La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad


La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural

miércoles, 13 de marzo de 2019

Pachito Eché - Alex Tovar y su Orquesta Ritmo del Hotel Granada canta Jorge Noriega

Alex Tovar
1907 - 1975

Wolfano Alejandro Tovar García, Alex Tovar, nació en la ciudad de Bogotá el 24 de mayo de 1907.

Hijo del músico Ismael Tovar y de Ernestina García, desde muy niño dejo traslucir sus excepcionales cualidades para la música. A la edad de nueve años realizó su primer concierto de violín. Tiempo después interpretó con magistral sensibilidad piano, trompeta, clarinete, saxo, violín, contrabajo y otros, es así que en su juventud fue nombrado como "Hombre Orquesta".

Su vida artística le permitió ser maestro de varios interesados en la música. Viajó por diferentes países de Latinoamérica, acompañando como figura de primer plano al maestro Efraín Orozco. En Berlín hizo parte de la Sinfónica interpretando el violín y en Colombia se desempeñó como concertino.

Realizaba presentaciones en el famoso Hotel Granada de Bogotá (1948), en donde dirigía la Orquesta Ritmo, con la que consagró con resonancia su inmortal obra "Pachito Eché", tema dedicado al señor Francisco Echeverri Duque, propietario del lugar en mención. Este tema fue grabado por muchas orquestas nacionales e internacionales, entre ellos Benny Moré con Pérez Prado, Celia Cruz con Tito Puente, Lucho Bermúdez y Dámaso Pérez Prado.


Al radicarse definitivamente en Bogotá, ingresó a la Orquesta Sinfónica Nacional. Y ocupó la presidencia de la Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, SAYCO, por varios periodos.

El maestro Alejandro Tovar, además de haber creado el porro "Pachito Eché", fue músico genial, por sus arreglos y guiones melódicos, orquestaciones e instrumentaciones. Entre sus obras, la mayoría inéditas en cumplimiento de su voluntad, se destacan "Impuesto de soltería", "Romanza de amor" y la sinfonía "Atardecer en Patiasao". En todas estas obras se destaca su elegancia, universalidad y espíritu cultivado en Europa, donde aprendió alemán, ingles, francés, italiano y ruso.

"Pachito Eché" fue una de las ultimas obras que el maestro Tovar escuchó ya que tres días antes de su deceso ocurrido en la ciudad de Bogotá, un grupo de amigos se la dedicó en visita al hospital en el que estaba recluido. Falleció el 23 de febrero de 1975.
Fuente: http://www.colarte.com/colarte/conspintores.asp?idartista=13203

Pachito Eché - Alex Tovar y su Orquesta Ritmo del Hotel Granada canta Jorge Noriega

martes, 12 de marzo de 2019

viernes, 8 de marzo de 2019

jueves, 7 de marzo de 2019

miércoles, 6 de marzo de 2019

Alicia adorada - Juancho Polo Valencia

Juancho Polo Valencia

Juan Manuel Polo Cervantes, más conocido en el mundo musical como "Juancho Polo", autor de Alicia Adorada, una de las piezas clásicas de la música vallenata, nació el 18 de septiembre de 1918 en el corregimiento de Candelaria, municipio de Cerro de San Antonio, en el departamento del Magdalena.

Cuando tenía seis meses de nacido fue llevado a Flores de María, escenario de la tragedia lírica que dio origen a su célebre composición.

Leía poesía, especialmente a Guillermo León Valencia, considerado por los críticos como un poeta menor. Fue así como Polo tomó el apellido de este autor para su nombre musical: "Juancho Polo Valencia".

En una entrevista radial, el maestro Alejo Durán comentaba: "Yo conocí a Alicia en el año 42, y me gustaba porque era un lamento. Yo me hallaba con Juancho Polo y le decía 'Juancho, tócame a Alicia'; me la tocaba y a él se le aguaban los ojos cuando lo hacía; se veía que sentía aquello". La mencionada entrevista fue concedida a Marina Quintero Quintero, catedrática de la Universidad de Antioquia, amante del vallenato y directora del programa Una voz y un acordeón de la emisora cultural de la Universidad de Antioquia. Esta canción se podría considerar el tema vallenato del siglo, pues aun se escucha en las emisoras, en una fiesta, en cualquier rincón del país y es bien acogida. Además, marcó historia en el género, de tal manera que será difícil que lo igualen en su forma de interpretarlo.

Arminio Mestra Osorio escribió sobre este juglar: "Hace rato se nos fue Juancho Polo, pobre, olvidado, esperando en lo más infinito a que los nuevos acordeoneros e intérpretes no se olviden de sus magistrales composiciones. Muy cierta es su sentencia, cuando afirma: 'Como Dios en la tierra no tiene amigo, como no tiene amigo, anda en el aire, tanto le pido y le pido, ay hombe! siempre me manda mis males'"

Esta primera estrofa de Alicia adorada es inmensa y recoge una verdadera interpretación del mundo; demuestra lo mucho que Juancho Polo tenía de creador, lo mucho que sintió, la desesperación y la angustia por la pérdida de su compañera. Siempre la recordó en todas sus parrandas, porque se volvió bohemio y falleció con su canto parrandero y lleno de dolor: Se murió mi compañera, que tristeza/ se murió mi compañera qué dolor/ y solamente a Valencia, ay hombe, el guayabo le dejó. En 1968, cuando Alejo Durán ganó el Festival Vallenato, se interesó más por esta obra musical. Polo Cervantes nunca se imaginó que Alicia adorada sería un éxito cuando se la interpretó en Barranquilla a Jaime Cabrera, y mucho menos, que Alejo arreglara el lamento más exitoso y grandioso de la música de acordeón, por esa nota clara y por la expresión lingüistíca "ay hombe".

Alicia Cantillo fue la mujer que inspiró a Juan Manuel Polo Cervantes para componer una de las canciones más bellas y exitosas que ha tenido el vallenato. Alicia murió solita, en estado de embarazo, mientras el compositor e intérprete cantaba en una provincia distinta. Cuando regresó a su hogar la encontró muerta a causa de un ataque de epilepsia. En el cementerio de Flores de María, pueblo donde vivían, se escuchó por primera vez el famoso lamento Alicia adorada, compuesta por Polo Cervantes.
Fuente: Vallenato: cultura y sentimiento

Le han realizado diversas versiones y distintas voces la han interpretado, aquí le presento a Alicia adorada en la voz de su famoso compositor.

Alicia adorada - Juancho Polo Valencia

En el siguiente video se cuenta la historia de Alicia adorada, gracias a la Fundación Ernesto McCausland por subirlo.

lunes, 4 de marzo de 2019

viernes, 1 de marzo de 2019

miércoles, 27 de febrero de 2019

Historia de una paloma - Ramiro Leija

Ramiro Leija
1942 - 2012

Ramiro Leija Chávez nació un 11 de marzo en San Sebastián, Coahuila, y es el quinto de los seis hijos de don Simón Leija Mendoza y doña Mariana Chávez Martínez.

Cuando Ramiro cumplió cuatro años, se trasladó con su familia a la ciudad de Monterrey, Nuevo León, en donde estudió hasta el tercer año de Primaria, ya que por la situación económica de su familia, fue necesaria su colaboración con el gasto familiar.

A temprana edad dio muestras de poseer un talento nato para la música. Contaba el maestro Ramiro que en el rancho donde vivía, su papá tenía un contrabajo, que le llamaba mucho la atención, y subido en un banco, pulsaba las cuerdas del instrumento tratando de sacarle sonidos.

Es su padre, don Simón quien lo indujo al terreno musical, y nuevamente por la necesidad de ayudar con la manutención del hogar, Ramiro comenzó a cantinear, y es así como llegó a dominar varios instrumentos como el tololoche, el acordeón, el bajo sexto y el bajo eléctrico, instrumentos imprescindibles para la música norteña. Con apenas 14 años debutó también como cantante.

Reconocía admiración e influencia musical de grupos como Los Gorriones del Topo Chico, Los Montañeses del Álamo, Los Populares de China, Los Norteños de Nuevo Laredo y Lalo García, entre otros.

Al entrar al terreno profesional, tuvo la suerte de pertenecer a Los Gorriones del Topo Chico, siendo el primer grupo de renombre y finalmente donde, con 19 años de edad, consolida su vocación por la expresión musical. Forma su primera agrupación llamada Los 4 Ases, a finales de los años sesenta.

A principios de la década de los 70, instalado en el Distrito Federal, conoció a Carlos y Bob Grever, con quienes trabajó en su editora, para la Disquera CA$H. Es Bob quien lo invitó a participar como director artístico, trabajando en la composición musical para diferentes grupos y el propio, con huapangos y redovas, para lo que contó también con el apoyo del baterista Rafael Acosta.

Es ahí que nació su primera composición llamada "Flor de primavera", saliendo al mercado con una producción del mismo nombre, bajo su dirección.

Entre sus canciones más representativas están "Ay que dolor", "Historia de una paloma", "Linda muñequita", "Corazón vagabundo", "Chachita", "Dolor sobre dolor", "El amor de los dos", "Amor por correo", "Enamorado", "Hoy me alejo de ti", "Corazón rebelde", "Se tambalea", "Soy culpable", "Un mismo corazón", "Aquí en la playa", "Sin tu amor", "Recordando tu amor", "La cuchiguapa", "Vas a llorar por mí", "Tus amenazas" y "Quiero perderme contigo", esta última llegó a ser número uno en la estación de radio KW de Los Ángeles, California, durante dos meses consecutivos, algo que pocos autores han conseguido. Y ésta es también la canción con la cual se retira del ámbito musical.

Sus obras han sido grabadas por importantes grupos y solistas de la escena musical, entre otros, Los Invasores de Nuevo León, Los Traileros del Norte, Los Humildes, Los Cadetes de Linares, Chelo, Ramón Ayala, Carlos y José, La Mafia, Flash, Banda Machos, Grupo Pegaso, Tigrillos, La Mafia e Irene Rivas, quien por cierto es su esposa.


Dentro de su trayectoria musical y de vida, el maestro Leija atesoraba dos frases: “En mi vida lo que existe es el hoy” y “El autor tiene que ser imaginativo”; ya que, señalaba, no toda canción viene de hechos reales, por ello uno es quien debe tener la capacidad de imaginar.

Inspirado en sus lecturas de La Biblia, recientemente compuso el tema "El amor", motivado también por su labor de Ministro en la Palabra de Dios, la cual desempeñó hasta el último de sus días.

Por su talento y virtuosismo, Ramiro Leija está catalogado como uno de los 10 mejores acordeonistas a nivel internacional. Por ello su bien ganado nombre Ramiro Leija, El Indio Grande del Acordeón.

En noviembre de 2011, el maestro Leija recibió, por parte de la Sociedad de Autores y Compositores de México, el Reconocimiento Trayectoria 25 y más…

El maestro Ramiro Leija Chávez falleció el 17 de julio de 2012.
Fuente: http://sacm.org.mx/biografias/biografias-interior.asp?txtSocio=14001

Aquí Ramiro Leija nos habla de su conversión de El Indio Grande del Acordeón a El indio grande del Evangelio.

La Historia de una paloma es uno de sus más grandes éxitos... y uno de mis preferidos, disfrútelo.

Historia de una paloma - Ramiro Leija

lunes, 25 de febrero de 2019

viernes, 22 de febrero de 2019

jueves, 21 de febrero de 2019

miércoles, 20 de febrero de 2019

lunes, 18 de febrero de 2019

El camino del café - Fortich y Valencia

Fortich y Valencia

Este primer dueto internacional colombiano estuvo integrado por Gustavo Fortich y Roberto Valencia.

Gustavo Fortich: Cartagenero, compositor, primera voz y guitarra, ejecutante del piano y otros instrumentos de cuerda. Roberto Valencia: Chocoano, segunda voz y guitarra. El dueto duró de 1941 a 1952, con repertorio de boleros, sones, música colombiana e internacional.

Fueron pioneros en difundir la música costeña (porros, cumbias, vallenatos) en el interior y en otros países.

Después de haber cosechado numerosos éxitos, actuando en los sitios y ante las personalidades más selectas, fueron contratados por la RCA Víctor para hacer grabaciones en Chile y Argentina. Allí grabaron sus mejores canciones, el primer paseo vallenato "Toño Miranda en el valle", el inolvidable bolero "Chocoanita", estos dos aún en venta en un sencillo, después de 45 años; estrenaron el bambuco "Serenata del campo", con linda introducción de Fortich y dos inmortales melodías del maestro Jaime R. Echavarría, el bambuco "Muchacha de mis amores" y el bolero "Yo nací para ti". Desde allí saltaron a la fama en muchos países.

Debutaron en Ecuador, Perú, Paraguay, Bolivia, Uruguay y largas temporadas en Brasil. En Buenos Aires residieron nueve años, actuando en la radio El Mundo, Belgrano y Splendid, en TV, e intervinieron en algunas películas. Allí actuaron muchas veces ante el presidente Perón y su esposa "Evita" y ante muchos personajes, alternando con los mejores artistas de la época.
Fuente: Interior del disco "Aquellas Canciones de Fortich y Valencia Grabadas en los Años 40", Barranquilla, año de 1998.

El camino del café - Fortich y Valencia

jueves, 14 de febrero de 2019

Anhelos - Alfredo Gutiérrez


Anhelos - Alfredo Gutiérrez

Del compositor panameño Oswaldo Ayala, y grabado en 1976 por Alfredo Gutiérrez y Calixto Ochoa en el LP "Los dos inseparables". Disfrute este hermoso pasebol, considerado el más grande éxito de Alfredo Gutiérrez.

Gracias Jorge Alvarez.

miércoles, 13 de febrero de 2019

Enamorado - Grupo Amaya

Grupo Amaya

De los primeros en tocar vallenato y cumbia colombiana a la usanza tradicional es este conjunto musical afamado de la colonia Independencia, en Monterrey, N.L., México.

Es de Héctor Amaya Sánchez, quien nació el 9 de marzo de 1960 y es el líder, compositor y arreglista musical del grupo que lleva su apellido. Él creció en el barrio de 16 de Septiembre y Coahuila, y a los doce años se cambió a la calle 2 de Abril.

Cuenta Héctor: "nos reuníamos en la esquina de la casa a tocar la guitarra y entonar canciones en compañía de los amigos del barrio, luego seguíamos reuniéndonos pero para dar serenatas. A partir de entonces nos sentimos con capacidad para agruparnos, fue así que nació el conjunto musical Amaya y comenzamos seriamente a tocar en fiestas familiares, quince años, y otros." Héctor, a los dieciséis o diecisiete años grabó su primer disco, fue por el año de 1978.

En 1979 salieron de gira por los Estados Unidos durante treinta días, visitando Dallas, Fort Worth, San Antonio, Austin, Laredo y otras ciudades.

Comenta Héctor: "mis hermanos Eduardo Javier, Rivelino y Rodolfo participaron en las primeras etapas del grupo, así como Francisco Javier Hernández y Jesús Antonio Ramírez, quienes fueron los elementos originales, aparte de Chapa Fidencio y un servidor, que aún permanecemos en la Organización Amaya." Actualmente el grupo sigue trabajando y haciendo grabaciones. Prosigue Héctor: "hemos grabado catorce long play, y treinta de las canciones que aparecen las compusimos mis hermanos y un servidor."

Actualmente integran este grupo musical: Panchito en el acordeón; Azael Amaya, guitarra; Mario Hernández Tovar, tambor: Betito la Changuita, en el güiro; y Enrique Zamarrón, El Maracas, en los timbales. Dice Héctor: "mis hijos Héctor y Néstor también trabajaron en el grupo. Actualmente radican en Texas".

Algunos de los éxitos del grupo Amaya más escuchados en la radio son: Tú serás mi baby, Tu sombra, Tres amigos, Fiesta en San Benito, Enamorado. Pero entre las más solicitadas es la que se conoce como el himno de los Amayas: La Siriguaya.
Fuente: A la Indepe con Cariño

De la época de oro del Grupo Amaya es esta melodía, Enamorado, del ilustre compositor Hernando Marín, y grabada en 1984. Disfrútelo.

Enamorado - Grupo Amaya

viernes, 1 de febrero de 2019

Oye la rumba - Miguel Matamoros

Miguel Matamoros

Miguel Matamoros nació en Santiago de Cuba en 1894 y murió en 1971. Desempeñó diversos oficios mientras se iba adentrando en el aprendizaje de la guitarra, su fiel compañera desde que tenía 8 años, y el cultivo de su voz. Fue un músico natural, espontáneo e intuitivo, y destacó como compositor y guitarrista.

Su primera experiencia artística fue con Trino Martinelli, con quien formó un dúo.

En 1924 viaja a La Habana con el Trío Oriental, integrado junto a Rafael Cueto y Miguel Bisbé, y actuando en los teatros Campoamor y Actualidades. Un año más tarde forma el legendario Trío Matamoros junto a Siro Rodríguez y Rafael Cueto. Esta agrupación marcó un estilo propio que con el tiempo que con el tiempo se le llamó bolero son, entre los que destacan "Lágrimas negras", "Juramento", "Reclamo místico", "Mariposita de primavera", "Mientes", "Triste muy triste", "Olvido", "Mamá son de la loma", "El que siembra su maíz", "Que te están mirando", "Alegre conga", entre otros.

Su consagración artística se produjo con la publicación de varias grabaciones realizadas en Nueva Yersey, y la grabación de varios discos en Nueva York para la discográfica RCA Víctor. Uno de los mayores éxitos lo logró en México.

La actividad artística del Trío Matamoros duró hasta 1961.

Tuvo una gran contribución al desarrollo del son cubano, ritmo procedente del campo y de las regiones orientales de Cuba, en contraposición al bolero y otros ritmos originarios de La Habana.

Autor de números clásicos como: "Son de la loma", "Lágrimas negras" y "Besos discretos", Miguel Matamoros fue uno de los músicos cubanos más influyentes y populares de las décadas del 20 y del 30 del siglo pasado.
Fuente: Internet.

Aquí una rumba clásica de Miguel Matamoros con su Cuarteto Maisí y con la actuación especial de la cantante Juana María Casa "La Mariposa", disfrútela.

Oye la rumba - Miguel Matamoros

miércoles, 30 de enero de 2019

Killing me softly - Omara Portuondo


Killing Me Softly - Omara Portuondo

lunes, 28 de enero de 2019

Ay, Mama Inés - Bola de Nieve

Bola de Nieve

Se llamaba Ignacio Jacinto Villa Fernández. Había nacido en Guanabacoa, Cuba, en septiembre de 1911, hijo de un cocinero y de una bailadora de comparsas, talentosa para la rumba de cajón y para el toque de Yemayá.

Creció en un ambiente de danzas ancestrales, babalaos y fiestas del bembé. Tuvo doce hermanos y comenzó a estudiar música a pedido de su tía abuela Mamaquina, porque así se lo habían indicado a ella sus santos.

Gordo, negro, pobre y homosexual en una época en que la homosexualidad no se hacía pública, Ignacio Villa reunió en su voz todos los desgarramientos.

Una noche de los años treinta, en el bar de un hotel de La Habana, Rita Montaner lo bautizó Bola de Nieve y lo contrató como acompañante. Partieron a México y ante los cuatro mil espectadores de un teatro del DF él improvisó para su gloria el tema de Eliseo Grenet y Nicolás Guillén Tú no sabe inglé, Vito Manué. Tenía veintidós años y corría 1933.

El Bola adoraba México y los mexicanos lo adoraron, pero el compositor Ernesto Lecuona lo convenció para que regresara a Cuba, a tocar el piano para los cubanos (alguna vez dijo que su felicidad máxima fue haberse entendido con su pueblo). Desde ahí viajó con su música por todo el mundo, compartió escenario con los artistas más importantes de su época y hasta Edith Piaf dijo que su versión enloquecida de La vie en rose era la mejor de todas.

Fue en Matanzas, donde interpretó por primera vez sólo temas compuestos por él (varios de ellos recogidos en Yo soy la canción misma / Bola de Nieve / ACQUA records, que sumado al ya conocido Ay, amor! Bola de Nieve del mismo sello, ambos con grabaciones en vivo, es lo que se consigue en disquerías) como Carlota 'ta morí y Mama Inés, con el que rinde honor a su madre.

Simpatizó con la Revolución y desde 1965 el restaurante Monseigneur convertido en el Chez Bola, en el centro de La Habana, fue el lugar habitual para sus actuaciones. Asmático, diabético, murió de un infarto en un viaje a México, apenas cumplidos los 60.

Como ciertas voces del jazz, el rebetiko, el tango, los fados, los blues..., como las bagualeras de la Puna, las chayeras riojanas o las cantoras neuquinas, como otras tantas voces atravesadas por la necesidad, la experiencia y el dolor, lo que Bola de Nieve hace es algo más que canto. Desgarradas, intensas, desobedientes y arraigadas en la historia de sus pueblos, mitad música, mitad decir, mitad grito (me hubiera gustado cantar ópera, pero tengo voz de vendedor de mangos, de vendedor de duraznos, de ciruelos, dijo) esas voces nacen en las comparsas, en las trillas o en las velaciones de santos, nacen para cantar canciones de oración, canciones de trabajo o gritos esclavos de llamada y respuesta. Son voces que vienen desde adentro y desde abajo, en la escala social y en la geografía corporal, desde una profundidad en la que el dolor se ha convertido en arte. Hijas del desierto o los cañaverales, de los conventillos del Río de la Plata, de los bajos fondos griegos, de los algodonales del sur norteamericano o de la humillación de la Cuba de Batista, esas músicas son la resistencia y el regalo de los sufrientes de la tierra, tal vez porque como dijo Jean Cocteau, todo pájaro canta mejor si está parado sobre su árbol genealógico. De ese dolor hecho carne provienen su belleza, el estremecimiento, la conmoción que nos provocan sin que podamos explicárnoslo por las reglas del buen cantar ni del buen decir, provienen de ahí como provien de la sangre de la medusa el caballo alado que patea la fuente de la que beben las musas.

"Yo no tengo fanáticos, devotos es lo que tengo yo. ¿Por qué?... porque yo soy la canción; yo soy", decía El Bola.

Arte, experiencia, identidad, Ignacio Villa, fue él mismo un estilo, único, irrepetible. Se recuerda la primera vez que uno oyó a Bola de Nieve como un cubano recuerda si vio la nieve; como algo natural y misterioso que daba alegría y un poco de tristeza; algo que uno sabía que iba a contar después, dijo Roberto Fernández Retamar. Únicos su voz, su manera de tocar el piano, sus gestos teatrales y su desguace como forma de interpretar las creaciones propias o ajenas. Irónico, ingenuo, satírico, sentimental (pero jamás patético), como el Mesié Julián de Armando Orefiche que inmortalizó, este hombre cantaba a su antojo, entre ventanas de diálogo, con sus inflexiones y su voz de vendedor de mangos, mezclando con gracia inigualable la alta cultura y el saber y el sentir de su pueblo, espectacular síntesis de personalidad, voz y piano.
Fuente: Bola de nieve por María Teresa Andruetto en Deodoro, gaceta de crítica y cultura, Número 12.
 

Ay, Mama Inés - Bola de Nieve

viernes, 25 de enero de 2019

Bongo aguacatero - Alfredo Gutiérrez y sus Estrellas canta Pepe Molina


Bongo aguacatero - Alfredo Gutiérrez y sus Estrellas canta Pepe Molina

miércoles, 23 de enero de 2019

Ahora y siempre - Los Tecolines

Los Tecolines

Original de José de Jesús Morales es la melodía que ha dado nombre a este disco, "Ahora y Siempre", y que escuchamos con "Los Tecolines" acompañados por El Requinto Electrónico y de Oro de Sergio Flores.

"Los Tecolines", destacan tanto por su originalidad, como por la selección que han hecho de las melodías que forman su repertorio; son las melodías que se escuchan siempre con el mismo agrado, que fueron dadas a conocer hace tiempo y gracias a su belleza han logrado permanecer indefinidamente en el gusto del público, evocando recuerdos y conquistando día con día mayores admiradores.

El disco contiene además piezas de autores como Agustín Lara, Rafael Hernández, Oswaldo Farrés, Ernesto Domínguez, Emilio de Nicolás, y otros igualmente famosos. Disfrute la melodía.


Ahora y siempre - Los Tecolines

lunes, 21 de enero de 2019

El hombre enamorado - Orquesta Los Imperiales


El hombre enamorado - Orquesta Los Imperiales

viernes, 18 de enero de 2019

miércoles, 16 de enero de 2019

Pedacito de mi vida - Los Líderes canta Moab


Pedacito de mi vida - Los Líderes canta Moab

lunes, 14 de enero de 2019

India Matea - Miguel Durán y su Conjunto


India Matea - Miguel Durán y su Conjunto

viernes, 11 de enero de 2019

Juan Valdes - Senén y su Negramenta


Juan Valdes - Senén y su Negramenta

Conocida también como "La 2da. del cafetero", esta cumbia fue grabada en 1981. Su compositor es Senén Palacios, el cantante es Markkitos Micolta.

Aquí una biografía muy interesante del gran artista chocoano. Disfrute la canción.

miércoles, 9 de enero de 2019

Regreso - Grupo Clase


Regreso - Grupo Clase

lunes, 7 de enero de 2019

Cumbia de los aires - Aníbal Velásquez


Cumbia de los aires - Aníbal Velásquez

viernes, 14 de diciembre de 2018

El burrito de Belén - La Rondallita

El burrito de Belén - La Rondallita

Este tema -conocido también como El burrito sabanero- es del músico y compositor venezolano Hugo Blanco y fue grabado inicialmente por Simón Díaz y después por el grupo infantil La Rondallita, cuyos niños pertenecían al Coro de Niños de Venezuela. La voz del niño que la interpretó y que quedó para la posteridad es la de Ricardo Cuenci.

Aprovecho la publicación de esta tradicional canción navideña para agradecer la deferencia por su visita, espero seguir contando con ella y permita continúe compartiéndole algunos de mis recuerdos musicales, mientras así lo consienta El Señor.

Le deseo una Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo. Mis mejores deseos para todos.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

El rey de la cumbia - Son Cartagena canta Jorge "Cone" Alean


El rey de la cumbia - Son Cartagena canta Jorge "Cone" Alean

lunes, 10 de diciembre de 2018

Cumbia sideral - Orquesta Pacho Galán canta Efraín Martínez


Cumbia sideral - Orquesta Pacho Galán canta Efraín Martínez

viernes, 7 de diciembre de 2018

Grito vagabundo - Guillermo Buitrago

Guillermo Buitrago

El más grande canta-autor de la música popular de Colombia, nació en Ciénaga, Magdalena, el 1 de abril de 1920 y murió a los 29 años, el 19 de abril de 1949, tiempo que le fue suficiente para perpetuarse en los melodiosos valles de los ríos Cesar, el Ariguaní y en las alturas del encanto de la Sierra Nevada del Magdalena.

Con su guitarra y su voz recorrió el Magdalena Grande, interpretando sus canciones y a la vez sacando del anonimato a muchos compositores de otras regiones. Dio a conocer las primeras canciones de compositores como Rafael Escalona, Tobías Pumarejo, Andrés Paz Barros y el “Viejo” Emiliano Zuleta.

En una crónica de Gabriel García Márquez, escrita en 1983, el Premio Nobel de Literatura, escribió “En Bogotá -por los años cuarenta- se transmitía los domingos un programa de radio con música para bailar que se llamaba la Hora Costeña y que muy pronto se convirtió en una parranda matinal para los estudiantes caribeños. Allí se tocaban el Porro y la Cumbia, el Fandango y el Mapalé, pero ni un solo vallenato. Y no solo porque los costeños sabíamos que el vallenato no era para bailar sino para escuchar, sino porque nadie allá arriba sabía de su existencia y de su pureza. En la Costa Caribe en cambio, el programa de más prestigio de esa época era una hora de canto de un hombre de Ciénaga -Guillermo Buitrago- a quien hay que reconocerle, entre otros muchos méritos, el de haber sido el primero que puso la música vallenata en el comercio, dando a conocer a muchos compositores, que hoy gozan de mucho renombre.”

Gran parte de la obra musical de Buitrago relata de una u otra forma, la espontaneidad, la gracia y la alegría de su patria chica, de sus compadres, amigos y de la mujer cienaguera y de su gente en general. “Lo que hacen ahora los vallenatos y sabaneros con el canto y el acordeón, lo hacía antes Buitrago con su guitarra y su canto emocionado”, afirma el historiador Ismael Correa Díaz Granados.


En los apuntes de “La parranda del Siglo” está consignado que “Buitrago fue figura clave para la divulgación de la música de la provincia”. El cantante cienaguero se presentó en emisoras regionales como Ecos de Córdoba, Radio Magdalena, Emisoras Unidas y Emisora Atlántico. En 1940 había realizado una gira por la región central del Valle de Upar, que le permitió descubrir y dar a conocer muchos ejemplos del rico y abundante folclor musical que permanecía casi oculto en la comarca.

Buitrago fallece cuando estaba en la cúspide de su carrera, a punto de firmar un contrato con una célebre orquesta cubana.
Fuente: recuperado de internet, página no disponible (proporciono url a quien lo solicite).


Grito vagabundo - Guillermo Buitrago

miércoles, 5 de diciembre de 2018

El Huerfanito - Guillermo Buitrago


El Huerfanito - Guillermo Buitrago

lunes, 3 de diciembre de 2018

Compae Heliodoro - Guillermo Buitrago


Compae Heliodoro - Guillermo Buitrago