneros como el jazz, el rock; así como sus labores musicológicas y sus estudios de perfeccionamiento musical.
Quizás lo más relevante de Márquez es que ha sabido incorporar esta fusión de lenguajes, ritmos y naturalezas musicales sin caer en lo folclórico o nacionalista, así como su habilidad arreglística; aunque su personalidad musical le ha valido algunas críticas, Márquez es elogiado por la crítica y el público como un ícono de la música mexicana.
Danzón No. 2
El danzón es uno de los géneros populares que más ha sido reelaborado por compositores de música de concierto; incluso existen danzones basados en las músicas de autores clásicos como Verdi, Debussy, Rossini y Schubert.
Márquez escribió al menos ocho danzones sinfónicos entre los años 1994 y 2004, entre los que se destaca sin duda la composición del Danzón No. 2; esta pieza, compuesta para orquesta por encargo de la Dirección de Actividades Musicales de la UNAM, cuenta con solos de piano, violín, trompeta y clarinete; Márquez la dedicó a su hija Lily Márquez y se estrenó en la ciudad de México bajo la interpretación de la Orquesta Filarmónica de la UNAM y la dirección de Francisco Savín.
Una de sus características musicales más interesantes es que su composición está centrada en los acentos más que en las marcas de tempo, por lo que da la impresión de que el tempo varía aun cuando no lo hace; quizás no hay forma adecuada de describir una pieza musical, por lo que lo mejor es escucharla; en su lugar leamos de voz del autor la creación de este maravilloso danzón.
"La idea de componer el Danzón No. 2 surgió en 1993 durante un viaje a Malinalco con el pintor Andrés Fonseca y la bailarina Irene Martínez, ambos expertos en bailes de salón y con una especial pasión por el danzón, la cual me transmitieron desde el principio y también en posteriores excursiones a Veracruz y al Salón Colonia en la colonia Obrera del Distrito Federal. A partir de estas experiencias empiezo a aprender sus ritmos, su forma, sus contornos melódicos a base de escuchar las viejas grabaciones de Acerina y su Danzonera, y dentro de mi fascinación capto que la aparente ligereza del danzón es sólo una carta de presentación para una música llena de sensualidad y rigor cualitativo que nuestros viejos mexicanos siguen viviendo con nostalgia y júbilo como escape hacia su mundo emocional, el cual afortunadamente aún podemos ver en el abrazo que se dan música y baile en Veracruz y en los salones de la ciudad de México. El Danzón No. 2 es un tributo a ese medio que lo nutre. Trata de acercarse lo más posible a la danza, a sus melodías nostálgicas, a sus ritmos montunos, y aun cuando profana su intimidad, su forma y su lenguaje armónico, es una manera personal de expresar mi respeto y emotividad hacia la verdadera música popular."
Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México
El Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México se formó en 2001 con el objetivo primordial de difundir la música contemporánea de concierto escrita originalmente para cuatro guitarras.
Hoy día y a doce años de su formación, es el único cuarteto de guitarras nacional que ha estrenado un concierto para orquesta y cuarteto de guitarras en México en los últimos años, tal fue el caso del concierto Interchange de Sergio Assad, con la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez, el 3 de diciembre de 2011 en el auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes.
En el 2011 también destacó su participación en el 9º Festival Internacional de Música Clásica Contemporánea de Lima, Perú, en el cual ofrecieron dos conciertos y la celebración de su décimo aniversario con una presentación en el Salón de Recepciones del MUNAL. En mayo del 2012, fueron una de las dos agrupaciones mexicanas participantes en la 19 edición del Sibiu International Theatre Festival.
En su sólida trayectoria, el Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México ha ofrecido conciertos en diversos festivales especializados del país y se han presentado en las principales salas de concierto del Distrito Federal, tales como la Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario y la Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes; además de la Hermilo Novelo del Centro Cultural Ollin Yoliztli, la Julián Carrillo de Radio UNAM y el teatro La Capilla del Centro Cultural Helénico. En el interior de la República Mexicana han ofrecido conciertos en la Catedral de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, la Casa Borda y la Iglesia Santa Prisca, en Taxco, Guerrero, el Conservatorio de las Rosas en Morelia y el CIDEG, en Paracho, Michoacán.
A lo largo de su carrera artística, han participado en diversos festivales entre los que destacan las Jornadas Alarconianas, el Festival Cervantino Barroco, el Festival Cultural de la Guitarra de Paracho, el Séptimo Festival de Guitarra de la Capilla, el Concurso y Festival Internacional de Guitarra de Taxco, la Semana Internacional de Guitarra de la UNAM, La Guitarra en el Mundo, En los mares de la Música y el Festival de Música de Verano Naucalpan.
Han realizado grabaciones para Radio UNAM, Horizonte y Opus 94, así como para la televisión en el programa Conversando con Cristina Pacheco de Canal 11.
Entre los reconocimientos y becas a las cuales se han hecho acreedores, destacan: Artes por todas partes reconocimiento del Instituto de Cultura de la Ciudad de México; Primer lugar en el Tercer Concurso de Música de Cámara de la Escuela Nacional de Música; Primer premio en el Primer Concurso de Ensambles de Guitarra del Centro Cultural Helénico; y becarios del FONCA en su edición 2004, apoyo con el cual grabaron el CD Jícamo a cuatro que contiene obras dedicadas al cuarteto compuestas por cinco destacados compositores mexicanos, producidos bajo el sello de Urtext Digital Classics.
En su repertorio incluyen programas: Mexicano, de Cuartetos Europeos, Programa Latinoamericano, además de las siguientes obras que fueron compuestas específicamente para esta agrupación: Jícamo a Cuatro de Gerardo Tamez; Rumbas de Ernesto García de León; Cajón de Jorge Sosa; Impresiones de Gustavo Martín y Caudas de Jorge Ritter.
En el año 2011, nuevamente fueron becarios del FONCA en el Programa de Coinversiones para la producción de Acinco…, CD con piezas originales para cuarteto de guitarras y alguna otra dotación musical.
En noviembre de 2013, la agrupación presenta su tercera producción discográfica: Sones y danzones de buena madera, 12 tracks de música popular mexicana con piezas como La llorona, La sandunga, La bruja, Huapango y el Danzón N. 2, en arreglos para cuatro guitarras.
El Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México está integrado por Sayil López Cruz, César Lara, Joaquín Olivares y José Luis Segura Maldonado.
Fuentes:
Agenda 012.019 Num.2
https://www.tempusclasico.com/Artistas/cguitarras_cdmexico.html
Danzón No. 2 - Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México
Gracias a Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México.
viernes, 12 de abril de 2019
Carmenza - Emir Boscán y Los Tomasinos
Emir Boscán
"Su orquesta interpretó las primeras cumbias románticas y bailables a ritmo de trompetas. Dos de sus éxitos "Carmenza" y "Yolanda" ocuparon por años y hasta la fecha los lugares como temas clásicos de la cumbia internacional y fueron regrabados en varios países de Suramérica y Norteamérica."
Emiro Augusto Boscán Bohórquez, "Emir Boscán", nació en La Cañada de Urdaneta, en el estado venezolano de Zulia, Venezuela, en 1943.
Este músico zuliano que hizo bailar a más de uno en América Latina y el Caribe, inició su exitosa carrera artística a los 25 años de edad, formando parte de una pequeña agrupación local donde tuvo la oportunidad de tocar instrumentos musicales como la güira y coreaba las canciones.
Posteriormente Emir Boscán tuvo la oportunidad de unirse al músico Tomasin Palencia, conformando así la orquesta "Los Tomasinos" e interpretando musica tropical, la cual fue un éxito en los años 70 y 80.
Siendo compositor e intérprete de sus temas, realizó una gira internacional, en la cual su socio y amigo Tomasin no pudo asistir.
A raíz de esta gira, Emir juntó a su orquesta conformada por músicos de calidad, brillaron en escenarios extranjeros dando a conocer sus exitosos temas discográficos a nivel mundial como "Carmenza", "El gavilán pollero", "Yolanda" y "El burrito de Belén". Esos fueron unos de los tantos temas que llevaron al éxito a esta agrupación tropical, siendo premiado en cada país del mundo.
Representó a Venezuela en los Estados Unidos, siendo merecedor de dos premios Record Word y el premio Billboard.
En México fue ganador de dos Discos de Oro y Disco de Platino, por ventas de discos. También fue merecedor del premio DiscoMéxico Musicalísimo como compositor de música tropical del año.
Todos estos galardones los recibió por su tema emblemático "Carmenza", el cual también lo interpretó el grupo mexicano Los Gatos Negros de Tiberio, pero originalmente se hizo un éxito en la voz de su creador, Emir Boscán.
Su última producción musical fue realizada en el año 2011, contiene 10 éxitos de los cuales 7 son de su autoría, donde ha querido rendirle un merecidísimo homenaje a quien él considera el mejor compositor de la música tropical, al maestro José Barros.
A los 70 años de edad, falleció el 10 de octubre de 2013 en Bogotá, Colombia.
Fuentes:
1. Diario Versión Final, de Maracaibo, 20 de octubre de 2013.
2. https://es.wikipedia.org/wiki/Cumbia_venezolana
3. https://sabrosita590am.com.mx/multimedia/podcast/idolos-590/emir-boscan-6-274923
4. https://www.lainformacion.com/arte-cultura-y-espectaculos/musica-clasica/muere-el-cantautor-venezolano-emir-boscan-autor-de-cubita-la-bella_Bary3mBZ6P8Sajmi7mMLn7/
5. sayco.org/images/documentos/Memorias_Sayco_2008.pdf
De su autoría y con su voz: Carmenza. Disfrútelo.
Carmenza - Emir Boscán y Los Tomasinos
jueves, 11 de abril de 2019
miércoles, 10 de abril de 2019
El hijo sin consuelo - Jaime Ley y Los Líderes
Jaime Ley
Jaime Montoya Ley nació el 15 de junio de 1944 en Sopetrán, Antioquia, Colombia.
Inicialmente fue un extraordinario bajista y posteriormente cantante. Formó parte de agrupaciones en los años 70´s como Los Graduados, Los Claves, Los Idolos, Los Hispanos y Los Bestiales, hasta llegar a formar su propia agrupación: Los Líderes.
Falleció el 25 de junio de 2013 en la ciudad de Panamá.
Es poca la información disponible de este gran artista colombiano, y a pesar de ello se le recuerda con gran afecto. He aquí esta canción que fue un gran éxito en mi ciudad, disfrute usted.
El hijo sin consuelo - Jaime Ley y Los Líderes
martes, 9 de abril de 2019
Río Manzanares - Tulio Enrique León
Río Manzanares - Tulio Enrique León
Gracias a TIEMPOS DE VINILO.
lunes, 8 de abril de 2019
Hasta siempre, Pastor
Pastor López
1944 - 2019
1944 - 2019
A la edad de 74 años, el pasado 5 de abril falleció el músico colombo-venezolano Pastor López en la ciudad de Cúcuta, Colombia, a causa de un accidente cerebrovascular. Su música traspasó fronteras y generaciones.
Aunque su legado perdurará por siempre, a Pastor López solo queda darle las gracias por tantas canciones que a lo largo de sus 50 años de trayectoria, alegraron los corazones de tantos.
Recordémoslo con algunas de sus interpretaciones...
viernes, 5 de abril de 2019
jueves, 4 de abril de 2019
miércoles, 3 de abril de 2019
martes, 2 de abril de 2019
lunes, 1 de abril de 2019
viernes, 29 de marzo de 2019
jueves, 28 de marzo de 2019
miércoles, 27 de marzo de 2019
martes, 26 de marzo de 2019
lunes, 25 de marzo de 2019
Cumbia de la paz – Chico Cervantes y su Conjunto Internacional
En esta cumbia que tuvo gran éxito en mi ciudad y que es infaltable en el repertorio de quienes gustamos de ella al ser un clásico, el gran compositor José Barros proclama el origen étnico indígena de la cumbia colombiana que, en su opinión, carece del componente africano que muchos le atribuyen en su conformación.
En una entrevista que le realizaron en 1978 –de la cual muestro un extracto más adelante- el laureado personaje describe el “ritual sublime de los Pocabuy en la rueda de la cumbia” y argumenta, además, su posición respecto a su negativa de otorgarle a la cumbia la parte africana de su paternidad.
La cumbia es la hija del País de Pocabuy
“Para hallar el origen de la cumbia es indispensable mencionar la lejana existencia del ‘País del Pocabuy’ (tierra de lagunas), integrado por los pueblos Chilloa, Chimichagua, Chiriguaná, Guataca, Menchiquejo, Tamalacué (hoy Tamalameque), Sampayón (hoy El Banco), Guamaje, Saloa, etcétera.
En ese inmenso territorio las tribus chimilas y pocabuyes realizaban un ritual religioso, siempre nocturno, para despedir al más allá a sus caciques. Se formaba un círculo de hombres y mujeres alrededor del muerto, quedando la india a la derecha de su parejo.
Al sonar una triste melodía y golpes de percusión, empezaba la danza ritual, de derecha a izquierda para simbolizar el viaje infinito, con cantos hechos murmullo. La mujer llevaba una luz en la mano para representar su fiel y amorosa compañía al hombre e iluminarle el camino eterno”. En esta forma José Barros le niega a la cumbia cualquier ancestro africano.
“Si lo tuviera, existirían manifestaciones de cumbia en algún lugar de ese continente, pero no es así. Tampoco existen en Estados Unidos, que recibió la mayor cantidad de negros africanos, ni en Cuba, Brasil, Santo Domingo o Puerto Rico.
Es más: ni siquiera se desarrolló en otras regiones colombianas que recibieron inmigración negra, como la Costa del Pacífico. A esto agregaría yo, que el negro es mal bailador de cumbia y en cambio muy diestro en el mapalé, el cual tiene contorsiones y arrebatos corporales de que aquella carece”.
Ni cree en el parentesco semántico entre cumbia y el vocablo africano cumbé. “Hace veinte años uno de esos patriotas defensores de nuestro folclor pretendió quitarle la paternidad colombiana al bambuco y dársela al África porque bambuco, según decía viene de bambú.
Que haya unas palabras parecidas a cumbia no es suficiente para catalogarla como africana. Fíjese en el merecumbé que se inventó Pacho Galán, diciendo que es una fusión de merengue y cumbia, y que no tiene asomos de merengue ni de cumbia”. Rechaza también la actualidad de la cumbia cantada. “La cumbia es ritual y no existe ritual sin palabras. Su letra entonces, nació en el idioma de los indios para referirse a la importancia (de) las actuaciones de los caciques y se prolonga en nuestros días para enaltecer la labor de las gentes del pueblo o la belleza”.
Fuente: https://revistadiners.com.co/archivo/54242_se-acabo-la-cumbia/
Sea como sea, las percusiones de esta cumbia son fantásticas y le invito a que la disfrute con la fabulosa voz de César Castro en su interpretación.
En una entrevista que le realizaron en 1978 –de la cual muestro un extracto más adelante- el laureado personaje describe el “ritual sublime de los Pocabuy en la rueda de la cumbia” y argumenta, además, su posición respecto a su negativa de otorgarle a la cumbia la parte africana de su paternidad.
La cumbia es la hija del País de Pocabuy
“Para hallar el origen de la cumbia es indispensable mencionar la lejana existencia del ‘País del Pocabuy’ (tierra de lagunas), integrado por los pueblos Chilloa, Chimichagua, Chiriguaná, Guataca, Menchiquejo, Tamalacué (hoy Tamalameque), Sampayón (hoy El Banco), Guamaje, Saloa, etcétera.
En ese inmenso territorio las tribus chimilas y pocabuyes realizaban un ritual religioso, siempre nocturno, para despedir al más allá a sus caciques. Se formaba un círculo de hombres y mujeres alrededor del muerto, quedando la india a la derecha de su parejo.
Al sonar una triste melodía y golpes de percusión, empezaba la danza ritual, de derecha a izquierda para simbolizar el viaje infinito, con cantos hechos murmullo. La mujer llevaba una luz en la mano para representar su fiel y amorosa compañía al hombre e iluminarle el camino eterno”. En esta forma José Barros le niega a la cumbia cualquier ancestro africano.
“Si lo tuviera, existirían manifestaciones de cumbia en algún lugar de ese continente, pero no es así. Tampoco existen en Estados Unidos, que recibió la mayor cantidad de negros africanos, ni en Cuba, Brasil, Santo Domingo o Puerto Rico.
Es más: ni siquiera se desarrolló en otras regiones colombianas que recibieron inmigración negra, como la Costa del Pacífico. A esto agregaría yo, que el negro es mal bailador de cumbia y en cambio muy diestro en el mapalé, el cual tiene contorsiones y arrebatos corporales de que aquella carece”.
Ni cree en el parentesco semántico entre cumbia y el vocablo africano cumbé. “Hace veinte años uno de esos patriotas defensores de nuestro folclor pretendió quitarle la paternidad colombiana al bambuco y dársela al África porque bambuco, según decía viene de bambú.
Que haya unas palabras parecidas a cumbia no es suficiente para catalogarla como africana. Fíjese en el merecumbé que se inventó Pacho Galán, diciendo que es una fusión de merengue y cumbia, y que no tiene asomos de merengue ni de cumbia”. Rechaza también la actualidad de la cumbia cantada. “La cumbia es ritual y no existe ritual sin palabras. Su letra entonces, nació en el idioma de los indios para referirse a la importancia (de) las actuaciones de los caciques y se prolonga en nuestros días para enaltecer la labor de las gentes del pueblo o la belleza”.
Fuente: https://revistadiners.com.co/archivo/54242_se-acabo-la-cumbia/
Sea como sea, las percusiones de esta cumbia son fantásticas y le invito a que la disfrute con la fabulosa voz de César Castro en su interpretación.
viernes, 22 de marzo de 2019
Aquellos ojos verdes - Adolfo Utrera
En la década que va desde 1920 a 1930, el bolero se venía interpretando únicamente en las guitarras de los trovadores de Oriente. El primer intento que se hace para crear los boleros en piano es del compositor y pianista cubano Nilo Menéndez quien se enamoró de Conchita Utrera, una hermosa cubana de ojos claros, la misma noche que la conoció y le compuso una línea melódica, pidiéndole después al poeta Adolfo Utrera, hermano de Conchita, que le pusiera letra, sugiriéndole el tema. Así nace el primer bolero moderno titulado Aquellos ojos verdes, junto al tenor cubano Adolfo Utrera y dedicado a Conchita Utrera.
Fueron tus ojos los que me dieron
el tema dulce de mi canción,
tus ojos verdes, claros, serenos,
ojos que han sido mi inspiración.
Aquellos ojos verdes de mirada serena
dejaron en mi alma eterna sed de amar,
anhelos de caricias, de besos y ternuras,
de todas las dulzuras que sabían brindar.
Aquellos ojos verdes serenos como un lago
en cuyas quietas aguas un día me miré,
no saben las tristezas que a mi alma le dejaron
Aquellos ojos verdes que ya nunca besaré.
La primera grabación de Aquellos ojos verdes fue hecha por el sello disquero la Columbia Records en el mes de junio de 1930 en la ciudad de Nueva York con la interpretación de Adolfo Utrera y acompañado a cuatro manos y dos pianos por el maestro Ernesto Lecuona y Nilo Menéndez.
Fue el primer bolero cubano de trascendencia internacional, sobre todo cuando lo grabó en el año de 1941 la Orquesta de Jimmy Dorsey teniendo como cantante a Bob Eberle y a Helen O´Conell.
Esta importante pieza musical fue grabada también por otras grandes voces del mundo, tales como: la Orquesta de Don Aspiazu con el cantante Chick Pullacek, el tenor Juan Arvizu, Nat King Cole, Pilar Arcos, Rita Montaner, Esther Borja, Alfonso Ortiz Tirado, Bobby Breen, Rosita Fornés, Luis Gardel, Los Panchos, los tenores Alfredo Kraus y José Carreras, Alfredo Sadel, las orquestas de los Hermanos Dorsey, Ray Conniff y muchos más.
Sobre el bolero Aquellos ojos verdes, César Portillo de la Luz le ha dicho al profesor e investigador musical cubano Radamés Giro, lo siguiente: Se amplían las posibilidades melódicas del bolero, sin que el género perdiese la atmósfera que lo identificaba, por lo que comienza su verdadero proceso de modernización... La pieza... resultó un éxito mundial... La innovación aparecida en esta obra fue el resultado de la influencia recibida del impresionismo musical francés, que había pasado a los Estados Unidos...
Nilo Menéndez
Nilo Menéndez Barnet nació en Matanzas, Cuba, el 27 de septiembre de 1902. A mediados de los años 20 trabajaba como pianista acompañante de las películas silentes en el cine Velasco de su ciudad natal. Vivió en La Habana hasta el año 1924, cuando viaja a la ciudad de Nueva York en busca de mejores horizontes. El pianista y compositor de origen español José Lacalle, Director Musical de la sección latina de la Columbia Records, le consiguió trabajo en esta como pianista.
Era amigo del tenor cubano Adolfo Utrera, y vivían en el mismo edificio. Cuando la hermana menor de Adolfo, Conchita, fue a pasar una temporada con este, entre ella y Nilo se creó una corriente de simpatía que inspiró el famoso bolero Aquellos ojos verdes en el año de 1929.
Nilo le cuenta al periodista Juan J. Remos en una entrevista que este le hiciera y se publicara en El Diario de las Américas el 9 de noviembre de 1977 los detalles de la inspiración del bolero Aquellos ojos verdes: Corría el año de 1929 y me encontraba yo en la ciudad de los rascacielos. Allí conocí a Conchita Utrera, una bella cubanita, rubia natural, de ojos claros, que escribía versos y recitaba magistralmente. Yo también soy poeta y como fulminado por un rayo de pasión por sus bellos ojos, caí loco de amor por ella, y ella también se enamoró de mi. Y agrega lo siguiente: Esa mujer que tocó mi vida, breve pero intensamente, regresó a La Habana y jamás la volví a ver.
Nilo trabajó con la orquesta de Anson Wecks en Peaxoxk Courrt de Mark Hopkins Hotel de San Francisco, junto a Xavier Cugat.
Se marcha a Hollywood y acompaña a Tito Guízar en sus giras y graba Mis tristezas, y también graba con el cantante mexicano Guty Cárdenas Aunque no pueda vivir sin ti. Y sus últimas actuaciones profesionales fueron en el año 1960 en la ciudad costera de Ocean Shores de donde pasó a Palm Spring, en California con los Guadalajara Boys y tocó dos años y se retiró para irse a la ciudad de Aberdeen en las cercanías de Washington, donde falleció el 15 de septiembre de 1987.
Sus cenizas fueron trasladadas a la ciudad de La Habana en diciembre de 1990 por su sobrina la cineasta Perla Negrete.
Nilo fue un caso curioso entre los compositores cubanos, siempre compuso fuera de Cuba.
Adolfo Utrera
El otro protagonista de esta hermosa canción fue Adolfo Utrera. Nació en La Habana, 28 de mayo de 1901. Fue el mayor de diez hermanos y muy pronto tuvo que enfrentarse a la vida pues su padre murió en 1922. Tomó clases de canto en La Habana y después con una profesora chilena en Nueva York. De diciembre de 1926 a noviembre de 1931, menos de cinco años, grabó 126 discos para la Columbia, sin contar algunas otras grabaciones con distintos artistas. Entre ellas está la histórica de Aquellos ojos verdes, canción de la que escribió la letra, con música de Nilo Menéndez. Adolfo era poeta y dedica esta canción a los ojos de su hermana menor Conchita, que pasaba una temporada en Nueva York, con él. Por razones desconocidas se suicidó, tronchando una promisoria carrera, en Nueva York el 3 de diciembre de 1931.
Conchita Utrera
De Conchita Utrera, hermana de Adolfo Utrera, fuente de inspiración para la creación del bolero Aquellos ojos verdes, se sabe muy poco. Era poetisa y cantante. Visitó Nueva York, donde hizo algunas grabaciones a finales de 1929 y comienzo de 1930, dedicándose después a la poesía.
Fuente: Historia del Bolero I
Disfrute la grabación original de Aquellos ojos verdes, en la voz de Adolfo Utrera y con el acompañamiento en los pianos de Nilo Menéndez y Ernesto Lecuona.
jueves, 21 de marzo de 2019
miércoles, 20 de marzo de 2019
martes, 19 de marzo de 2019
lunes, 18 de marzo de 2019
viernes, 15 de marzo de 2019
jueves, 14 de marzo de 2019
Santander de Batunga - La Charanga del Caribe
La Charanga del Caribe
Este grupo se inició a fines de 1960 y es uno de los grupos conocidos en Argentina.
Introdujeron una original formación orquestal con piano, contrabajo, guitarra eléctrica, dos tumbadoras y güiro. Lo lideraba el colombiano Coco Barcala (nombre real Antonio Darío), su voz principal, que ejecutaba además timbaleta y tumbadora. Tuly Márquez (Juan de Dios Márquez), portorriqueño, tocaba tumbadora, quinto y conga, y también cantaba. El peruano Panamito (Alejandro Jibaja Molero) se encargaba del güiro y cantaba. Míguez (Miguel Salas del Valle) era el guitarrista y ocasional vocalista. El bajista era Fredy (Alfredo Skuza ), alemán radicado en Argentina, considerado como el primer ejecutante de bajo electrónico en el país. Completaba el grupo Pellegrino (Juan Carlos Cristóforo), con una bien ganada fama de excelente pianista de temas tropicales.
Una característica de la Charanga del Caribe fue la interpretación de los ritmos bailables de distintas naciones latinoamericanas, respetando los estilos de sus propias orquestas.
En poco tiempo fueron adquiriendo renombre a través de contínuas presentaciones en locales nocturnos, especialmente en los por ese entonces muy cotizados “Nigth Clubs” de la zona norte de Capital y Gran Buenos Aires. Llegaron luego las presentaciones en Nueverama, en Canal 9, y en los Sábados Circulares que conducía Nicolás Mancera en Canal 13. En los carnavales de 1962 fueron uno de los grupos más buscados, actuando no solamente en Buenos Aires, ya que realizaron giras por varias ciudades del interior.
Comenzaron a grabar en CBS, con un simple que incluía “El aguacerito” y “Al amanecer”, tema este que fue su primer gran éxito. Siguió otro simple, “Panameña” y “Momposina”, prosiguiendo luego una serie de EPs y LPs registrados en los años sucesivos. Con “Santander de Batunga” batieron records de venta en 1964. Otros temas exitosos fueron “Brisas del mar”, “Vamos pa’l cumbión”, “A mover el esqueleto”, “Los tiburones”, “Paisaje de cumbia”, “Flauta e' caña”, “Platos voladores”, “Batijugando”.
Con el paso de los años hubo cambios en la formación, que incluyeron el alejamiento de Coco Barcala para actuar como solista. Sin repetir el suceso de los sesenta continuaron actuando y Barcala retomó la dirección de la agrupación, con la que sigue realizando presentaciones en la actualidad.
Fuente: http://www.universalmedios.com.ar/calidad-de-vida/actualidad/que-sabe-usted-de-la-charanga/
Santander de Batunga - La Charanga del Caribe
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