La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad
La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural
martes, 7 de septiembre de 2021
miércoles, 21 de julio de 2021
Que siga el tren - Orquesta Los Melódicos cantan Víctor Piñero y Perucho Navarro
Renato Capriles
1931 - 2014
Rafael Renato Capriles Ayala nació en San Esteban, estado Carabobo, el 28 de diciembre de 1931.
Sus padres fueron Miguel Angel Capriles MacPherson y Adelaida Ayala de Capriles; es el número trece de catorce hermanos. En busca de nuevas oportunidades de vida, su familia se muda a Caracas, en un principio a La Pastora, donde se hace adolescente.
Es en ese periodo y durante sus estudios de primaria en el colegio La Salle, que se revelan tempranamente sus inclinaciones musicales. Comienza por armar pequeños grupos musicales con los compañeros del barrio para amenizar los cumpleaños de sus amigos, la mayoría de las veces por el puro placer de tocar.
Luego su familia se muda a La Castellana, donde inmediatamente se dedica a aquella pasión que lo impulsaba a buscar seguidores para formar grupos musicales. Ya desde entonces, para los compañeros que compartían con él aquel especial hobby, era El Director.
Al cumplir los 16 años, y obedeciendo las sabias reglas cultivadas en el hogar, como aquella máxima de que "el que no quiere estudiar tiene que trabajar", ingresa a la Empresa Alemana Gustavo Zing y CIA, importadora y distribuidora de todo tipo de enseres.
Se inicia desde abajo, como office boy, ascendiendo paulatinamente hasta lograr el puesto de Jefe del Departamento de Mercancía "seca" (principalmente quincalla, ropa) y posteriormente se le asigna un jeep Land Roover para visitar clientes por los llanos de Venezuela, arduos recorridos que duraban hasta un mes. Pero la soledad no lo separó de su vocación
Renato, que para entonces no podía sino ser fanático de las grandes orquestas de música tropical bailable que existían en Venezuela, tenía entre sus preferidas a las agrupaciones de Luis Alfonso Larrain y la Billo's Caracas Boys. Era tal su admiración, que en aquellas largas giras por los llanos, puntualmente, al llegar las 4 de la tarde, Renato se orillaba en su jeep, donde fuera que lo agarrara esa hora, para escuchar por Radio Libertador, al "Mago de la Música Bailable", Luis Alfonso Larrain, y una hora después cambiaba el dial a Radio Caracas Radio para escuchar a "La más Popular de Venezuela", la Billo's Caracas Boys, por supuesto, para entonces, no existía la televisión.
Recordando con nostalgia esos irrenunciables oasis musicales en medio de sus jornadas diarias de trabajo, Renato comenta: "Si Gustavo Zing se hubiese enterado que su vendedor estrella se paraba dos horas diarias en sus recorridos laborales a escuchar radio en vez de trabajar, me hubiese despedido. Aunque pensándolo bien, si tomaba en cuenta los resultados de mis ventas más le hubiera convenido conservarme y recomendar a los otros vendedores que oyeran esos programas...".
Luego de pasar tres o cuatro años como agente viajero para Gustavo Zing y CIA, es llamado por su cuñado León Topel y su socio Samuel Slack, ambos judíos pertenecientes a familias radicadas desde mucho tiempo en Venezuela, para que se encargara de un detal de ropa que montarían en Valencia.
Pasa un año frente a esa empresa comercial y siguiendo sus ya evidentes instintos de gerente les propone comprarles el local haciéndose dueño de lo que posteriormente vendría a llamarse Almacenes Reca (Renato Capriles), una flamante tienda de ropa para damas y caballeros.
Durante este periodo, cuyo lapso era de dos años, Ya Renato tenía 22 años y sale a flor de piel ese estilo de bohemio y galán que lo identificaría de por vida. Se compra el único Pontiac blanco último modelo de Valencia, adquiere también la acción como socio del muy prestigioso Country Club de la ciudad, y se relaciona con las mujeres más bellas de entonces, llevando el negocio, por supuesto, a la quiebra.
Después de varios intentos fallidos en diferentes oficios y el vacío que le provoca el trabajar en actividades que no lo complacían, es llamado por su hermano mayor Miguel Angel Capriles, fundador y director de la prometedora editorial Cadena Capriles, para que realice algún trabajo mientras decide hacia dónde enrumbar su vida.
Renato, siempre creativo e impaciente, concibe y funda el Departamento de Relaciones Públicas y Publicidad de los periódicos de su hermano. Sigue escuchando los programas de radio de las mejores orquestas y asistiendo a todos los bailes posibles donde éstas tocan, pero especialmente asiste donde se presentaba Billo, que de tanto ver aquel muchacho parado frente a su orquesta, sin bailar, y sólo fijándose en cada detalle, no puede escapar al homenaje de forjar entre ambos una futura sólida amistad.
Luis María Frómeta se impresiona por los conocimientos de aquel joven muchacho que ni soñaba en tener orquesta, pero como diría el mismo Maestro Billo posteriormente: "Nunca me imaginé que se convertiría en mi sombra y consecuentemente en mi mayor competidor".
Por problemas legales de sindicato, Luis María Frómeta y su orquesta, que para entonces ya tenía 20 años de éxitos, fue vetado de por vida. No se sabía si regresaría, y es entonces cuando Renato Capriles ve la oportunidad de realizar su gran sueño de fundar su propia orquesta de baile.
Visita a Billo en un pequeño bar en Sabana Grande llamado el Rincón de Billo, que era la única forma que Luis María tenía para darle salida a sus inquietudes musicales y le propone: "Billo, voy a formar mi propia orquesta y te daré el 50% de lo que produzca siempre y cuando me hagas los arreglos para el lanzamiento de la misma". Fue tal la emoción de Billo que con lágrimas en los ojos abraza a Renato cariñosamente y le dice: "Gracias, negro, tú no sabes lo que esto significa para mí, que suenen mis arreglos y mi música".
Nace asi, "La Orquesta que Impone el Ritmo en Venezuela" Los Melódicos, al calor de una gran sociedad que sólo duraría un año porque Luis María Frómeta logra solucionar sus problemas legales y volver a los escenarios con su orquesta.
Es entonces cuando Renato Capriles Ayala decide darle sonido propio a su Big Band para convertirse en el fenómeno musical que en el 2011 arriba a sus cincuenta y tres años de éxitos ininterrumpidos no sólo en Venezuela sino en el exterior, haciendo lo que verdaderamente le gusta y sumando a su fanaticada, año tras año, nuevas generaciones de seguidores por lo innovador de su repertorio y por su inconfundible sonido, que se distingue definitivamente del resto de las orquestas.
Esa es la obra del Maestro Renato Capriles, su aporte, su vida y su trascendencia. Los Melódicos son una institución cultural que ya pertenece a todos y que forma parte de la manera de ser de los venezolanos.
Fuente: Revista Signo Magazine, Año 5, No. 53, 2011.
jueves, 22 de octubre de 2020
El ascensor - Orquesta Los Melódicos canta Verónica Rey
Una de las máximas exponentes de la música popular bailable es Verónica Rey, cuyo aval es el de haber logrado un éxito de primer nivel con Los Melódicos "La Orquesta que Impone el Ritmo en Venezuela" entre 1969 y 1976, al lado de artistas ya consagrados como Manolo Monterrey, Rafa Galindo, Oscar Santana y Chico "Sensación" Salas.
Nacida en Maracaibo en 1946, se inició en 1965 con la orquesta Super Combo Los Tropicales, en sustitución de su madre Marta Rey. Luego pasó por varias agrupaciones antes de marchar a Caracas, donde laboró en Venevisión como cantante en los programas Diluvio de Estrellas, Ritmo y juventud y Noches de Venevisión, para luego trasladarse a Radio Caracas TV con Renny Ottolina. Ingresó en El Combo Gigante de Renato Capriles y al disolverse éste en 1967, pasó a Los Melódicos.
De la Nueva Ola a la Cumbia
Los inicios profesionales de Verónica Rey fueron con el Super Combo Los Tropicales, en el que la cantante principal era su progenitora Marta Rey, pero no la tomaron en cuenta. Creyeron que era algo como para que se entretuviera la niña. Con ellos se mantuvo dos años, actuando en sitios estelares como el Hotel del Lago; después se fue a Caracas con la agrupación de Willy Pérez en un night club; la vocalista hace hincapié en ese hecho, haber sido cantante hasta de esos lugares. Verónica Rey acota: "Cuando ingresé a Los Melódicos no tenía idea de cómo cantar cumbia, ya que lo mío en el Súper Combo y con Willy Pérez era la música moderna, 'Despeinada' y esas cosas de lo que llamaban Nueva Ola. Me costó mucho entrar en ese tema de la cumbia. Lo primero que grabé fue Carmen de Bolívar y yo decía: 'a mí no me gusta esa canción'; y Renato Capriles manifestó: 'Eso es lo que va a grabar, si lo monta bien y si no, también'.
La canción generó una anécdota muy graciosa. La primera vez que fui a Colombia con Los Melódicos el tema estaba pegado en las emisoras de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena; nos tocó alternar con Lucho Bermúdez, a quien pregunté quién era la persona de la que creía estaba dedicado el tema. El maestro se sorprendió y luego soltó una carcajada, indicándome que Carmen de Bolívar era el pueblo donde él había nacido.
Con los viajes Verónica Rey aprendió lo que es Colombia, su geografía, su gente, hasta el punto que dicen que es la máxima representante de la música bailable de esa nación".
Recuerda a Renato Capriles
A su llegada a Los Melódicos, Verónica Rey se topó con su creador y director general, Renato Capriles, de quien decían que era muy exigente. Renato no sólo atendía los asuntos inherentes al aspecto musical. "La primera vez que yo iba a viajar a Estados Unidos con Los Melódicos nos citó un día antes, a las 10:00 de la mañana en la oficina de la orquesta. Creíamos que iba a haber un ensayo, mas no fue así; nos dio un taller de cómo debía ser nuestro comportamiento en el avión y en el hotel. Él no permitía que anduviésemos con escándalos. Nos decía: 'Tenemos que respetar a las demás personas'. Con Renato estuve dos años con El Combo Gigante, luego me pasó a Los Melódicos y más tarde permanecí tres años en Los Solistas. Fue un gran maestro. De todas las orquestas de la época las de mejor conducta fueron las nuestras".
Un recuerdo de Luis María Frómeta "Billo"
Del maestro de la Billo's Caracas Boys guarda una anécdota: Estando una vez en la Feria Internacional de San Sebastián se levantó molesto y se dirigió a la tarima, cuando aún no nos habíamos bajado. Nos reclamó el haber tocado siete veces La Danza de la Chiva, que estaba súper pegada en San Cristóbal. Billo expresó: ¿Qué le pasa a ustedes? Tienen esto convertido en un ring de boxeo y tú..." refiriéndose a mí, "eres la culpable" (Risas).
Recuerdos de los carnavales
"En cualquier sitio que nos presentábamos, en Venezuela o en Colombia, la orquesta tocaba los siete días de la semana con todos los lugares techados con las entradas agotadas y los de al aire libre abarrotados hasta más no poder".
Fuentes:
1. Semprún Parra Jesús Ángel y Hernández Luis Guillermo, Diccionario General del Zulia Volumen 1, Sultana del Lago Edit., 2018.
2. Revista Todasadentro, No. 699, febrero 2018, año 14.






