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lunes, 7 de marzo de 2016

La Sonora Cienaguera


La Sonora Cienaguera

Sólo una producción musical bastó para que el nombre de La Sonora Cienaguera permaneciera en el corazón de los colombianos, quienes han gozado con su música por varias generaciones. Fieles representantes del folclor de los departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba y Magdalena, publicaron su trabajo en 1963, cuando fueron convocados por Discos Fuentes, gracias a la trayectoria que habían logrado sus principales protagonistas en sus propias carreras musicales, Antolín Lenes, Pablo Flórez, "El Indio" Chávez y la invidente Lucy González.

Antolín Lenes se destacó como músico y compositor. Nació en Cienaga de Oro. Hasta su muerte el 17 de abril de 1976 gozó de inmensa popularidad, ya que sus composiciones, entre ellas Sonia, Las vueltas de Pello y Roberto Ruiz, fueron interpretadas por famosas orquestas como la Billos Caracas Boy's. De la misma forma, el nombre de Antolín Lenes y su Combo Orense estuvo ligado al afecto popular, gracias a éxitos como La tabaquera -de Carlos Suaza-, La aventurera -de Pablito Flórez-, y Sonia -como ya se dijo, de su propia inspiración-, que bailaron durante muchos años varias generaciones de colombianos. La voz de Lucy González -La Cieguita-, fue el complemento ideal para el éxito de sus producciones.

Pablo Flórez, compositor e intérprete conocido como El Poeta del Sinú, nació en Ciénaga de Oro, en 1927. Sus actividades artísticas las inició en orquestas de Sincelejo y Montería como baterista. Luego fue contratado por Toño Fuentes, fundador de la primera compañía colombiana de discos, para que fuera el percusionista exclusivo de la misma. Por ello grabó con artistas de la talla de Pedro Laza y sus Pelayeros, de Francisco Zumaqué, de La Sonora Cordobesa y de los Hermanos Martelo.

También brilló como compositor y guitarrista, debut que presentó con el bolero Tan lejos de ti, dedicado a su esposa Marcelina Causil. Una de sus obras más famosas es La aventurera, y en su repertorio tiene éxitos de la talla de Los sabores del porro, La muerte de María Varilla, Tres clarinetes, Ojos turcos, Rosas de la tarde, El entierro de Pablo Flórez, y El dolor de María.

En 1963 grabó, como intérprete, para La Sonora Cienaguera y para El Combo Los Galleros.



Rogelio Adriano Chávez Flórez, conocido artísticamente como "El Indio" Chávez, nació en Cereté, el 8 de septiembre de 1925. Su admiración por “El Jefe”, Daniel Santos, lo llevó al mundo del canto. Sus principales triunfos musicales los logró al frente de La Sonora Cordobesa, como vocalista líder. “El Indio” Chávez también incursionó como compositor, campo en el que creó unas diez obras y dos de ellas le merecieron reconocimiento: El sopla tierra y La calle 13.

 


Lucy González, como artísticamente se le conoció, fue una de las grandes intérpretes del folclor costeño; oriunda de Ciénaga de Oro, en donde nació el 14 de septiembre de 1933. Su debut como cantante lo hizo a los trece años en la agrupación Combo Los Galleros, dirigida por el compositor y saxofonista Antolín Lenes, quien estaba casado con una hermana de Lucy.

También hizo parte de las diversas agrupaciones de su pueblo natal, entre ellas la Orquesta Juvenil del mismo Antolín Lenes, la Orquesta Sonora Panaguá de Johnny Saénz; la Orquesta de Pello Torres y el conjunto de Lucho Campillo. Con su hermano Manuel Antonio –que ejecutaba el acordeón con gran maestría–, y su prima Cruz del Carmen Bedoya –conocida como Canosa–, conformó un inolvidable trío de ciegos.

Sin embargo sus mayores éxitos los construyó con el apoyo de Antolín Lenes y su Combo Orense, entre los que cabe destacar temas como La tabaquera, Sonia, La aventurera, La ciroma, El tabaco mascao y El polvorete –por el éxito de este tema se le impuso el título de La Reina del Polvorete–.

También llamada La Ciega de Oro, en el radio teatro de Radio Libertad y en diferentes escenarios de Barranquilla, Lucy González hizo presencia demostrando sus dotes artísticas. Lo que Dios le quitó en visión se lo dió en la voz. Lucy González Bedoya, falleció a los 69 años de edad y con ella se fue una voz visionaria a pesar de su invidencia natural.


Cuando La Sonora Cienaguera fue presentada por primera vez al público, en sus textos se escribió: Discos Fuentes de Colombia tiene el mayor placer en presentarles otro de sus más recientes y musicales "descubrimientos" artísticos de la temporada: La Sonora Cienaguera que nos deleita con un repertorio como Tres puntá, aplaudida cumbia de Juancho Oviedo; La piojosa, gaita instrumental de Emiro Torres Ospina; La ceiba, cumbia de Silvestre Julio, o el festivo porro Martínez banda. Todo un homenaje al trópico es la gran Sonora Cienaguera.
Fuente: Discos Fuentes.

La piojosa


Tres puntá

Otro que se nos fue.

El pasado sábado 5 de marzo Eliseo Herrera, una de las más grandes glorias de la música tropical colombiana de todos los tiempos y conocido popularmente como "El Rey del Trabalenguas", falleció a causa de un infarto fulminante en la ciudad de Cartagena. Elevo una oración al cielo y pido por su eterno descanso. Dios lo tenga en su santa gloria.

domingo, 2 de febrero de 2014

La cumbia


La cumbia

A menudo se considera a la cumbia de origen africano, a causa del parecido nominal con el baile cumbe practicado en Guinea. Pero el origen de la cumbia está tan enraizado en las tradiciones indígenas del norte de Colombia como en sus influencias africanas.

Numerosos musicólogos colombianos han afirmado que la cumbia evolucionó de la tradición de los indios taíno-caribeños del areito, un círculo en el que se bailaba, se interpretaba música y se recitaba poesía, practicado ampliamente por la población indígena de la zona caribeña. Algunas de las canciones del álbum Areíto (1992), de Juan Luis Guerra, en el que éste celebraba la cultura indígena prehispánica de la Hispaniola, siguen esa hipótesis. Los ritmos de las citadas canciones guardan un parecido razonable con la cumbia. 

Otra corriente de opinión defiende la hipótesis de una fusión entre las culturas africana e indígena que tenían lugar durante las fiestas de carnaval en Cartagena de Indias, el puerto colonial caribeño de Colombia. Allí se celebraban rituales parecidos a los areítos (la influencia de los taínos y del Caribe arraiga en el norte de Colombia mediante la interacción y las posibles relaciones de parentesco entre las tribus caribeñas y los chibchas, grupo del río Magdalena), y los africanos se unían a ellos, puesto que las poblaciones africanas gozaban de una tradición parecida de baile en círculo. Se dice que la artesanía africana era más avanzada que la de los indígenas, de ahí que los primeros ayudasen a fabricar unos tambores más eficaces, lo que obligó a que las flautas gaita de los indígenas tuviesen una orientación rítmica más marcada. La polirritmia africana influyó también en los estilos de baile.

La cumbia es un ritmo único en América Latina; al contrario que en países caribeños como Cuba, Puerto Rico y la República Dominicana, en Colombia la presencia indígena no había sido aniquilada y se deja sentir junto a las influencias africanas y europeas. La cumbia se desarrolló en Colombia a lo largo de las zonas costeras, producto del intercambio entre colonizadores europeos, esclavos africanos y población indígena, y los conquistadores españoles lo impulsaron en el interior del país.

La cumbia posee una luminosidad, una orientación que no se logra por la mera posibilidad de la improvisación, tal como sucede en la música cubana, sino mediante el ritmo, por la acentuación del tiempo débil en vez del fuerte, al contrario tanto de la música cubana como del blues. La cumbia puede llegar a ser hipnótica, cuando su ritmo sutil se hace presente en la pista de baile y la obsesiva gaita (una flauta larga), que supone la principal influencia indígena, produce su hechizo.

La primitiva forma de la cumbia, llamada a menudo como música de gaitero (en referencia a los intérpretes de las flautas gaita), lleva siglos tocándose en la región costera del Caribe. En su forma folklórica esencial, que se interpreta con tres tambores de tamaños diversos (con uno tan grande como el usado en el merengue), las maracas y la flauta gaita, la cumbia se remonta, como mínimo, a la época de Simón Bolívar, a inicios del siglo XIX. Las melodías etéreas del gaitero, que aún se escuchan actualmente entre los indios cuna y kogi, se tocan en contrapunto mutuo y se combinan con el ritmo fijo e hipnótico de un pequeño tambor, las improvisaciones alegres y diestras de dos tambores más, y los ritmos de adorno de la maraca. Uno de los gaiteros sostiene la gaita con una mano y la maraca con la otra, y con un ritmo y una agilidad asombrosos los toca los dos a la vez, y sólo quita los labios de la flauta para cantar.

En los siglos XIX y XX la cumbia se desarrolló de manera parecida a la música cubana. Se añadieron nuevos instrumentos modernos y las influencias de las técnicas de grabación y las tendencias en otros países latinoamericanos hicieron que la cumbia fuera más rápida y más moderna. A inicios de la década de los treinta del último siglo las orquestas de cumbia, como La Sonora Cienaguera, bajo la influencia de las orquestas norteamericanas de swing, añadieron saxos y trompetas.

A mediados del siglo XX, los directores de orquesta colombianos, como Lucho Bermúdez, trataron de combinar la cumbia con varias clases de música afrocubana, con poco éxito fuera de Cuba (seguramente debido a la carencia de sofisticación en las grabaciones y la ausencia de familiaridad que el resto del mundo tenía con los ritmos colombianos), y conjuntos de cumbia, como La Sonora Dinamita, adoptaron las formaciones de «orquesta» habituales en la salsa.

Hoy en día la cumbia es uno de los ritmos más populares de Latinoamérica, especialmente en México, que también comparte con Colombia el corrido, una especie de canción folklórica de protesta interpretada con guitarra (en Colombia siempre han triunfado los géneros musicales mexicanos y los han importado libremente; a menudo es más fácil encontrar mariachis en Colombia que en cualquier otro lugar, aparte de México y Centroamérica). Buena parte de lo que se conoce como música tejana —la música contemporánea de Texas y el norte de México que Selena hizo célebre—, no es más que una versión pop de la cumbia. Y tal vez, aún más importante, la cumbia es una de las influencias más destacadas en la música pop tropical contemporánea que se fabrica en los modernos estudios de Miami.
Fuente: Morales, Ed. Ritmo latino, la música latina desde la bossa nova hasta la salsa. 2006. 

Las cumbias