No llores - Mike Laure y sus Cometas
La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad
La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural
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viernes, 24 de septiembre de 2021
viernes, 4 de diciembre de 2020
viernes, 17 de julio de 2020
Teresa la mesera - Mike Laure
Mike Laure
El Rey del Trópico
1937 - 2000
1937 - 2000
En nuestro país es típico escuchar las más diversas manifestaciones musicales. Cada mañana y durante el transcurso del día a través del sonido de un aparato reproductor de música nos invita a realizar las tareas del día desde una casa, un taller, una oficina, incluso algunos lugares poco comunes, y esa sensación de escuchar un poco de música hace la vida más llevadera a todo aquel que desarrolla una labor o que escucha la radio por simple disfrute.
Así como los lugares tienen sonidos característicos, también tiene una peculiaridad, desde los más monótonos hasta el extremo de rítmicos. ¿Quiénes de los que vivieron en la etapa de años 60s y 70s y muchos de los que nacieron en esa época, no recuerdan las fiestas, bailes o reuniones familiares, donde se escuchaba y se bailaba música? ¿Quiénes, también, no recordamos el swing, el mambo, el cha cha chá, el danzón, la música tropical que nos llegaba con influencias colombianas y cubanas, sobre todo?
En Guadalajara surgió un músico que interpretaba muy bien los ritmos juveniles de su época (el rock and roll, swing y el a go gó), pero a pesar de ello sus mayores éxitos los obtuvo con la cumbia, después de fusionar varios ritmos y con letras en doble sentido o con un humor muy peculiar. En los bailes populares, grabaciones musicales (alrededor de 76 discos LP en su carrera), televisión y centros nocturnos de la capital mexicana, fue donde más se notaron sus triunfos, mismos que lo llevaron a incursionar hasta en el cine: El agente 00 Sexy (1967). Se trata de Mike Laure, quien en realidad se llama Miguel Laure Rubio y nació un 29 de septiembre de 1937, en El Salto, Jalisco.
"Nací en El Salto, Jalisco y mi origen es humilde en todos los aspectos vivíamos muy mal, vestíamos peor y apenas si nos alcanzaba para mal comer. Apenas comenzábamos a hablar y ya trabajábamos, vendí dulces, chicles, pan; también trabajé en el campo, luego fui obrero textil, entre otros muchos trabajos".
Cuando tenía 8 años de edad le compraron su primera guitarra y, posteriormente, se hizo un buen baterista. Aprendió a tocar guitarra hawaiiana y el bajo para lanzarse como profesional en un casino de Guadalajara, donde fue descubierto y contratado por una firma disquera.
"Desde pequeño comprendí lo difícil que es vivir. Mi padre murió cuando yo era muy chico, mi mamá siempre estaba enferma, y los únicos ingresos de que disponíamos eran los de mis dos hermanos mayores, que eran ínfimos. Yo fui el más chico, pero nunca tuve niñez".
En la época que surgía el movimiento del rock and roll, Mike Laure logró fusionar los diversos ritmos provenientes de distintos lugares, creando un sonido muy peculiar con éxitos como "La rajita de canela", "039", "Tabaco mascado", o "La banda borracha", tomando los ritmos primitivos del África y mezclándolos con las influencias cubanas y latinas como la charanga, el son, la rumba, entre otros muchos, creando así un sonido muy característico.
"La afición por la música la heredé de mi madre, ella tocaba diferentes instrumentos, aunque nunca lo hizo profesionalmente, y también todos los miembros de mi familia tocaban algún instrumento".
Miguel Laure Rubio integró su primer grupo musical en 1951, y en 1958 formó el grupo "Los cometas", con sus primos Chelo Rubio (solista), Raúl Rubio (saxofón), José Rubio (batería y coros), Narciso de Anda (acordeón), su hermano Antonio Laure (batería) y Ramón Arreola (guitarra rítmica).
"Desde pequeño me dio por formar grupos musicales con mis hermanos o mis amiguitos, tan pobres como yo. Como no teníamos dinero para comprar instrumentos, los construíamos y así recorrimos todas las tiendas del pueblo cantando. A cambio recibíamos dulces y galletas, frutas o pan, y en ocasiones hasta dinero".
Laure, cantante con voz muy melodiosa, rítmica, sabrosa (como pocos), trató de sobresalir en su estado natal, Jalisco, sin lograrlo plenamente. Su nombre verdadero lo cambió por el de "Mike" cuando se presentó en Laredo, Texas, en su modalidad de cantante de cha cha chá.
Después de haber incursionado en el rock and roll (de hecho ejecutaba covers de éxitos de Bill Halley adaptados al español) y después en el twist, no teniendo el éxito esperado, con piezas de su autoría como "Manzanillo Twist", decidió cambiar al ritmo tropical, siendo la cumbia la que le dio más triunfos; el tema "Tiburón, tiburón" y después "Mazatlán", fueron los primeros que lo colocaron en el gusto del público. Poco después fue contratado para presentarse a trabajar en la capital de la República, en un centro de primera, llamando de inmediato la atención del público ya con el nombre Mike Laure. Realmente no tenía en su haber ningún hit musical, con excepción de "Tiburón, tiburón" y "Mazatlán".
"En lo personal no me considero un mal artista ni haberle hecho algún perjuicio a otro; sé que tengo varios defectos, como el de no poseer una buena voz, no tener una fuerte personalidad, entre otras cosas, pero lo único que pretendía es agradar al público que gentilmente me escuchaba. Yo toqué y canté lo que más les gustaba, por ejemplo, mi repertorio era bastante variado y eso es una gran ventaja, porque si salía a escena y veía que algunas personas estaban ‘alegres’ y me pedían determinadas canciones, no tenía ningún motivo para no complacerlos".
El inicio de su carrera lo hizo en Guadalajara donde comenzó a cantar en clubes exclusivos, siendo contratado por el "Beer Garden" de Chapala, en donde estuvo tocando mucho tiempo, es por eso que es considerado oriundo de Chapala.
Laure, desde la cumbia intercaló una que otra pieza con el a go gó, resultando una mezcla musical que fue aceptada por su público. No fueron pocos los que le dijeron que el éxito de sus canciones se debía exclusivamente a que estaban hechas en ritmo de cumbia, que tanto gustaba en los días que aparecieron sus grabaciones. Sin embargo, al poco tiempo, Mike Laure lanzó a la fama nuevas canciones con las que reafirmó su gran calidad artística, demostrando así que no era la "llamarada de petate" que muchos suponían.
"Por fortuna llegué a tener muchísimo trabajo, de teatro de revista pasé a centros nocturnos, después de haber filmado algunos programas de televisión, o haber grabado toda la mañana en la compañía disquera ‘Musart’. Los fines de semana ya tenía compromisos en fiestas, en salones de baile de provincia. Conocí el teatro, los discos, la televisión, etc., y por ninguno tuve preferencia, porque todos me gustaban mucho y me fue bien actuando en cada uno de ellos".
Otra etapa de Mike Laure y que se une fielmente a las manifestaciones culturales más populares era su afición a la Lucha Libre, a la que asistía como aficionado, para presenciar los enfrentamientos que sostenían sus grandes favoritos como "Ringo" y "El Cachorro" Mendoza, con los que mantiene una gran amistad. Prueba de ello, es el gusto de la música de Laure por los más famosos ídolos del pancracio mexicano.
La primera de sus canciones en hacerse famosa fue "Mazatlán", que alcanzó una gran popularidad en toda la República Mexicana, y no solamente, sino que traspasó las fronteras llegando a Centro y Sudamérica, desde donde reclamaban la presencia del cantante. Posteriormente y con la misma fuerza, aparecieron nuevas grabaciones que vinieron a encadenarse a la lista de éxitos del cantante "de Chapala"; éstas fueron, entre otras: "039", "No llores" y "Amor en Chapala"; canciones que por mucho tiempo fueron muy solicitadas en los programas de radio dedicados a las complacencias.
Al inicio de su carrera, algunos críticos decían que era imperdonable la audacia de Mike Laure, y no fueron pocos los que se equivocaron, al creer que después de "Tiburón, tiburón" bajaría totalmente su popularidad. Resultó lo contrario, ya que fue precisamente en ese tiempo cuando Laure y su orquesta "Los Cometas" fueron los más solicitados, tanto en la Capital como en el interior, y sus canciones ocuparon los mejores sitios en el cuadrante de la radio y en las listas de popularidad. Respecto a sus grabaciones, es por demás mencionar que sus éxitos predominaron en cualquier fiesta o reunión, ya sea familiar o festejo multitudinario.
"Puedo decir lo bonito que se siente ser aplaudido y conocido; una de mis grandes satisfacciones es haber actuado en Guadalajara, en la Plaza de Toros que se encontraba enfrente del Hospicio Cabañas (hoy Plaza Tapatía) y en grandes casinos. Pero el gusto que tengo, no es por el hecho de haber tocado ahí, sino que esos sitios nunca habían sido llenados a tal grado, por ningún artista, como lo hice en esas presentaciones. Fue algo que me emocionó mucho, por tanta gente que me aplaudía, que me pedía otra y otra canción".
Cuenta la prensa especializada de esa época, que el cantante era muy sencillo; a pesar de ello, el fanatismo por Laure quedó demostrado en más de alguna ocasión por el público, que asistía a sus presentaciones en un teatro de revista donde ocasionalmente tocaba. En alguna ocasión, Mike Laure tuvo un fuerte dolor de muelas y, para calmarlo, tomó un medicamento que lo intoxicó y tuvo que estar en reposo. El primer día que enfermó, el cantante todavía quería salir a actuar, pero al final no pudo. Cuando al público le fue comunicado que esa noche no se presentaría el cantante, estallaron las protestas, amenazaron con quemar el teatro e incluso llegaron a la audacia de introducirse a los camerinos y buscar al cantante que suponían estaría allí. Al convencerse, finalmente, de que no se encontraba allí, todavía siguieron protestando; para remediar esa situación, la empresa tuvo que devolver la mitad de las entradas a cerca de trescientas personas que se negaban a abandonar el lugar sin ver a Mike Laure.
"En esa ocasión de la Plaza de Toros también tuve una huella desagradable fueron tantas las personas que fueron a verme que hubo muertos, heridos y desaparecidos... Y siento que indirectamente tuve la culpa de aquellos incidentes tan penosos, en contraste con la felicidad que logré cuando pude cumplir una promesa hecha conmigo mismo y con el público tapatío, de que algún día triunfaría para ellos, cosa que creo haber realizado en esa ocasión".
Mike Laure continuó siendo el mismo de siempre. El éxito no se le subió a la cabeza (pese a que algunos opinaban lo contrario), siguió siendo amable y sencillo con todos. Le gustaba salir, caminar por las calles y saludar a todo aquel que lo reconocía, siempre dispuesto a autografiar su foto a quien lo solicitaba. Desde su retiro, en la Ciudad de México, comentó estar muy agradecido con la vida, por haber logrado una de las carreras más fructíferas en la música popular bailable de nuestro país.
Víctima de un derrame cerebral, falleció en la Ciudad de México el 17 de noviembre del año 2000.
Con este post brindo un homenaje a una de las celebridades de la música tropical nacional y, sobre todo, a un jalisciense, quien a pesar de estar dentro de un tan reñido campo de trabajo, como lo fue en su época la música tropical, logró sobresalir entre muchos músicos y cantantes de esa etapa de la historia musical de México. Sus canciones fueron bailadas por nuestros padres, tíos y hasta abuelos, mucha gente lo recuerda con gusto y nostalgia y, sobre todo, actualmente al escuchar cualquiera de sus piezas, uno no puede evitar moverse al compás de la música y, por qué no, con esa música y la forma tan peculiar de interpretarla, invita hasta al más arrítmico a, como popularmente se dice, "mover el bote".
Fuente: Internet
A continuación una pieza divertida con El Rey del Trópico, toda una joya: "Teresa la mesera".
Así como los lugares tienen sonidos característicos, también tiene una peculiaridad, desde los más monótonos hasta el extremo de rítmicos. ¿Quiénes de los que vivieron en la etapa de años 60s y 70s y muchos de los que nacieron en esa época, no recuerdan las fiestas, bailes o reuniones familiares, donde se escuchaba y se bailaba música? ¿Quiénes, también, no recordamos el swing, el mambo, el cha cha chá, el danzón, la música tropical que nos llegaba con influencias colombianas y cubanas, sobre todo?
En Guadalajara surgió un músico que interpretaba muy bien los ritmos juveniles de su época (el rock and roll, swing y el a go gó), pero a pesar de ello sus mayores éxitos los obtuvo con la cumbia, después de fusionar varios ritmos y con letras en doble sentido o con un humor muy peculiar. En los bailes populares, grabaciones musicales (alrededor de 76 discos LP en su carrera), televisión y centros nocturnos de la capital mexicana, fue donde más se notaron sus triunfos, mismos que lo llevaron a incursionar hasta en el cine: El agente 00 Sexy (1967). Se trata de Mike Laure, quien en realidad se llama Miguel Laure Rubio y nació un 29 de septiembre de 1937, en El Salto, Jalisco.
"Nací en El Salto, Jalisco y mi origen es humilde en todos los aspectos vivíamos muy mal, vestíamos peor y apenas si nos alcanzaba para mal comer. Apenas comenzábamos a hablar y ya trabajábamos, vendí dulces, chicles, pan; también trabajé en el campo, luego fui obrero textil, entre otros muchos trabajos".
Cuando tenía 8 años de edad le compraron su primera guitarra y, posteriormente, se hizo un buen baterista. Aprendió a tocar guitarra hawaiiana y el bajo para lanzarse como profesional en un casino de Guadalajara, donde fue descubierto y contratado por una firma disquera.
"Desde pequeño comprendí lo difícil que es vivir. Mi padre murió cuando yo era muy chico, mi mamá siempre estaba enferma, y los únicos ingresos de que disponíamos eran los de mis dos hermanos mayores, que eran ínfimos. Yo fui el más chico, pero nunca tuve niñez".
En la época que surgía el movimiento del rock and roll, Mike Laure logró fusionar los diversos ritmos provenientes de distintos lugares, creando un sonido muy peculiar con éxitos como "La rajita de canela", "039", "Tabaco mascado", o "La banda borracha", tomando los ritmos primitivos del África y mezclándolos con las influencias cubanas y latinas como la charanga, el son, la rumba, entre otros muchos, creando así un sonido muy característico.
"La afición por la música la heredé de mi madre, ella tocaba diferentes instrumentos, aunque nunca lo hizo profesionalmente, y también todos los miembros de mi familia tocaban algún instrumento".
Miguel Laure Rubio integró su primer grupo musical en 1951, y en 1958 formó el grupo "Los cometas", con sus primos Chelo Rubio (solista), Raúl Rubio (saxofón), José Rubio (batería y coros), Narciso de Anda (acordeón), su hermano Antonio Laure (batería) y Ramón Arreola (guitarra rítmica).
"Desde pequeño me dio por formar grupos musicales con mis hermanos o mis amiguitos, tan pobres como yo. Como no teníamos dinero para comprar instrumentos, los construíamos y así recorrimos todas las tiendas del pueblo cantando. A cambio recibíamos dulces y galletas, frutas o pan, y en ocasiones hasta dinero".
Laure, cantante con voz muy melodiosa, rítmica, sabrosa (como pocos), trató de sobresalir en su estado natal, Jalisco, sin lograrlo plenamente. Su nombre verdadero lo cambió por el de "Mike" cuando se presentó en Laredo, Texas, en su modalidad de cantante de cha cha chá.
Después de haber incursionado en el rock and roll (de hecho ejecutaba covers de éxitos de Bill Halley adaptados al español) y después en el twist, no teniendo el éxito esperado, con piezas de su autoría como "Manzanillo Twist", decidió cambiar al ritmo tropical, siendo la cumbia la que le dio más triunfos; el tema "Tiburón, tiburón" y después "Mazatlán", fueron los primeros que lo colocaron en el gusto del público. Poco después fue contratado para presentarse a trabajar en la capital de la República, en un centro de primera, llamando de inmediato la atención del público ya con el nombre Mike Laure. Realmente no tenía en su haber ningún hit musical, con excepción de "Tiburón, tiburón" y "Mazatlán".
"En lo personal no me considero un mal artista ni haberle hecho algún perjuicio a otro; sé que tengo varios defectos, como el de no poseer una buena voz, no tener una fuerte personalidad, entre otras cosas, pero lo único que pretendía es agradar al público que gentilmente me escuchaba. Yo toqué y canté lo que más les gustaba, por ejemplo, mi repertorio era bastante variado y eso es una gran ventaja, porque si salía a escena y veía que algunas personas estaban ‘alegres’ y me pedían determinadas canciones, no tenía ningún motivo para no complacerlos".
El inicio de su carrera lo hizo en Guadalajara donde comenzó a cantar en clubes exclusivos, siendo contratado por el "Beer Garden" de Chapala, en donde estuvo tocando mucho tiempo, es por eso que es considerado oriundo de Chapala.
Laure, desde la cumbia intercaló una que otra pieza con el a go gó, resultando una mezcla musical que fue aceptada por su público. No fueron pocos los que le dijeron que el éxito de sus canciones se debía exclusivamente a que estaban hechas en ritmo de cumbia, que tanto gustaba en los días que aparecieron sus grabaciones. Sin embargo, al poco tiempo, Mike Laure lanzó a la fama nuevas canciones con las que reafirmó su gran calidad artística, demostrando así que no era la "llamarada de petate" que muchos suponían.
"Por fortuna llegué a tener muchísimo trabajo, de teatro de revista pasé a centros nocturnos, después de haber filmado algunos programas de televisión, o haber grabado toda la mañana en la compañía disquera ‘Musart’. Los fines de semana ya tenía compromisos en fiestas, en salones de baile de provincia. Conocí el teatro, los discos, la televisión, etc., y por ninguno tuve preferencia, porque todos me gustaban mucho y me fue bien actuando en cada uno de ellos".
Otra etapa de Mike Laure y que se une fielmente a las manifestaciones culturales más populares era su afición a la Lucha Libre, a la que asistía como aficionado, para presenciar los enfrentamientos que sostenían sus grandes favoritos como "Ringo" y "El Cachorro" Mendoza, con los que mantiene una gran amistad. Prueba de ello, es el gusto de la música de Laure por los más famosos ídolos del pancracio mexicano.
La primera de sus canciones en hacerse famosa fue "Mazatlán", que alcanzó una gran popularidad en toda la República Mexicana, y no solamente, sino que traspasó las fronteras llegando a Centro y Sudamérica, desde donde reclamaban la presencia del cantante. Posteriormente y con la misma fuerza, aparecieron nuevas grabaciones que vinieron a encadenarse a la lista de éxitos del cantante "de Chapala"; éstas fueron, entre otras: "039", "No llores" y "Amor en Chapala"; canciones que por mucho tiempo fueron muy solicitadas en los programas de radio dedicados a las complacencias.
Al inicio de su carrera, algunos críticos decían que era imperdonable la audacia de Mike Laure, y no fueron pocos los que se equivocaron, al creer que después de "Tiburón, tiburón" bajaría totalmente su popularidad. Resultó lo contrario, ya que fue precisamente en ese tiempo cuando Laure y su orquesta "Los Cometas" fueron los más solicitados, tanto en la Capital como en el interior, y sus canciones ocuparon los mejores sitios en el cuadrante de la radio y en las listas de popularidad. Respecto a sus grabaciones, es por demás mencionar que sus éxitos predominaron en cualquier fiesta o reunión, ya sea familiar o festejo multitudinario.
"Puedo decir lo bonito que se siente ser aplaudido y conocido; una de mis grandes satisfacciones es haber actuado en Guadalajara, en la Plaza de Toros que se encontraba enfrente del Hospicio Cabañas (hoy Plaza Tapatía) y en grandes casinos. Pero el gusto que tengo, no es por el hecho de haber tocado ahí, sino que esos sitios nunca habían sido llenados a tal grado, por ningún artista, como lo hice en esas presentaciones. Fue algo que me emocionó mucho, por tanta gente que me aplaudía, que me pedía otra y otra canción".
Cuenta la prensa especializada de esa época, que el cantante era muy sencillo; a pesar de ello, el fanatismo por Laure quedó demostrado en más de alguna ocasión por el público, que asistía a sus presentaciones en un teatro de revista donde ocasionalmente tocaba. En alguna ocasión, Mike Laure tuvo un fuerte dolor de muelas y, para calmarlo, tomó un medicamento que lo intoxicó y tuvo que estar en reposo. El primer día que enfermó, el cantante todavía quería salir a actuar, pero al final no pudo. Cuando al público le fue comunicado que esa noche no se presentaría el cantante, estallaron las protestas, amenazaron con quemar el teatro e incluso llegaron a la audacia de introducirse a los camerinos y buscar al cantante que suponían estaría allí. Al convencerse, finalmente, de que no se encontraba allí, todavía siguieron protestando; para remediar esa situación, la empresa tuvo que devolver la mitad de las entradas a cerca de trescientas personas que se negaban a abandonar el lugar sin ver a Mike Laure.
"En esa ocasión de la Plaza de Toros también tuve una huella desagradable fueron tantas las personas que fueron a verme que hubo muertos, heridos y desaparecidos... Y siento que indirectamente tuve la culpa de aquellos incidentes tan penosos, en contraste con la felicidad que logré cuando pude cumplir una promesa hecha conmigo mismo y con el público tapatío, de que algún día triunfaría para ellos, cosa que creo haber realizado en esa ocasión".
Mike Laure continuó siendo el mismo de siempre. El éxito no se le subió a la cabeza (pese a que algunos opinaban lo contrario), siguió siendo amable y sencillo con todos. Le gustaba salir, caminar por las calles y saludar a todo aquel que lo reconocía, siempre dispuesto a autografiar su foto a quien lo solicitaba. Desde su retiro, en la Ciudad de México, comentó estar muy agradecido con la vida, por haber logrado una de las carreras más fructíferas en la música popular bailable de nuestro país.
Víctima de un derrame cerebral, falleció en la Ciudad de México el 17 de noviembre del año 2000.
Con este post brindo un homenaje a una de las celebridades de la música tropical nacional y, sobre todo, a un jalisciense, quien a pesar de estar dentro de un tan reñido campo de trabajo, como lo fue en su época la música tropical, logró sobresalir entre muchos músicos y cantantes de esa etapa de la historia musical de México. Sus canciones fueron bailadas por nuestros padres, tíos y hasta abuelos, mucha gente lo recuerda con gusto y nostalgia y, sobre todo, actualmente al escuchar cualquiera de sus piezas, uno no puede evitar moverse al compás de la música y, por qué no, con esa música y la forma tan peculiar de interpretarla, invita hasta al más arrítmico a, como popularmente se dice, "mover el bote".
Fuente: Internet
A continuación una pieza divertida con El Rey del Trópico, toda una joya: "Teresa la mesera".
jueves, 21 de febrero de 2019
Actuaciones en TV Años 60' de Mike Laure y sus Cometas
Actuaciones en TV Años 60' de Mike Laure y sus Cometas
Gracias a dani1996gl.
miércoles, 27 de julio de 2016
Lisandro Meza - Rescatando los éxitos originales del Long Play
Cero treinta y nueve: Un tema clásico de la autoría del juglar Alejandro Durán e interpretado por diversos artistas, entre ellos el maestro Lisandro Meza. Forma parte de los temas que conforman este disco de la serie Rescatando los éxitos originales del Long Play.
En México, de gran éxito fue la versión del jaliscience Mike Laure.
Lisandro Meza - Rescatando los éxitos originales del Long Play
Disfrútelo.
viernes, 11 de marzo de 2016
Cumbia buena - Mike Laure
Recordando la música bonita del ayer, la que permanece viva en nuestra memoria tropical.
Cumbia buena - Mike Laure
domingo, 6 de abril de 2014
El Mochilón, obra cumbre de Efraín Orozco Araújo
Un porro soledeño que tiene su sitial en América Latina
Efraín Orozco Araújo
Aquel 6 de septiembre de 1946, Efraín Orozco Araújo estaba en la puerta de su casa, en el sector de la vieja Soledad, sentado en un taburete, como solía hacerlo todas las noches antes de irse a la cama. La luz pálida que desprendía la luna alcanzaba a darle un singular brillo perlado a su frente sudorosa.
Tenía un pantalón azul oscuro, doblado hasta las rodillas. Sin camisa y descalzo, rasgaba melodías de su vieja guitarra.
Desde la sala escuchó la voz autoritaria de su mujer, Virginia, recordándole que antes de acostarse debía buscar tres galones de agua para la cocina. No respondió. "Sabía mis obligaciones, pero en ese momento yo tenía una cita no programada con la musa, y no podía distraer mi atención. Así que seguí en lo mío". Este fue el relato que Efraín Orozco nos hizo en junio de 2002, a propósito de los 55 años de la grabación de El Mochilón, su porro célebre y uno de los símbolos musicales de Soledad.
Entretenido seguía Efraín Orozco, sacándole notas a su guitarra, cuando fue saludado por un vecino, esposo de su prima Micaela.
"¡Quihubo Orozco!", le dijo el hombre que con paso presuroso avanzaba en mitad de la calle. En respuesta, Efraín le preguntó: "¿Pa' donde va?". "Pa' la montaña", contestó el marido de Micaela sin disminuir el paso.
Las ramas de los árboles permanecían inmóviles, huérfanas de la menor ráfaga de viento.
Orozco siguió con la mirada al hombre que lo había saludado. Llevaba una mochila colgando en sus espaldas y un tamborcito en las manos. "¡Eche!. Pa' cuál montaña irá ese loco, si aquí en Soledad no hay esa vaina. Pa' donde él va queda el caño", dijo para sí. Pero enseguida recordó que 'La Montaña', es el sector donde residía un amigo suyo.
"Pa´la montaña"...
Esa expresión quedó revoloteando en su mente. No había desaparecido el marido de Micaela en la distancia cuando de la nada se le ocurrió el estribillo que le daría inicio a la canción.
Alumbra luna, alumbra luna, alumbra luna/ que ya me voy, pa' la montaña.
¡Apúrate Virginia!
Así fue como Efraín Orozco Araújo empezó a componer El Mochilón, que se convertiría en uno de los temas emblemáticos del folclor de la Costa Caribe.
Eran pasadas las 9 de aquella calurosa noche septembrina cuando fue abordado por la musa. Lo primero que se le ocurrió fue llamar a gritos a su mujer, "¡Virginia, tráeme un lápiz y algo en qué escribir, pero apúrate!". La mujer acudió al llamado instantes después, con un lápiz sobre su oreja izquierda y una bolsa vacía de cemento. "Es lo único que pude encontrar; en esta casa no hay papel", le dijo la mujer.
La canción
Efraín Orozco Araújo, el segundo hijo de los siete que tuvieron Casto y María, era, aquella noche, un muchacho que anhelaba ser un músico famoso en su municipio. Le faltaban tres meses y tres días para cumplir 25 años. Su primera canción no necesitó mayores ingredientes literarios. Sin embargo, reconoció que le costó mucho terminarla. El otro elemento que debía aprovechar para enriquecerla era la mochila del marido de Micaela. "Buen café y buena panela debe llevar en esa mochila", nos dijo que pensó. En esa imagen estuvo concentrado mientras permanecía sentado en el taburete, y después cuando llevó los tres galones de agua a la cocina. Más tarde, en su cama, agotado por las fatigas del día, empezó a construir versos, algunos incoherentes. El estado anímico propio del esfuerzo intelectual le impedía cerrar sus ojos. Así estuvo hasta muy avanzada la noche. cuando el sueño finalmente lo venció.
Con los primeros rayos solares del siguiente amanecer quedó listo el segundo verso. Y poco antes del ocaso del día la letra estaba culminada en su totalidad.
Pacho Galán fue el primer músico en conocer la letra. "Está bastante buena", le dijo a Efraín, luego de escucharla. "Voy a mostrársela a Guido Perla. Si a él le gusta la grabamos. A Perla también le agradó, pero solo la llevaría a los surcos del disco al año siguiente, en 1947, en la voz del soledeño Fernando Barceló". Desde entonces a El Mochilón le han hecho más de 25 versiones, siendo la más popular de todas la que grabara, en 1955, 'El Pollo barranquillero', Nelson Pinedo, con la Sonora Matancera.
Un prolífico compositor
Además de El Mochilón, Efraín Orozco compuso letras de diversos géneros musicales entre los que se figuran boleros, pasillos, valses y porros. Entre sus temas más apetecidos por el público se encuentran Cabaret, Romance en la playa, La pagarás, Por qué eres así, Definitivamente y La chivita. Tuvo intérpretes de lujo como Alci Acosta, Tito Cortés, Matilde Díaz, Fernando Barceló y Nelson Pinedo. Le grabaron 44 canciones y dejó inéditas más de 50. El maestro Efraín Orozco Araújo nació el 27 de diciembre de 1921 en Soledad. Allí mismo murió el 11 de julio de 2005. Sus restos reposan en el Cementerio Municipal.
El maestro Orozco procreó 15 hijos con diferentes mujeres; el mayor de ellos lo tuvo con Virginia Fábregas, su primera esposa. Con Teotiste Isabel Moreno, su última mujer, convivió durante 40 años. Tuvieron tres hijos.
Para recordar
"Con 'El Mochilón', mi repertorio colombiano que grabé con la Sonora Matancera obtuvo gran Relevancia en Cuba". Nelson Pinedo.
El Mochilón - Nelson Pinedo con la Sonora Matancera
Por Fausto Pérez Villarreal, en Periódico Al Día, Viernes 1 de marzo de 2013.
Otra gran versión, con Mike Laure...
miércoles, 14 de noviembre de 2012
martes, 3 de enero de 2012
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