La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad


La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural

viernes, 1 de junio de 2018

40 años de música costeña

La primera historia de la música costeña.


Cuarenta años de música costeña (1967): álbum discográfico conmemorativo de la fundación de la Cafetería Almendra Tropical, procesadora industrial de café con sede en Barranquilla y de propiedad del santandereano Celio Villalba.

Como autores de este trabajo deben considerarse Plinio Apuleyo Mendoza y Esther Forero, el primero como director del proyecto y autor de los libretos y la segunda como conocedora del tema; además, contaron con la colaboración de Félix Chacuto, Miguel Lugo Villarreal y la Cumbia Soledeña.

Prensado por Discos Tropical, el álbum contiene dos LPs que constituyen un trabajo periodístico de buen gusto, vale decir insuperado, y una investigación pionera sobre la historia de la música costeña en su conjunto.

Allí se registran hitos de la música costeña que todavía no han sido debidamente estudiados, hitos presentados, y esto es muy en el estilo del Caribe, como viajes históricos: el viaje de Angel María Camacho y Cano a Nueva York en los años 20, que conectó a la música costeña con la industria fonográfica internacional; el viaje de Luis Carlos Meyer, "El Negro Meyer", a México y Estados Unidos, que conectó al porro con las grandes orquestas mexicanas de los años 40; el viaje de Esther Forero a las AntiIlas en los años 50, que la maduró como artista y estudiosa de la cultura popular al tiempo que estimuló la retroalimentación histórica entre culturas sonoras distintas pero iguales como son las del Caribe.

También se registra una hipótesis, no comprobada ni descartada aún, sobre la cumbia como madre de los ritmos costeños; además, un inventario de momentos cumbres de la música costeña (creación del merecumbé, el porro cosmopolita de Lucho Bemúdez, la gesta del juglar cienaguero Guillermo Buitrago, el auge de la cumbia, la difusión del vallenato por Bovea y Sus Vallenatos, que no eran vallenatos sino cienagueros y villanueveros discípulos de Buitrago), de escenarios como los "salones burreros" y de formatos como los conjuntos de gaitas y las bandas de viento o "chupacobres"; y una antología de canciones, incluyendo una versión única del paseo Toño Miranda en el Valle, inspiración de Guillermo Buitrago, grabada por Esther Forero en Puerto Rico acompañada por la orquesta del legendario Rafael Hernández.
 
Han pasado muchos años y el álbum se sigue escuchando con provecho.
Fuente: Los estudios sobre música popular en el Caribe colombiano, Adolfo Gonzalez Henríquez.

lunes, 21 de mayo de 2018

Trigueñita - Enrique Bryon

Enrique Bryon

El pianista, compositor, director de orquesta Enrique Bryon nació en La Habana en 1899. Su segundo apellido era Morejón. No realizó estudios musicales, aunque desde niño tocaba el piano de oído y a los 17 años compuso “Melodía Macabra”, pieza que lo dio a conocer. Por esa época, aunque parezca inconcebible, ya dirigía su propia orquesta, la primera que fundó.

En 1918 marchó a Nueva York y al parecer se vinculó con músicos latinos que vivían allí, en especial, de origen mexicano. En esa ciudad, a partir de 1923, comenzó a grabar danzones con una agrupación llamada, pomposamente, Orquesta Cubana Sinfónica de Enrique Bryon aunque en una entrevista, años después, decía que se trataba, simplemente, de “una orquestica de cubanos”. En dos años grabó una treintena de caras de discos acústicos.

Algunas de las piezas impresas para la firma Okeh por esta flamante “Sinfónica Cubana” llevan la firma de autores mexicanos, como Everardo Concha y José A. Castillo. Se trata de danzones con una última parte cantada que anuncian productos yucatecos —como Jabón La Espuma, Sidra Pino y Chicle Maya—, lo cual hace comentar al musicógrafo Cristóbal Díaz Ayala que pueden ser consideradas estas grabaciones antecedentes de los jingles comerciales. Díaz Ayala, por cierto, ha sido quien más lejos ha llegado en las investigaciones sobre este músico cubano.

Bryon también arregló para danzón algunas rumbas, guarachas y canciones cubanas, entre ellas “Llorando a Papá Montero”, “La resurrección de Papá Montero” y “La matancera”, esta última, suponemos, ha de ser la composición homónima de Manuel Corona que había sido grabada por varios intérpretes, entre ellos María Teresa Vera con Manuel Zequeira.

Alrededor de 1924 grabó con una agrupación que aparece consignada en tres etiquetas de disco como “Orquesta Francesa de Bryon”, aunque ese año aparecen otros fonogramas —el término es impropio al hablar de esa época—, de la Sinfónica Cubana. Es muy difícil hallar estas viejas grabaciones y, en caso de encontrarlas, resulta arduo conseguir escuchar lo que contienen sus estrías con un mínimo de eficiencia si no se poseen equipos profesionales dotados de agujas y brazos especiales. Pero algo siempre se aprovecha.

En la misma década de 1920 Enrique Bryon se traslada a México, donde llega a ser teniente coronel de la Policía, actuando como subdirector de la Banda de dicho cuerpo e interviniendo en teatro, cine, radio y grabaciones, según contaba. Pero en 1929 reaparece de nuevo en Nueva York, al frente de otra orquesta, compuesta por piano, trompeta, guitarra, maracas, percusión, tres y marímbula.

Llama la atención el repertorio que lleva al disco a partir de ese año. Entre otras selecciones graba “Espabílate”, de Eliseo Grenet; “Ibana moró”, ritmo afro de Rosendo Ruíz; “La mulata sandunguera”, son de Alejandro Rodríguez; varios danzonetes y algunas congas de su autoría o de Grenet (“La comparsa de los congos lucumí”) y “El chancletero”, que no es sino “La chancletera” de la zarzuela María la O, con pequeños cambios en la letra. Sorprende que no consigne a Lecuona en la etiqueta de la placa aparece como autor el propio Bryon, quien, además, lo canta. Su mayor éxito en esa etapa fue el pregón “El caramelero”, que comienza como tango congo y desemboca en son. Al escucharlo nos remite de inmediato al estilo de Antonio Machín. Enrique Bryon no era un cantante excepcional, para decirlo con consideración.

En 1933 graba con su orquesta unos 40 discos, con frecuentes modificaciones en el formato instrumental (la marímbula desaparece y aparece intermitentemente, a veces se sustituye la trompeta por dos saxofones, se agrega un bongó y en algunos registros fonográficos interviene un violín…). De ese año datan sus versiones de “Échale salsita”, de Piñeiro; “El frutero”, de Lecuona; “Las maracas de Cuba” y “Lágrimas negras”, de Matamoros; “Clara”, de Virgilio González y “Negro bembón”, de Eliseo Grenet con versos de Nicolás Guillén. En julio de ese año lleva al disco una composición suya titulada “El alma de la rumba” en voz de la poetisa y declamadora Mary Morandeyra manjar para coleccionistas.

Hace pensar que sentía predilección por la obra de Rosendo Ruíz la cantidad de números que Bryon grabó de este compositor. Son estos algunos títulos “Se acabó el platanal-Tormento” (guajira); “Cambio globos por botellas” (son pregón); “Su mercé” (afro); “Con tré yerbita” (son); “El vendedor de flores” (pregón). Con excepción de Eliseo Grenet y los números de su autoría (compusieron algunos en colaboración), Rosendo Ruíz —considerado con entera justicia como uno de los grandes de la trova cubana, aunque incursionó con fortuna en muchos otros géneros—, es el autor más frecuentado por Bryon en la serie de grabaciones que realizó en Nueva York por esos días.

En febrero de 1937 está en México, de nuevo. Su orquesta se concentrará por un par de años en la interpretación de danzones —en su mayor parte arreglos danzoneros de canciones populares—, y algún que otro bolero conocido en versión instrumental, como “Vereda tropical”, de Gonzalo Curiel. En esta época desiste de cantar, que sin lugar a duda, fue una decisión acertada.

En 1940, en La Habana, su orquesta acompaña a solistas, como Miguelito Valdés, quien graba ese año tres números con la firma de Bryon “Mujer negra”, “El negro del solar”, e “Isabel pienso en ti”. Hace varias caras de disco con Maruja González, Manolita Arriola, Nenita Viera y un trío llamado Los Trovadores del Caney, de quienes sabemos nada. También lleva al disco varias congas instrumentales con su firma. Imaginamos que por esos días dirigía la formación musical de algún cabaret habanero.

Había regresado a Cuba para establecerse, dijo a la revista Carteles. Su nueva agrupación no parece haber alcanzado especial relieve, si es que logró estabilizarla en aquellos días de gran competencia entre la Havana Riverside, Hermanos Castro, Casino de la Playa, Palau entre otras jazz bands criollas que gozaban de popularidad a inicios de los 40.

Trabajó por algún tiempo como pianista de cantantes en la capital cubana. Su pista se pierde alrededor de ese año. Es posible que se haya trasladado nuevamente a México. La última grabación conocida de su orquesta data de 1944 es con el famoso Jorge Negrete, a quien respaldó en “Perjura”, una canción de Lerdo de Tejada. Se supone que se haya retirado de la música. Hay quien afirma que se dedicó a la representación de artistas. Ahora tendría 118 años.
Fuente: http://www.lajiribilla.cu/articulo/el-misterioso-enrique-bryon

 
Trigueñita - Enrique Bryon

miércoles, 9 de mayo de 2018

Güepa... je - Edmundo Arias y su Orquesta

Edmundo Arias

El prolífico compositor de música popular colombiana nació en Tuluá (Valle del Cauca) el 5 de diciembre de 1925, y desde 1950 se radicó en Medellín, donde vivió sus últimos años en el barrio la Floresta.

En 55 años de vida artística el maestro compuso 327 temas, 57 de los cuales alcanzaron el éxito internacional. Su primera obra, "Las diez velas", la compuso a los 25 años.

Entre las composiciones más conocidas de Arias están "Cumbia del Caribe", "Algo se me va", "Uepajé", "Las cosas de la vida", "Triste navidad", "Me da risa", esta última con cuarenta versiones y traducida a varios idiomas.

Otras piezas tropicales de Arias de gran popularidad son "El mecánico", "Ligia", "Cumbia candelosa", "Diciembre azul", "Orlandito" y "A ve p a ve".

Arias era hijo del músico antioqueño Joaquín Arias, quien también compuso obras tan conocidas como "Los sauces" y "No hay como mi morena".

Arias también fue autor de boleros como "Me da lo mismo" y "Evocación", que interpretaron artistas de la talla de Jorge Ochoa, Lita Nelson, Carlos Arturo y Celia Cruz.

El maestro falleció el 28 de enero de 1993.

Fuente: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-27384

Este es un gigante de la música tropical colombiana y en esta ocasión presento, de su autoría y en la voz de Rómulo Caicedo, Güepa... je, disfrútelo.

 
Güepa... je - Edmundo Arias y su Orquesta

lunes, 7 de mayo de 2018

Cuerpo cobarde - Alejandro Durán

De Lorenzo  Romero y con la inconfundible voz del juglar Alejo Durán... Disfrútelo.

 
Cuerpo cobarde - Alejandro Durán

viernes, 4 de mayo de 2018

Rosabel - Orquesta Casino


Una de las piezas consideradas como parte de la "crema y nata" en el repertorio de la música tocada por los sonideros en Monterrey era ésta, llamada Rosabel, con la Orquesta Casino de El Salvador, de Tito Quinteros. Disfrútela.

Rosabel - Orquesta Casino

viernes, 27 de abril de 2018

La pollera colora - Aníbal Velásquez

La pollera colora, la cumbia más famosa de Colombia y cuya autoría es compartida por Juan Madera y Wilson Choperena en su música y letra respectivamente, tiene infinidad de intérpretes que se acomodan a los diferentes gustos de quienes gozamos de ella. Sin demeritar a ninguno de ellos, en lo particular me fascina esta versión con el maestro Anibal Velásquez, disfrútela.

 
La pollera colora - Aníbal Velásquez

lunes, 23 de abril de 2018

La negra candelosa - Policarpo Calle y Los Tremendos

De la pluma del gran Joaquín Bedoya es este aclamado éxito de la música tropical colombiana, interpretado por el maestro Policarpo Calle con el acompañamiento de Los Tremendos, disfrútelo.

 
La negra candelosa - Policarpo Calle y Los Tremendos

lunes, 16 de abril de 2018

Ay! cosita linda - Carlos Argentino con La Sonora Matancera

Este famoso merecumbé es una composición del maestro Pacho Galán y en esta grabación es interpretado como porro guaracha por Carlos Argentino, acompañado por La Sonora Matancera. Un gran tema del recuerdo, disfrútelo.

 
Ay! cosita linda - Carlos Argentino con La Sonora Matancera

jueves, 12 de abril de 2018

Carmen - Manuel Villanueva y su Orquesta

Esta es una sabrosa gaita en la voz de Luis Gómez, con Manuel Villanueva y su Orquesta. Disfrútela.

 
Carmen - Manuel Villanueva y su Orquesta

miércoles, 11 de abril de 2018

La charamusca - Alfredo Gutiérrez y Los Caporales del Magdalena

De la autoría de Rosendo Martínez e interpretado por Gabriel Chamorro... todo un clásico.

 
La charamusca - Alfredo Gutiérrez y Los Caporales del Magdalena

lunes, 9 de abril de 2018

Jugando mamá, jugando - Daniel Santos

De Rafael Hernández y con el acompañamiento de El Cuarteto Flores...

 
Jugando mamá, jugando - Daniel Santos

lunes, 2 de abril de 2018

Frijolitos pintos - Linda Escobar


Frijolitos pintos,
claveles morados,
¡ay, como sufren
los enamorados!


... Una pintoresca y simpática canción, compuesta e interpretada por Linda Escobar.


  Linda Escobar

Hija de Eligio Roque Escobar y de Jesusa Koehler, nació el 6 de agosto de 1957, en Alicia, Texas.

En 1965 compuso Frijolitos pintos, un porro norteño, y lo grabó para Cometa Records en McAllen, con el acompañamiento de Los Guadalupanos de Joey López, de San Antonio.


La canción fue inspirada por la madre de Escobar, que se levantaba temprano en la mañana para cocinar frijoles refritos para la familia, los frijolitos pintos...

Este disco vendió más de un millón de unidades y le valió un Disco de Oro, todo un suceso para la galardonada que tan sólo contaba con ocho años de edad.

Frijolitos pintos - Linda Escobar


Más información de su vida musical y de sus logros:
http://www.themonitor.com/entertainment/article_330cc9f0-a7dc-11e4-8c32-2f3aef45d9d9.html
http://www.lindaescobar.com/Bio.html
http://www.rivercityattractions.com/linda-escobar-sheds-her-shirley-temple-image/

miércoles, 14 de marzo de 2018

Cumbia coqueta - Jorge Meza y su Tropicolombia

Jorge Meza

La tropi-cumbia tiene nombre propio: Jorge Meza, un músico y compositor quien como su hermano Lisandro pasea sus canciones por el mundo.

Su historia es discreta y moderada en materia de biografía, pero la verdad es que con su Tropicolombia agita los escenarios y pone a bailar a los más escépticos porque cada interpretación lleva el sabor de su costa Caribe y el embrujo de un ritmo que ancestralmente se aprendió a bailar y a llevar en la sangre.

El éxito

“Quiero volar”, “Así de fácil”, “De todos mis amores”, “Oyendo un tambor sonar”, “Cumbia del monte”, “Cumbia popular”, “Llorando se Fue”, “Cumbia Ingui”, “Rosal sin espinas”, “Mentirosa”, “A Colombia me voy”, “Cumbia bacana”, “Canto negro”, “Cumbia chida”, “Así se baila la cumbia”, “Yambao”, hacen parte de uno de sus más exitosos trabajos discográficos.

Jorge manifiesta que hace 20 años se encuentra radicado en California, donde inició su vida para un mejor futuro, y el éxito va de la mano. Hace un paréntesis y señala que junto con su hermano Lisandro –su fuente de inspiración- empezó cantando en casa buscando ritmos y tendencias musicales nuevas.

Jorge no olvida que la guaracha proviene de Cuba, pero jamás había sido tocada en acordeón y su hermano tuvo la osadía de hacerlo y vaya hit.

"Por esas cosas de la vida y la iluminación de Dios, comencé como representante legal de Lisandro, cuando yo tenía 25 años de edad".

Impone el ritmo

La Tropicolombia es la orquesta con la que el cantante y compositor se pasea por todos los escenarios, imponiendo un ritmo con instrumental metálico que suena hasta en el cielo.

Es un ritmo y un baile folclórico autóctono de Colombia, con variantes de carácter igualmente folclórico en Panamá.

La cumbia surge del sincretismo musical y cultural de aborígenes, negros y, en menor escala, de los europeos en la Región del Delta del Río Magdalena, Región Caribe de Colombia, Costa Caribe Colombiana, con epicentro en la región de la población de El Banco Magdalena (departamento) hasta Barranquilla.

Es un ritmo popular en distintos países americanos, donde ha seguido distintas adaptaciones como cumbia venezolana, cumbia uruguaya, cumbia salvadoreña, cumbia chilena, cumbia ecuatoriana, cumbia mexicana, cumbia peruana, cumbia argentina, siendo las últimas tres de las más representativas, entre algunas otras…

Su primer CD no le agrado mucho a sus representantes pero luego, con trabajo y mucho sacrificio, llego la hora de la “Borrachona”, tema que fue todo un éxito y le abrió las puertas de los escenarios y el aplauso del público.

Como cantante y compositor, es un agradecido de Dios, pudo sacar adelante sus hijos, profesionales que se desempeñan en diversas áreas como la odontología, la medicina e idiomas.

Lejos de Colombia y su natal Barranquilla, el éxito y la fama no lo han abandonado. El trabajo y la inspiración son sus fuentes permanentes. Gracias a que encontró en el productor mexicano Francisco Pérez uno de sus mejores aliados.

Destaca también Jorge, que Armando Hernández fue el impulsor que le convirtió en súper éxito a “La vaca”, un disco que impactó.

Abrió el camino para que el público lo aplauda y lo aclame constantemente en sus presentaciones. Pero el show lo mantiene vivo su creación: “Quiero Volar”, quien ganó los Premios Billboard.

Esta cumbia sonidera de Jorge, la combinó con la percusión y el acordeón de Colombia y el piano de México.

Por rara paradoja y cosas del destino –quien lo creyera- en Venezuela grabó tres temas de impacto, entre los que se destaca “Pensando en Ti”, golpeó duro al público hasta el delirio y mostró una infinita alegría el poder compartir con los amigos y hermanos del hermano país su Tropicolombia.

Mezcla

La cumbia colombiana se entrelazó en México y tomó una nueva dimensión tanto instrumental como rítmica. Jorge Meza, hermano del legendario Lisandro Meza, con voces parecidas, la hace más conocida al adaptarse al sonido mexicano de la cumbia sonidera.

Unido al folclor colombiano de cumbia consigue el éxito en los Estados Unidos bajo la combinación de ambos estilos y alcanza su expansión debido en parte a varios cover realizados de cumbia peruana y sonidera mexicana de los grupos Dinastía Pedraza y de cumbia argentina.

Pero Jorge dice que se siente un poco triste ya que en Colombia se está perdiendo el ritmo de la cumbia, donde él se considera el Rey, con o sin corona, y en México a pesar de la situación política y social, la cumbia está viva, y así este inquieto artista colombiano revive con más sabor la cumbia sonidera.
Fuente: https://www.buenamusica.com/jorge-meza/biografia

Cumbia coqueta - Jorge Meza y su Tropicolombia

lunes, 12 de marzo de 2018

Amaneciendo - Adolfo Echeverría

Es el ganador de cinco Congos de Oro, de El Cacique de Oro y otros reconocimientos. Llegó a la fama gracias a éxitos tan rotundos como Amaneciendo, Fantasía nocturna, Los gansos en la laguna, Para Santa Marta, Cumbia marinera y La paloma, entre otros.

Adolfo Echeverría

Adolfo Ernesto Echeverría Comas nació en el barrio de San Roque, Barranquilla, un 3 de septiembre y sus estudios los realizó en el Colegio Salesiano de su barrio, donde demostró su interés por la literatura y se distinguió por ser una de las mejores voces del coro. Su despertar musical lo inició participando como aficionado en los programas que hacían Marcos Pérez, Gustavo Castillo García y Miguel Ruiz en Emisoras Unidas y en La Voz de la Patria. De estos programas de cantantes aficionados salieron verdaderas lumbreras de la canción, entre las que vale la pena citar a Julio Cerama, Nurcy Borras, Sarita Cantillo, Tommy Arraut y el propio Adolfo Echeverría.

Pero Adolfo Echeverría no quiso limitarse únicamente a cantar. Soñaba con ser algún día compositor destacado como lo eran Guillermo Buitrago, José Barros o Rafael Hernández, a quienes siempre ha admirado. Con La paloma [... como le hace el palomo a la paloma...] se inició en este campo y cuando sus amigos la escucharon, lo animaron para que siguiera haciendo temas, ya que sus dotes de compositor habían quedado, por fortuna, al descubierto.

Hubo una época en la que sonaba en todas las emisoras colombianas una cumbia firmada por Rafael Mejía y que se titula Cumbia sobre el mar, más conocida por todos como Marta, la reina. Adolfo Echeverría tuvo la oportunidad de conocer a su autor. Cualquier día cuando transitaba por la calle y después de un breve saludo procedió a mostrarle su canción La paloma, el maestro Mejía la lee con detenimiento y al terminar felicita a su autor y lo motiva para que trate de llevarla al disco, abriéndole el camino para que hiciera contacto con don Gabriel Zúñiga, propietario de Discos Eva. El sueño de Adolfo Echeverría se ve realizado al lograr que su tema apareciera en un disco a 78 rpm, con el que ganó sus primeros dólares, al ser registrado en Estados Unidos.

Después del éxito obtenido con este tema, se impuso con La rebelde y le siguieron una buena lista de éxitos. Varios de ellos impactaron con la voz de Gustavo Quintero y el marco musical de Los Graduados: Fantasía nocturna, Para Santa Marta, Los gansos en la laguna, Cumbia marinera, Trinan las golondrinas, El cangrejo y Cumbia negra.

Posteriormente Adolfo Echeverría grabó La gota gorda, que fue todo un suceso. Conoció a Hernán Restrepo Duque, prestigioso periodista taurino y de farándula y quien se desempeñaba como director artístico, quien lo motivó para que fundara a Adolfo Echeverría y Los Mayorales, orquesta de grata recordación.

Hubo un momento en que el infortunio se atravesó en su vida y por ende en su carrera artística. Su hermano Gil Echeverría una de las mejores voces que ha dado la Costa Atlántica, murió en fatídico accidente de tránsito un día antes de viajar a Venezuela, donde sustituiría a José Luis Rodríguez en la Billo's Caracas Boys. La tristeza invadió a Adolfo Echeverría, quien decidió hacer a un lado todo aquello que se relacionara con la música. Fue un duro golpe que lo tuvo marginado durante dos años de su actividad artística. Fue precisamente Hernán Restrepo Duque quien logró convencerlo para que regresara a los estudios de grabación.

Adolfo Echeverría buscó a Tommy Arraut y grabó La ninfa morena, El bocadillo, Sonia y el bolero Prejuicios. Luego grabó uno de los temas que más satisfacciones le ha dado durante su carrera profesional: Amaneciendo. Otro tema de buena acogida por esos días fue Calentana y es importante hacer mención de un larga duración, con acordeón, en el que figuraron El hombre del sombrerito y Me robaron el sombrero.

Le siguieron éxitos de la talla de Vamos a beber, Hasta que amanezca, La noche de las brujitas, Son mayebo, Aleluya en Navidad y La subienda de pescado. Ha realizado giras a Venezuela, Panamá y Ecuador. El empresario Arty Bastidas lo llevó a Estados Unidos, habiéndose presentado en diversos escenarios, tales como en Saint John Hall, Roman Forum y Madison Square Garden. Precisamente, durante esa gira por la Unión americana conoció a Celia Cruz y a Tito Puente, quienes le pidieron un tema que se publicó en el elepé Alma con alma y se titula Salsa de tomate.

Es padre de cuatro hijos varones y tres damas, de los cuales Rufino es baterista; Adolfo Jr., es percusionista, y María José, cantante muy conocida en México por sus grabaciones.
Fuente: Información y prensa Discos Fuentes 2007

Amaneciendo - Adolfo Echeverría

miércoles, 7 de marzo de 2018

La pava congona - Andrés Landero

Andrés Landero

El día primero de este mes de marzo se conmemoraron 17 años del sentido fallecimiento del maestro Andrés Landero, uno de los pilares de la tradicional cumbia colombiana.

Una sentida pérdida para su familia, sus amistades y para el folclor colombiano, hoy lo recuerdo con su tema emblemático.

La pava congona - Andrés Landero

lunes, 5 de marzo de 2018

Navidad negra - Pedro Laza y sus Pelayeros

De la autoría de José Barros es esta fabulosa cumbia en la versión clásica y excepcional de Pedro Laza y sus Pelayeros, grabada en 1960. Disfrútela.

Navidad negra - Pedro Laza y sus Pelayeros