La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad


La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural

viernes, 21 de julio de 2017

Rafael de Paz

  Rafael de Paz
(1903 - 1983)

Rafael de Paz González nació el 28 de Noviembre de 1903 en el Poblado de Tuxla Gutiérrez, Chiapas.

Procedente de una familia pobre, y debido a la necesidad, llegó a la ciudad México y comenzó a trabajar como integrante de la "Marimba Guatemalteca de los Hermanos Barrios", pero al mismo tiempo gracias a un amigo de su querido padre se matricula en el conservatorio de música, donde logra con el tiempo el conocimiento técnico y teórico de la música.

Después de estar viajando por el territorio azteca con la agrupación de marimba, en 1929 se incorpora a la "Orquesta Típica Torreblanca", trabajando en el cine silencioso, posteriormente seguía con la marimba clásica, pero al finalizar la era del cine silencioso surgió una grave crisis para los músicos de ese sector y tiene la suerte de ser recomendado para actuar con su marimba en la emisora XEB y alternar con la "Marimba Lira de San Cristóbal", ya que era una competencia radial de importancia por medio de la radio.

Por mediación del compositor y músico puertorriqueño Rafael Hernández, que en aquellos años residía en México, recomendó a Rafael de Paz para hacer los arreglos y dirigir la orquestación musical de las afamadas películas, "Aguila o sol" con Manuel Medel y Mario Moreno Cantiflas, y "El gendarme esconocido", y una estela muy extensiva de cinematografía de la época de oro del cine mexicano.

Participó por varios años como subdirector, al lado de Mariano Rivera Conde, de la compañía Discográfica R.C.A. Víctor haciendo fabulosos arreglos, donde hizo notables figuras del canto, entre ellos María Victoria, Fernando Fernández, Benny Moré, Aurelio "Yeyo" Estrada, las Hermanas Navarro, María Luisa Landín, Pedro Vargas, y Luis Carlos Meyer, entre otros muchos más, y fue el primero en apoyar al autor Armando Manzanero.

De su ingenio como autor escribió un extensivo catálago, en el ámbito popular, y realizó muchas obras de género clásico, las cuales eran programadas en la radio de la Organización de los Estados Americanos (OEA) la cual lleva el nombre "La Voz de las Américas", que fueron trabajos clásicos y partes de programas de grandes solistas de conciertos.

En aquel afamado movimiento musical de los años 40 y 50, el maestro de Paz, debido a su creatividad musical, realizaba para los temas unos arreglos donde la introducción resaltaba, ya que adornaba plenamente la identificación de la obra, tomando el camino del éxito, tales como, "Callejera", "Hipócrita", "El plebeyo", "Quiero cantar", "Soy feliz", "Tengo ganas de llorar", "Hay que saber perder", “Amor perdido", y muchas más.

El 27 de Noviembre de 1981 en la ciudad de México le fue otorgado el trofeo "La Lira de Oro" de manos del presidente del Sindicato Unico de Trabajadotes de la Música (SUTM), el Señor Venus Rey, al arreglistá, músico y compositor Rafael de Paz por su labor artística, su conducta y sus valores humanos, y por colocar en alto el arte musical tanto en México como en el extranjero.

El 19 de febrero de 1983, después de varias complicaciones en su estado de salud, falleció el maestro Rafael de Paz González. Sus restos fueron selpultados en el Lote de Compositores del Cementerio Jardín en la ciudad de México y, a pesar de lo grande que fue y las bellezas musicales que nos dejó, en su sepelio se notó la ausencia del medio artístico y pueblo en general. Pero su huella musical queda grabada en miles de produciones que han viajado a nivel Universal. Descanse en paz quien dedicó casi toda su vida al pentagrama musical.
Fuente: http://elbohemionews.com/premios-la-lira-de-oro/



Rafael de Paz y la Música Tropical Colombiana

En el libro Historia social de las músicas latinoamericanas, una visión desde México, el investigador colombiano Alberto Burgos Herrera escribe en el capítulo Cumbia colombiana:

"De Cuba, el maestro Lucho Bermúdez pasó a Ciudad de México, donde fue recibido con honores por un gran músico natural de Tuxtla, estado de Chiapas, llamado Rafael de Paz; un músico que quiso mucho nuestra canción bailable colombiana, un músico que amó nuestras melodías negras del Caribe colombiano; y Rafael de Paz,que era director artístico de la disquera RCA Víctor Mexicana, que era compositor e instrumentador, puso al servicio de Lucho Bermúdez veinte músicos de primera categoría, y con ellos el director colombiano grabó melodías nuestras como la cumbia Danza negra, el porro Me duele aquí, el porro Salsipuedes, el mapalé Prende la vela, el porro Marbella, el porro Borrachera, el porro Linda caleñita, la cumbia Mi cumbia, el porro Plinio Guzmán y el porro E o no e, todos de la autoría de quien dirigía la orquesta... y nuestros porros y nuestras cumbias, ahí si retumbaron en todo el continente, y toda América por fin se dio cuenta de que la cumbia y el porro existían.

Sin embargo ahí no paró la ayuda que el maestro Rafael de Paz dio a nuestra música colombiana, a nuestra bella música costeña y sobre todo al porro y a la cumbia. El maestro Rafael de Paz posteriormente acogió a un espectacular cantante colombiano oriundo de Barranquilla, en la costa Caribe, llamado Luis Mateo Meyer Castandet, pero conocido como Luis Carlos Meyer. Este vocalista no había podido triunfar en Colombia y había sido menospreciado en Bogotá, Medellín y hasta en su propia tierra; pero el maestro Rafael de Paz creyó firmemente en él y otra vez organizó la gran orquesta con su nombre, y veinte músicos de primerísima categoría acompañaron al que después llamarían “El rey del porro”; y con Luis Carlos Meyer cantando y en la batuta el maestro de Chiapas, México, grabaron cumbias y porros que todavía recuerdan las personas mayores del continente: Mañanita, porro de Ramón Ropaín; La historia, porro de Rafael Escalona; La puerca, porro de Gustavo Rada; Entre palmeras, porro de Rafael Campo Miranda; La mano descompuesta, porro de Luis Carlos Meyer; Cumbia cienaguera, cumbia de Andrés Paz Barros; Micaela, porro de Luis Carlos Meyer; El gallo tuerto, porro de José Barros, Danza negra, cumbia de Lucho Bermúdez, Vallenata, paseo de Luis Carlos Meyer; El hijo de mi mujer, porro de Luis Carlos Meyer y Caprichito, porro de Lucho Bermúdez, entre otros.

En ese mismo periodo de tiempo el maestro Rafael de Paz acompañó con su orquesta a la cantante colombiana Sidney Pernett, conocida continentalmente como Carmencita Pernett y todavía residente en Ciudad de México; con ella grabó melodías nuestras como Callate corazón, de A. Fernández; Ven ven, porro de Pacho Galán; Sebastián rompete el cuero, de Daniel Lemaitre; 039, paseo de Alejo Durán; Cosita linda, merecumbé de Pacho Galán; Mi gallo tuerto, porro de José Barros y Tus besos, de Pacho Galán, entre otras. A Carmencita se le llamó“La reina del trópico” y también grabó con la Orquesta de Dámaso Pérez Prado.

Y para complementar la jugada, el querido maestro Rafael de Paz y su orquesta grabaron con Tony Camargo (Antonio Camargo Carrasco), cantante natural de Guadalajara, México, melodías colombianas como La llorona loca, porro de José Barros; Mi cafetal, porro de Crescencio Salcedo y el éxito mundial El año viejo, también de la autoría de Salcedo; y así, lentamente y con la colaboración de maestros como Eugenio Nóbile, Eduardo Armani y Rafael de Paz, nuestros porros y nuestras cumbias fueron conocidos en el continente y en nuestras ciudades blancas del interior del país. El año viejo es un porro que suena en toda América al final de todos los años y el propio Tony Camargo cuenta como en esa época en su casa de Mérida, Yucatán, recibe infinidad de llamadas telefónicas de muchos países felicitándolo por su interpretación. En Colombia, donde ese porro tenía versiones anteriores, pensamos que se hizo grande por la interpretación de Camargo, pero más grande por el arreglo del maestro Rafael de Paz."

Ejemplos musicales

Título: Danza negra. Cumbia colombiana de Lucho Bermúdez interpretada por la Orquesta de Rafael de Paz con la voz colombiana de Matilde Díaz.

Título: Micaela. Porro de Luis Carlos Meyer cantado por el propio Meyer con la orquesta del director mexicano Rafael de Paz.

Título: 039. Paseo de Alejo Durán, interpretado por Carmencita Pernett con la orquesta del director mexicano Rafael de Paz.

Título: El año viejo, porro de Crescencio Salcedo interpretado por Tony Camargo con la orquesta del director mexicano Rafael de Paz.

miércoles, 12 de julio de 2017

El Callejón - Sonia López


Sonia López

Conocida en el mundo de la música como “La Chamaca de Oro” y cuyo verdadero nombre es Asminda Sonia López Valdéz, nació el 11 de enero de 1946 en el Distrito Federal de México.

Inicios en la Música

El encargado de descubrir el talento latiente de Sonia fue el director de la Sonora Santanera Carlos Colorado Vera. Él la vio cantar en el Té Danzante del Teatro Alameda. Para aquel entonces, Asmindia era solo una estudiante de secundaria del colegio inglés “Elizabeth Block”.

Tenía 15 años cuando canta acompañada del Mariachi Vargas de Tecalitlán y es observada por Coronado y Silvestre, quienes pertenecían a La Sonora Santanera. Quien le coloca el apodo de “La Chamaca de Oro” es el locutor de Radio Centro, Ramón Alfredo Moreno.

Trayectoria y Legado

Sus primeros pasos como cantante profesional aparecen cuando es elegida para ser la vocalista de “La Sonora Santanera” en 1961. Esto debido a que la agrupación buscaba a una figura femenina para que formase parte del grupo. Incluso, fue recomendada por el director artístico de la compañía Columbia, que actualmente es Sony, para que grabara con el conjunto.


A sus 17 años, grabó el álbum titulado “Azul”, que fue todo un éxito y le permite percibir la fama rápidamente. Para la época, todas las canciones tuvieron una popularidad muy grande. Temas como “El Nido”, “Lo que más quisiera”, “Pena Negra”, “Por un puñado de oro”, “El Ladrón” y muchos temas más que sonaron en todos los rincones mexicanos.

Con esta agrupación viajó a Venezuela, El Salvador, Costa Rica, Puerto Rico, Estados Unidos y participó en muchísimos programas de radio.

Otra de las peculiaridades de su salto al estrellato, estuvo en la necesidad de que sus padres firmaran un permiso para que pudiese estar en las presentaciones, ya que Sonia era menor de edad y en México la mayoría de edad reglamentaria era de 21 años.

Posterior a esto, Asmindia emprendió su carrera como solista con su propio conjunto tropical; posicionando en los primeros lugares, boleros como “Enemigo”, “Castigo”, “No me quieras tanto”, entre otros.


Además de cantar con la Sonora Santanera, también realizó grabaciones con el trío Los 3 Ases. Sonia López es una artista representativa de la música tropical en México y ha sido una inspiración para muchas artistas de la música tropical de ese país.

En 1965, salió a relucir la producción discográfica llamada “Música del recuerdo”, que estuvo conformada con tonadas del recuerdo donde destacaron instrumentos que no utilizó en canciones anteriores, tales como “Venganza”, “Como fue”, “Dime”, “Amor perdido”, “Sabor de engaño”, “Pensando en ti” y “Perdido”.

Sonia siempre estuvo dispuesta a probar nuevos horizontes y, a finales de esa década, probó con algunas baladas que fueron bastante aceptadas por sus admiradores.

Parte de la discografía de Asmindia López fue “Dancing in a tropical mood”, “Boleros”, “La chamaca de oro”, “Enemigos”, “Un río crecido”, “Tesoros de colección” y otros discos más.

Desde entonces, Sonia López es y será por siempre La Chamaca de Oro, la mujer que sin lugar a dudas fue un parteaguas de la música tropical femenina.
Fuente: buenamusica.com


El Callejón - Sonia López

miércoles, 5 de julio de 2017

Cumbia Cartagenera - Roy Rodríguez y su Conjunto

 
Roy Rodríguez

Más conocido en México como Roy Rodríguez, Rodrigo Rafael Rodríguez Lora es el ganador del Grammy Latino 2012 en el género cumbia vallenato junto con Juan Piña con el álbum “Juan Piña le canta a San Jacinto".

Nacido en San Jacinto, Bolívar, considerada la cuna de la cumbia, Rodrigo aprendió la profesión del acordeón al lado de grandes maestros como lo fueron Ramón Vargas y Andrés Landero. Ha logrado grabar al lado de grandes cantantes como Álvaro Carrasco, Jairo Gil, Miguel Cabrera, Wilfrido Ascendra, Adolfo Pacheco, Eddy Gutiérrez, Manuel "Mañe" Bustillo, Carlos Castellón, Nacho Paredes, Oswaldo Olivera, y Juan Piña, entre muchos otros. En 1980 compuso, tocó el acordeón y cantó “Virgen de Guadalupe” el himno obligado de cada 12 de diciembre en México.

Roy Rodríguez tiene en su haber más de 50 producciones en donde ha realizado su aporte musical polifacéticamente. En su producción “Juan Piña le canta a San Jacinto” que lo hizo acreedor al Grammy Latino participó como acordeonero, compositor, productor fonográfico y productor general.

Actualmente maneja un concepto musical creado por el mismo llamado Acorbanda de Colombia, explica que nace porque “soy un apasionado por los aires sabaneros entre ellos el porro, la cumbia, el paseaíto, el chandé, la tamborera, el pasebol, y por ello decidí fusionar el acordeón con el formato de banda y le agregué el bajo electrónico, guitarras, piano, y ya tenemos tres álbumes en nuestro haber”.
Fuente: portalvallenato.net

Cumbia Cartagenera - Roy Rodríguez y su Conjunto

lunes, 3 de julio de 2017

Martha Cecilia - Alejandro Bernal

Alejandro Bernal
(1934 - 2010)

Nació en la Ceja del Tambo, en Antioquia, Colombia, el 13 de julio de 1934. Fue el séptimo hijo del matrimonio del Maestro Samuel Bernal y María Cleofe González. Fue bautizado con el nombre de Alejandrino, y hasta la edad adulta se le conoció entre su familia como "Nino".

Su contacto con la música fue desde su nacimiento, toda vez que su padre era el organista titular de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen, y su hermano Manuel José, mayor que él 10 años, era ya músico reemplazante de su papá en algunos servicios religiosos, en los que interpretaba tanto el armonio, como el órgano tubular. Ambos Maestros fueron sus primeros formadores musicales.

Nino en ocasiones les narraba a sus hijos las penurias familiares de sus primeros años, debido a las dificultades económicas existentes en el hogar, a tal punto que algún día dijo “cuando éramos niños comíamos carne una vez cada semana, cuando mi papá nos llamaba, cada día a un hijo diferente, y nos daba de la carne que a él le servían”.

Dentro de sus recuerdos musicales infantiles contaba con gran alegría acerca de las novenas a la Virgen Inmaculada, y las de Navidad, que acompañaba en “Los Anselmitos” (Vereda Las Lomitas de La ceja), en ocasiones con don Antonio García interpretando la flauta y don Antonio Bedoya interpretando el violín –músicos que también hicieron lo propio durante muchas festividades religiosas, acompañando en esa época a don Samuel Bernal y al joven Manuel José-.

Teniendo 12 años visitó con su padre al entonces corista de la iglesia Nuestra Señora del Carmen de Abejorral, su hermano Manuel José. Allí presenció un acto que por su hermosura e importancia familiar recordó durante toda la vida vio y escuchó a cinco bandas municipales interpretando al unísono, durante una alborada, Amanecer, la obra insigne de quien para entonces ya empezaba a ser reconocido como un músico importante en Antioquia, el Maestro Samuel Bernal.  

También recordaba que la primera vez que vino a Medellín, acompañó a su papá a comprar papel pautado al almacén de Los Vieco, y allí conoció al Maestro Carlos Vieco, y también conoció un piano. Ante la curiosidad del menor –de 11 años- con el instrumento, el Maestro Vieco le pidió que tocara alguna obra. Nino fue aplaudido por el Maestro Vieco, al terminar de interpretar el pasillo Patas d´ hilo.          

Nino a los 14 años era un estudiante sobresaliente del Colegio de San José de La Ceja, regentado por los Hermanos Cristianos, donde en 1948 se encontraba repitiendo segundo de bachillerato, porque a pesar de haberlo ganado con muy buenas calificaciones, no habiendo más años que cursar, su padre había tomado la decisión de evitarle la vagancia enviándolo de nuevo a este curso.

Contaba que una mañana de domingo de marzo de 1948, mientras vendía el Obrero Católico, escondiéndolo debajo de la ruana, porque le avergonzaba que lo vieran las muchachas realizando este oficio, lo observó Manuel J. desde el atrio de la iglesia de La Ceja, y le preguntó, cuánto valía cada periódico, y qué año estaba estudiando.

Cada periódico costaba un centavo. Fue entonces cuando Manuel J. le dio el dinero, y le ordenó que fuera a botarlos, y no le contara nada a su papá. Nino también le contó que estaba repitiendo segundo de bachillerato, porque no había más años que estudiar en La Ceja. Manuel J. le pidió que tuviera listo un ajuar para la semana siguiente, que él se lo llevaría a estudiar al Colegio de San José en Medellín. Esta anécdota fue el principio de una gran amistad que surgió entre los dos hermanos y que perduró hasta el final de sus días.

Llegado al Colegio de San José, tuvo Nino la oportunidad de demostrar el talento que existía en sus manos, cuando, llamado por la sonoridad de un piano, observó desde la puerta de un salón a un Hermano Cristiano francés, que sufría las repeticiones de los errores de su alumno, y quien en medio del desespero increpó al tímido estudiante cejeño cuestionándole qué hacía ahí parado. Nino ante la incredulidad del profesor y del alumno respondió que él sabía tocar la Marsellesa.

El Hermano Cristiano pasó del infierno al cielo, y Nino se convirtió en la figura artística del Colegio de San José. Tanto así que de ahí en adelante fue su músico de cabecera a nivel escolar.  Esta ventaja le permitió solicitar permisos que generalmente no se le daban a los estudiantes internos, y que lo llevaron a conocer los más importantes artistas mundiales que visitaban a Medellín, y a vivir de la mano de su hermano mayor los ensayos de los excelentes músicos que componían la orquesta de la Voz de Antioquia, dirigida en ese entonces por el Maestro José María Tena.

A la muerte del Maestro Tena, el Maestro Manuel J. Bernal lo reemplazó como director de la orquesta de la Voz de Antioquia, lo cual le brindó a Nino la oportunidad de alternar como pianista con figuras de renombre internacional que visitaban la ciudad, hecho que lo animó a profundizar sus estudios interpretativos  del instrumento con la pianista italiana Ana María Penella.

En el Medellín de la década de los 50 reemplazó a su hermano, el Maestro Manuel J. Bernal, como organista de la iglesia El Calvario, y tuvo las primeras oportunidades de amenizar recepciones sociales en las cuales alternaba con su ilustre mecenas. Estudió durante dos años en la facultad de ingeniería electrónica de la UPB, pero en 1955 tomó la determinación de dedicarse por completo a la música.

En una ocasión en que iba a interpretar una melodía en directo, en la Voz de Antioquia, el maestro de ceremonias Rodrigo Correa Palacio, le preguntó el nombre del artista que debía anunciar, y Nino le respondió Alejandrino Bernal. Don Rodrigo fuera de micrófono le dijo que él no “anunciaba un artista con un nombre tan feo”, y decidió anunciar por cuenta propia al músico Alejandro Bernal, nombre artístico que de inmediato Nino adoptó.

Hasta 1963 el Maestro Alejandro Bernal se desempeñó como pianista auxiliar de la orquesta de la Voz de Antioquia, corista de la Iglesia El Calvario, y organista en diferentes centros culturales de Medellín, dentro de los que se destaca el Bar Las Américas, famoso tertuliadero de la ciudad de la eterna primavera, donde departieron y vivieron gratos momentos musicales los personajes más destacados de la sociedad, con música en vivo, interpretada en el órgano por el Maestro Alejandro Bernal.

De esa época y de la amistad con su coterráneo, el poeta Darío Ángel, surgieron las creaciones musicales Queja, Amparo y Al pie de tu reja, cuya letra es del poeta, y la música es de su autoría; y los pasillos instrumentales Linda, y Agridulce, que son un catálogo de elegancia melódica, técnica pianística y gusto armónico. Del mismo periodo es Flor cejeña, creación literaria del cantante de Los Zorzales Óscar Osorio, y musicalización del Maestro Alejandro Bernal.

Es durante ese lapso de tiempo que, en conjunción con las diferentes actividades como músico en la ciudad de Medellín, integra la orquesta de Los Hermanos Martelo, donde interpretaba los teclados, en especial el piano, y adquiere la destreza propia de los soneros que ejecutan los “tumbaos” armónicos de los aires musicales tropicales.

Durante toda su vida profesional hizo orgullosa alusión a su paso por esta agrupación caribeña por dos motivos principales: ser de los pocos “cachacos” que conformaban la orquesta; y tener la habilidad musical para haber hecho una transición destacada entre su formación musical inicial en la cual había mucho compás de tres por cuatro –valses clásicos, y bambucos colombianos- a los compases binarios de las cumbias y los porros. 

En 1963 viajó a Nueva York donde estudió armonía, y aprendió la técnica con la cual algunos organistas estadunidenses hacían “hablar” el órgano Hammond, novedoso espectáculo interpretativo que al regresar a Colombia, le era solicitado frecuentemente durante sus presentaciones, ya que era el único músico que lo realiza en Antioquia. Durante su estadía en los Estados Unidos de Norteamérica alternó como organista, en el restaurante español Puerta del Sol de Manhattan, con el Maestro Aníbal Ángel.

En 1964 regresó a Medellín, trayendo consigo un moderno órgano Hammond que le permitió trabajar como artista independiente e incursionar profesionalmente como organista, interpretando géneros tropicales, hecho que lo aproximó a las casas disqueras, que buscaban artistas que interpretaran los aires musicales del Caribe que estaban en furor en ese momento.

En 1965, tras la partida de su hermano el Maestro Manuel J. Bernal, a Bogotá, se convierte en el director de la Orquesta de las Estrellas de RCN, y en el corista de la Iglesia Santa Teresita, y a su vez se cotizaba en el mercado disquero nacional, con discos de larga duración como “Órgano y ritmo” de Discos Fuentes. Este éxito musical lo catapultó y le permitió integrar el elenco artístico que amenizó el Reinado Nacional de la Belleza, en Cartagena, alternado con los cantantes Jairo Villa, y Harold Orozco. En este año contrajo matrimonio con la señorita María Sonia Rodríguez Molina. De su unión nacieron Guillermo Alejandro, Carlos Mauricio, David Fernando y Luz María.  

Coltejer, una empresa textilera de renombre nacional, fundada en 1907, quiso celebrar sus 60 años con un acto que fuera grandioso, y dejara grata recordación. Por eso en 1967, el Maestro Alejandro Bernal fue contratado para dirigir el concierto conmemorativo, en el cual se interpretaron hermosas piezas colombianas, a las cuales el Maestro Bernal, por solicitud expresa de los contratantes, les debió realizar arreglos semisinfónicos, que permitieron crear un imaginario donde se podían escuchar obras consideradas joyas de la música colombiana, con modificaciones que se ajustaban a las características de algunos compositores clásicos, logrando con ello una mezcla que sin desvirtuar la composición original dejara percibir cómo hubiera sido interpretada si la hubieran creado músicos como Beethoven, Mozart, Schubert, Chopin, entre otros. El resultado fue tan bueno que, al finalizar la presentación, el Maestro León Cardona, se le acercó al joven director de orquesta, y lo felicitó por los extraordinarios arreglos, y la pulcra dirección orquestal. 

A principios de la década de los 70 es contactado para componer la música del himno del Atlético Nacional. Hasta mediados de la década de los 70 fue artista de las disqueras Codiscos y Sonolux, y laboró como artista independiente, amenizando reuniones sociales en las cuales en ocasiones también tocaba a dúo con el Maestro León Cardona, con el cual se presentaban en el Hotel Veracruz y en el Club Unión. Es en este periodo de su vida donde toma la determinación de tramitar el cambio jurídico de nombre, y recibe documentos legales que acreditan que su nombre es Alejandro Bernal González.     

En 1978 se celebraron en Medellín los XIII Juegos Centroamericanos y del Caribe, donde tuvo el honor de representar a los artistas antioqueños e interpretar el órgano ante las delegaciones deportivas que desfilaron en el Estadio Atanasio Girardot durante la imponente ceremonia inaugural.

Es finalizando esta década cuando compone el pasillo Luz María, dedicado a su hija menor, y aunque el pasillo es instrumental, de esta obra en especial, solía mencionar con frecuencia el Maestro a nivel familiar que la segunda sección de la melodía lo podía convertir en un pasillo vocal y su letra era según su cantar

Mi linda niña                                  Mi linda niña    

Luz María                                       Luz María

Luz María                                       Luz María

Chupa dedo                                    Mi linda niña

Luz María                                       La luz

Chupa dedo                                    de mi corazón
Con el advenimiento de la venta masiva de órganos en Colombia, la casa fabricante estadunidense Órganos Thomas se instaló en Medellín, y como valor agregado  abrió una academia de órgano, contratando al Maestro Alejandro Bernal como su director en la ciudad. Comienza con esta actividad otra faceta muy importante de la vida musical del Maestro, quien también llega a trabajar como profesor de música por varios años en el Colegio Betlemitas de Medellín.

Después de una fructífera labor como profesor en la Academia musical de Órganos Thomas, durante la cual varios de sus alumnos salieron ganadores en los concursos que se realizaban en la televisión –en Animalandia-, toma la determinación de continuar su labor docente en su propia academia musical, llamándola Academia de órgano de Alejandro Bernal.

En su academia el Maestro Alejandro, autónomo plenamente para desarrollar su método de enseñanza, rompió el paradigma que habían tenido hasta ese momento las instituciones de educación musical, bajo el cual sólo se le debía enseñar música a quienes tuvieran aptitudes musicales, ignorando los deseos de los estudiantes, y supeditándolos a la aprobación de un examen de clasificación para poder determinar si eran elegibles o no para el aprendizaje.

Este cambio de concepto, significo una apertura para que toda persona que quisiera aprender a tocar un instrumento –en este caso los teclados- lo pudiera hacer, encontró eco en la República de Colombia, que tomó la tesis como ejemplo y la amplificó a nivel nacional, representando ésta una idea formativa novedosa que le mereció en 1982 el reconocimiento del Ministerio de Educación Nacional y la condecoración Francisco de Paula Santander, “como homenaje a los servidores más eminentes de la cultura nacional” .

Conjuntamente con su trabajo educativo, el Maestro Alejandro en 1983 realizó una presentación apoteósica en el Teatro Juan de Dios Aránzazu, de la Ceja del Tambo, donde en compañía de sus hermanos, los Maestros Manuel J., Suso, y Alberto, -Bernal González- deleitó a los asistentes, durante dos horas que fueron ínfimas ante la emoción del público, que alborozado pedía que continuaran tocando.

Con el paso de los años, y las severas dificultades de salud que padeció, producto del asma alérgica, y la diabetes, fue disminuyendo sus apariciones públicas, dedicándose casi por completo a la enseñanza de la interpretación de los teclados y a la grabación casera de la música que alguna vez compuso y/o interpretó.

El 26 de agosto de 1992 la Secretaría de Educación y Cultura del Departamento de Antioquia le informó que su obra “Linda” ha sido “ganadora” del primer premio en el II Concurso de composición “Carlos Vieco Ortiz. El jurado opina de su obra Pasillo de corte moderno en la primera parte, con buena estructura armónica. La segunda parte y la tercera son un poco más comunes, pero sin caer en la monotonía; la escritura es perfecta y está de acuerdo con la grabación.

En el año 2005 toma la determinación de no trabajar más en la música, debido a sus severos quebrantos de salud; es en ese momento cuando su amigo el tenor Víctor Hugo Ayala le pide el favor de que le grabe las pistas de las obras que ha cantado con maestría en tantos rincones del mundo y que con tanto acierto interpretativo le acompañaba el Maestro Alejandro en Medellín.

Por medio de la Resolución 009 de 2006, la Honorable Asamblea de Antioquia, le confirió la Orden al Merito Cívico y empresarial Mariscal Jorge Robledo, Grado Oro al Maestro Alejandro Bernal González, por sus valiosos aportes y esfuerzos realizados en bien de la formación y divulgación musical y sus aportes a la cultura en el Departamento, y determinó colocarlo como paradigma digno de imitar.

De igual forma en el mismo acto realizado en una hermosa ceremonia en el teatro Juan de Dios Aranzazu, del Municipio de La ceja, el Honorable Concejo Municipal de la Ceja del Tambo, por medio de la Resolución 004 de 2006, lo puso como ejemplo de probidad, de don de gentes, y de hombre de bien, imponiéndole el Escudo del Municipio.  Ésta se puede decir que fue la última aparición pública del Maestro Alejandro, a quien las enfermedades y la fatiga de su vida bohemia y musical, lo fueron menguando hasta llevarlo a la muerte en la ciudad de Medellín,  el 07 de agosto de 2010.

Sobre las composiciones del Maestro Alejandro Bernal, el Maestro León Cardona expresó “Sus composiciones desarrollaron ideas melódicas  atrevidas, producto de las inquietudes musicales de un compositor conocedor de las novedades contemporáneas, quien aplicándolas no afectó sus obras con extravagancias inaceptables, logrando composiciones de belleza auditiva, que superaron los estándares melódicos y armónicos del momento.”     

De su producción musical como compositor, arreglista e intérprete existen 7 discos, 1 casete, y 7 compactos con grabaciones realizadas en varias casas. Discos Fuentes Órgano y ritmo 2, Órgano y ritmo 4;  Coltejer 60 años; Oh qué delicia,  Ay que delicia, Excitante, Tangos en la noche; Grandes éxitos Alejandro Bernal G; La música es vida en la magia de Alejandro Bernal González y sus teclados volúmenes 1 al 7.
Fuente: Escrito por Guillermo Alejandro Bernal Rodríguez y publicado en La música de nuestros ancestros, 2014, ISBN 978-958-58771-0-8
http://medellin27denoviembre.blogspot.mx/2015/05/maestro-alejandro-bernal.html

Martha Cecilia - Alejandro Bernal

miércoles, 28 de junio de 2017

Piel Candente - Rigo Domínguez y su Grupo Audaz

 
Rigo Domínguez
(1958 - 2015)

Rigoberto Domínguez Escobar, más conocido como Rigo Domínguez (Veracruz, México, 1958 - Chiapas, 14 de noviembre de 2015) fue un cantante mexicano de música tropical, bautizado como El Rey del Trópico por el locutor Ángel Fernández.

Siendo estudiante de la carrera de contador público de la que se tituló, empezó a tocar como hobbie la guitarra en los años 70 en grupos de rock, después consigue trabajo en el centro nocturno El Escorial, tocando el bajo en el Grupo Jaguar, que se dedicaba a hacer covers de grupos exitosos del momento como Los Terrícolas, Los Socios del Ritmo y Los Ángeles Negros, logrando más adelante acompañar a cantantes con reconocida fama como Manolo Muñoz, Imelda Miller y Juan Gabriel.

Enseguida empezó a tener la idea de formar su propio grupo musical, consigue dinero con su madre para comprar instrumentos y comienza con un grupo al que llamó Venezuela en 1974, cambiando constantemente de músicos ante la falta de oportunidades. Entrada la década de los 80 alterna en un baile con el grupo Los Audaces del Ritmo, en el que conoce al representante de estos, Doménico Bazán León “El Audaz”, quien le propone integrar un nuevo grupo musical al que nombraron Audaz, con la voz de Miguel Quiroz y Rigo en el bajo.

En los primeros años alternan con otro grupo representado por el señor Bazán, El Súper Show de Los Vázquez, tocando canciones populares de cantantes tropicales ya conocidos como Mike Laure y Rigo Tovar de quienes toma influencia y sustituyendo el vocalista por uno nuevo, Gil Rivera. Ya empezando con el éxito integran a bailarinas llamadas Las Hermanas Veneno, que ya cuando el grupo Audaz está consolidado también cantan algunos temas.

En los conciertos conoce al locutor Ángel Fernández, se separa de Doménico Bazán, y Fernández le ayuda para el registro del nombre, fungiendo como su animador y quien lo bautiza como "El Rayo del Trópico", logra la firma de un contrato con la disquera Ariola, logrando el éxito masivo en 1985 al grabar el tema Macumba con Rigo como vocalista, tras la salida de Gil Rivera. Es en esta época que graban otros éxitos como Fiesta suavecitos (que primero solo fue grabada para un comercial de cigarros, pero ante el éxito se grabó el tema), Ni Juana la cubana, Saca la mano Antonio, Tócame el piripipi, La segunda de capullo y sorullo, El balabalaju, entre otras. Esto ya con la representación de Carlos Valenzuela Canseco y alternando con los grupos más populares de la década como Los Bukis, Los Temerarios y Bronco.

Pese a que al empezar la década de los 90, el éxito del grupo decayó, estos siguieron tocando en bailes populares, ya sin el acompañamiento de Las Hermanas Veneno hasta el año 2015, año en el que Rigo muere en un accidente automovilístico, durante la madrugada del día14 de noviembre.
Fuente: Wikipedia.

En esta ocasión lo recuerdo con un gran éxito de 1988, Piel candente. Disfrútelo.

Piel Candente - Rigo Dominguez y su Grupo Audaz

lunes, 15 de mayo de 2017

Negra, ron y velas - Morgan Blanco

Morgan Blanco

Otro grande de la música tropical de Colombia es, sin lugar a dudas, Morgan Blanco.

Alguna vez fue integrante de Los Vallenatos del Magdalena, que comandaba Carlos Román, cuando Aníbal Velasquez se separó de este grupo.

Algunos datos interesantes de su vida artística aquí. Disfrute este gran éxito sonidero.

Negra, ron y velas - Morgan Blanco

lunes, 1 de mayo de 2017

Esperando a Patricia - Plutarco Urrutia y su Conjunto

Plutarco Urrutia

Es poca la información disponible que se tiene acerca de este gran artista colombiano, sólo que es nacido el 28 de junio de 1939 en Montelíbano, departamento de Córdoba. Y que su producción musical es vasta, sobresaliendo en la interpretación de cumbias.

Es considerado un maestro y un gran ejecutante con acordeón de la auténtica cumbia colombiana, disfrute este gran éxito.

Esperando a Patricia - Plutarco Urrutia y su Conjunto

P.D. Si usted tiene información adicional o alguna correción agradezco nos la comparta.

miércoles, 26 de abril de 2017

Carterita de Naylon - Alfonso Piña y su Orquesta

Desde el río hasta la loma, este gran éxito sonidero sonó nuy fuerte en la ciudad de Monterrey. Un verdadero clásico, disfrútelo.

Carterita de Naylon - Alfonso Piña y su Orquesta

lunes, 24 de abril de 2017

Perdona mi franqueza - Los Corraleros de Majagual

Un bolero que escuchaba en mi adolescencia y que a la postre es uno de los grandes éxitos de la música tropical colombiana, es éste, de Chico Cervantes, grabado por Los Corraleros de Majagual en 1968 y con las voces de Eliseo Herrera y del propio Chico Cervantes en su interpretación.

Las reminiscencias de esta grata época de mi vida están asociadas con este tipo de música en particular (con sabor corralero) y hoy me basta con sólo cerrar los ojos para transportarme en el tiempo y disfrutar la sencillez de su ritmo. Espero que también usted lo disfrute.

Perdona mi franqueza - Los Corraleros de Majagual

miércoles, 5 de abril de 2017

Tres lindas cubanas (Linda cubana) - Antonio María Romeu

Legítima gloria de Cuba
Antonio María Romeu
1876 - 1955

Es Antonio María Romeu una legítima gloria de Cuba, y su sensible fallecimiento en el año 1955 produjo una pérdida irreparable para la música cubana, aunque sus obras y su nombre han perdurado muy vigentes hasta nuestros días.

Antonio María Romeu nació en Jibacoa el 11 de septiembre de 1876. Sus primeros estudios los realiza con el maestro Joaquín Martínez en su pueblo natal, los que abandona al producirse la guerra en los campos de Cuba, que dio origen a la independencia cubana.

Fecundo compositor, llegó a escribir cerca de 1500 danzones, y aunque muchos son desconocidos en la actualidad, de esta producción salieron obras inmortales como "Tres lindas cubanas", "Ay... que me vengo cayendo", "La chambelona", "El barbero de Sevilla", "La flauta mágica", "El ferrocarril central", y decenas de otros danzones que, aún hoy, siguen gozando de la preferencia del público.

A los 12 años, Romeu dio a conocer una mazurca, y poco tiempo después se trasladó para La Habana. Pronto es contratado por el Café "La Diana", que estaba situado en las calles de Reina y Aguila, donde debuta el 22 de enero de 1899. El nombre de Antonio María Romeu comienza de inmediato a expanderse, con el comentario de los parroquianos que decían: "Hay un bizco en La Diana que es un mago en las teclas interpretando danzones". Su primera actuación con orquesta lo fue con La Charanga del Maestro Leopoldo Cervantes, donde tocó el piano. Esta orquesta conocida en aquella época como "Orquesta Francesa", estaba formada por violín, flauta, contrabajo, timbal y güiro. De ahí nació la orquesta típica de danzones hoy en día conocida mundialmente. Revisando los datos de este insigne maestro nos encontramos que Romeu solamente componía danzones; a diferencia de otros compositores, él le dedicó toda su alma a este género musical que lo obsesionaba. Romeu fue artista de la etiqueta Víctor. Sus grabaciones de danzones obtuvieron medallas de oro en Sevilla y Philadelphia.

Hubo una época, cuenta Romeu, que el danzón era repelente para el público, no gustaba, porque era muy cansón. Romeu fue contratado para tocar un danzón a las 12 de la noche en un Club. En cuanto comenzó con los primeros compases el público se fue alejando del salón y se concentró en el buffet. Sorprendido, inquirió de los amigos qué pasaba y fue informado que esa era la única forma de llevar al público fuera del salón de baile, pues el danzón no encajaba en el gusto del bailador. Romeu comenzó entonces a escribir danzones con la música del son, para que el público pudiera cantar, y poco a poco este género fue adquiriendo adeptos. No hay duda, decía Romeu a sus amigos "lo salvamos, más que del olvido, del desprecio".

El solo de piano en el danzón surgió en forma improvisada. Él se había comprometido con el Club Unión Fraternal de estrenar un nuevo danzón en sus salones, y llegado el día aún no había hecho ni un compás. Comenzó el baile, y en los intermedios aprovechaba para ir escribiendo la primera y la segunda parte. "Le indiqué a los músicos que terminada la primera parte pararan, y entonces yo comenzaría un intermedio de solo de piano". Esta novedad reunió a todos los bailadores junto al piano. Desde esa fecha el danzón tuvo su solo de piano.

El danzón que estrenara esa noche, "Tres lindas cubanas (Linda cubana)", fue uno de los que más renombre dio a Antonio María Romeu.
Fuente: por Raoul Aguilar, en la portada trasera del disco Antonio María Romeu - Tres lindas cubanas.

Tres lindas cubanas (Linda cubana) - Antonio María Romeu

martes, 28 de marzo de 2017

María Grever

Mexicana, la autora más grande de Latinoamérica

María Grever

María Grever es una de las mujeres más extraordinarias e increíbles en la historia musical de México, fue una predestinada.

Durante un viaje que efectuaba, en un navío español, el matrimonio formado por Francisco de la Portilla y Julia Torres Palomar, el 16 de agosto de 1884, vio la luz primera en altamar una niña que llegó a ser la compositora más grande de América. Días después fue registrada en Lagos de Moreno, Jalisco, como María Joaquina de la Portilla y Torres; su padre era andaluz y su madre tapatía.

María compuso su primera obra musical a los nueve años, un villancico de navidad que hasta la actualidad se canta en España.

La artista se educó en México, España, Francia y otros países Europeos. Estudió piano con Claude Debussy y Franz Lehar y cantó con diversos profesores del viejo continente. Se afirma que su voz era bella y se parecía en color a la de la gran soprano María Barrientos, sin embargo sólo cantó en reuniones y veladas musicales particulares o familiares.

En 1916 contrajo matrimonio con León Grever, tiempo después María se quedó sola al irse a Europa su marido. Entonces empezó a componer sus bellas obras musicales.


Poco después el actor y tenor José Mojica empezó a cantar y grabar las canciones de María, destacando "Júrame", de manera tal que en poco tiempo se popularizó.

Así, con las interpretaciones de José Mojica, Juan Arvizu y Alfonso Ortiz Tirado, las canciones de María Grever empezaron a ser oídas en todos los continentes.

No existe quien al escuchar las canciones de María Grever, no haya sentido cierta asociación con algún momento de su vida. Algunos de los títulos de sus canciones son: "Alma mía", "Así", "Volveré", "Altiva", "Ola", "Cuando vuelva a tu lado", "Te quiero, dijiste", "Tú, tú y tú", "Por si no te vuelvo a ver", "Lamento gitano", "Qué dirás de mí", "Cobarde", "Bésame", "Labios rojos", "Tipi-ti-pi-tín" -que fue considerada por la Comisión de Compositores de Estados Unidos, como la canción más popular del mundo-, "Júrame", la plegaria a "La Virgen de Guadalupe" y la casi desconocida "Despedida", bellísima como todas sus más de 2000 composiciones (de las que publicó 873).


Desde 1920 María Grever musicalizó películas para la Paramount. En 1941 hizo arreglos de la obra musical "Viva O'Brien", estrenada en Broadway. En 1949 retornó a México y recibió la Medalla al Mérito Civil y presentó una serie de programas radiofónicos en la KEW, donde dirigió una orquesta de sesenta profesores. Luego retornó a Nueva York al lado de su hja, hijo y nietos; allá falleció el 15 de diciembre de 1951.

Cumpliendo su deseo, sus restos fueron traídos a México para ser sepultados.
Fuente: Tomado de Voces y Autores Mexicanos Inmortales Vol. I (1987), por Edmundo Arvizu en el disco María Grever: Sus Intérpretes.

Enseguida una selección de versiones instrumentales de algunos de sus grandes éxitos.
Te quiero, dijiste - Orquesta Latino Americana / Cuando vuelva a tu lado - Los Diplomáticos / Júrame - Orquesta Típica Tovar

lunes, 20 de marzo de 2017

¡Hey, familia...!

El origen de este famoso grito, parte de la identidad del mundo del danzón, es atribuido al cubano Tiburcio Hernández, Babuco.

Babuco, sastre de oficio, llegó a México como parte integrante de la banda de un circo, donde él tocaba los timbales. Hasta ese momento, quien se los cargaba era Acerina.

Para la inauguración del Salón México, Babuco fue traído de Veracruz -pues ya tenía su danzonera-, y junto con él llegó su grito de "¡Hey, familia...!". Este grito fue posteriormente tomado por el Chato, maestro de ceremonias del Marro -así conocido también el Salón México-, quien lo dedicaba a sus amigos o a las personalidades que se encontraban presentes: "¡Hey, familia, danzón dedicado al Kid Azteca y amigos que lo acompañan!".

Acerina, siendo muy joven fungía en este grupo como «secre» -llevando instrumentos y papeleta- y, con certeza, haciendo pininos con los timbales.

Puede decirse que la «primera danzonera» mexicana fue precisamente la de Babuco, que Intervino en los años veinte en la inauguración del Salón México y también llegó a tocar en el Salón Colonia, El Pirata y El Azteca.
Fuente: Gonzalo Martré, en Rumberos de ayer, músicos cubanos en México (1930 - 1950).

El premio gordo - Orquesta Babuco

martes, 7 de marzo de 2017

Tambora, baile cantado en Colombia

Afirma el escritor Guillermo Carbó Ronderos que en Colombia hay diversidad de manifestaciones culturales de origen popular, que son acompañadas con música y claro está con bailadores que sobresalen en cada pueblo; y todo esto cobra un protagonismo e importancia en la difusión de la cultura de la región.

 Guillermo Carbó Ronderos

La Tambora hace parte de los bailes cantados más conocidos, como también lo son el bullerengue. el fandango, el lumbalú y el chandé, ritmos que aún se conservan en los pueblos del Medio y Bajo Magdalena; en la zona limítrofe de los departamentos del Magdalena, César y Bolívar, sobretodo en los pueblos de Altos del Rosario, Hatillo de Loba, San Martín de Loba y Tamalameque.

En 2003 Producciones "Tambora – YAI Records" de Bogotá lanzó al mercado un CD con grabaciones efectuadas entre 1990 y 1996 en un contexto de cómo se ha venido practicando este ritmo por más de cien años y que hace parte de la tradición ancestral del territorio antes mencionado y que puede ser ejecutado en cualquier parte del pueblo y con mas frecuencia en la época festiva de Diciembre.

Para idealizar un poco, la orquesta de tambora, se compone de una voz solista (cantador ó cantadora), un coro mixto y generalmente dos instrumentos de percusión tambora y currulao (tambor) acompañados con las palmas de las manos y en algunos casos de tablitas y el guache.

Es oportuno recordar que una de las mejores exponentes de este género es la famosa cultora y cantadora Totó la Momposina, quien ha sido embajadora musical colombiana por todo el mundo, especialmente en Europa.

Este trabajo tiene un contenido muy tradicional y trae plasmados 19 temas que fueron recogidos en su más viva y vibrante manifestación. Los temas tienen una duración total de 62 minutos y son los siguientes: La candela viva, Chico le vino, La salamanca, Águilas del monte, Cuba´e, La Magdalena, Tres golpes, La tanga gaviota, Compae Miguel, Si Juana viniere, Olé Juanita, La guerra patriota, A pilá el arroz, Rescate del Magdalena, Emiliano , Naranjas y limas, Sapo , Corocito, y La negra Juana.

Los diecinueve ejemplos que incluye la grabación, seleccionados entre los numerosos registros tomados en la zona, dan cuenta de la vitalidad y de las sutileza propias de cada una de la modalidades en que se ejecuta la tambora. Con un ingrediente adicional: la presencia inquisidora del equipo de grabación no ha restringido la expresión festiva que comunican los participantes. Hay allí una sincera alegría que, de inmediato, contagia al oyente. Entre todo ello destaca la entonación resuelta y llamativa de Venancia Barriosnuevo, de la población de El Contento (murió en 1995). Su capacidad de improvisación y la crudeza de su estilo logran recuperar para el oyente la esencia de la expresión musical comunitaria. El repertorio seleccionado por Carbó incluye piezas conocidas en versiones más urbanas, como con La candela viva, Tres golpes o Sapo, que es un berroche. El resto del repertorio se asimila a la tradición regional menos difundida fuera de la zona, dentro del cual llama la atención el texto y el espíritu de las letras. La mayoría de ellas delatan la picardía caribeña ("Cuando supe la noticia / que tú ya no me querías / hasta el perro de mi casa / me miraba y se reía"), los sin sabores del amor ("Con un puñal en el pecho / supe lo que era el dolor / y contigo entre mis brazos / supe lo que era el amor"), o el entorno social ("En el patio de mi casa / tengo un palo de limón / por delante buena cara / por detrás murmuración"). No faltan en esas letras gestos de sensibilidad poética ("Alondra que vas volando / recorriendo to' el espacio / con tu pico recogiendo / el rocío nacarado") y hasta un inesperado apunte de intención nacionalista ("La guerra patriota, la guerra patriota / que muera Napoleón / que viva la independencia / la justicia y la razón"). O la reciente defensa del trabajo campesino ("Que viva el río Magdalena / Que viva la producción / que viva la agricultura [que siembra el agricultor]").

Algunos de los cantadores y cantadoras cuyas voces repite el registro fonográfico fallecieron antes de la publicación del disco. Su presencia virtual es un factor que valora aún más el resultado de la investigación, de la cual el compositor barranquillero Guillermo Carbó Ronderos ha decantado ideas para su propio trabajo.

La carátula nos muestra una pintura alegórica al desenvolvimiento y jolgorio de la ejecución de este baile. Este trabajo sin dudas está dirigido para coleccionistas y expositores del folclor ribereño, pero merece ser más conocido. Disfrútelo.
Fuente: Internet.



Águilas del monte

viernes, 3 de marzo de 2017

La Marimba en el Soconusco

 
En las fincas cafetaleras del Soconusco, hacia 1890 las fiestas se hacían con marimbas de Guatemala. En Tapachula aparecen los primeros marimbistas de los cuales seguramente el más antiguo fue Matilde Feliciano quien compartía su musical actividad con la Marimba Torres, con la de Jenaro Pacheco, la de Erasmo Ramírez y posteriormente aparecen las marimbas de Esteban Lavariega, Humberto Guzmán, Conrado Garibay y la de Los hermanos Solís.

A principios de 1900 hubo aquí una marimba muy especial y tal vez la que más se acercaba a la marimba africana original: Se le conocía como La Marimba Más Que Sella, porque cuando se trataba de organizar un baile o una fiesta y no encontraban ningún otro conjunto marimbìstico, se resignaban a recurrir a la marimba más que sella, es decir, aunque sea esa...

En la costa de Chiapas hubo marimbas excelentes y de reconocido prestigio, sobre todo en Tonalá, Arriaga y Huixtla.
 
En Tonalá, fueron famosos Los hamaqueros, marimbistas por afición y hacedores de hamacas de profesión y La virreinal del maestro Tejeda. En Huixtla llena toda una época la marimba El alma de Huixtla del maestro Emigdio de Aquino, rival de la marimba de Los Chatos y muchas veces hubo reñidos mano a mano entre ambos conjuntos marimbísticos, tanto en Tapachula como en Huixtla. En Escuintla El alma de Escuintla del maestro Rodolfo Ochoa, en Pueblo Nuevo Comaltitlán fueron famosas la marimba de "Peinado", apodo del maestro Gustavo Jiménez Chanona, y la de "Don Chepe" del maestro José Álvarez Lorenzana, y aún se deleita Tapachula con las marimbas La Perla del maestro Danilo Gutiérrez, la de Los hermanos Rosales y El Eco de La Corona de Víctor Betanzos.
 
La tradición de la marimba en Tapachula la conservan las pequeñas marimbas callejeras, que se escuchan a toda hora en la zona centro de la ciudad y en cualquier colonia, a estas marimbas el ingenio popular las ha bautizado como “sobaqueras”, por aquello de su tamaño, que dicen que se pueden cargar debajo de la axila.

Pero la marimba más famosa en Tapachula fue la de Gregorio "El Chato" Ortiz.
 
Nació el 14 de agosto de 1894 en la ciudad de Tapachula, Chiapas. Fue hijo de los señores Melesio Ortiz Rosales y Virginia Ortiz, originarios de Oaxaca. El joven Gregorio a quien desde niño le decían cariñosamente chato, se enamoró de la música escuchando a su hermano Patrocinio "El Pichi", que era un consumado músico ya que interpretaba con maestría la marimba; por lo que desde la edad de 10 años empezó a tocar la marimba, subido en un banquito ya que no alcanzaba bien el teclado. Cuando ya tenía 20 años de edad formó su propio conjunto musical para lo cual invitó a otros marimbistas ya conocidos en Tapachula que fueron su hermano Patrocinio, Eusebio Torres, Melquíades Flores y Raúl López. Así nació en 1914 la marimba de Los Chatos, donde el único y verdadero chato era Goyo y fue su hermano Patrocinio quien se encargó de la dirección de este conjunto.


La marimba de “Los Chatos” fue además la primera marimba de Tapachula que interpretó música clásica y semi-clásica.
 
En 1920 asistió a la ciudad de México para amenizar la toma de posesión del Presidente de la República Gral. Álvaro Obregón y en esa ocasión dio una serie de audiciones y por algún tiempo se quedaron en la capital contratados para tocar en el famoso centro nocturno Salón México. Posteriormente, nuevamente se presentan en Palacio Nacional para actuar ante el Presidente Gral. Plutarco Elías Calles y en varias ocasiones son invitados a la ciudad de México para amenizar las festividades de la Presidencia de la República en los años de 1924-1928.

La marimba de Los Chatos amenizaba las funciones del extinto cine Figueroa. En el interior del teatro ejecutaba la música para las películas cuando el cine era mudo; melodías como Guillermo Tell, Rapsodia Húngara 1 y 2; Poeta y Campesino, Caballería Ligera, Club Verde, Las Bodas de Luis Alonso, etc.

Hacia 1924 pasaron por Tapachula los integrantes de la marimba guatemalteca Hermanos Hurtado quienes se dirigían a los Estados Unidos en gira artística y tuvieron la oportunidad de escuchar tocar al maestro "Chato" Ortiz. Impresionados por su habilidad y gran categoría de ejecución, lo invitaron a que los acompañara en esta gira, "El Chato" aceptó la invitación y firmó un contrato con este conjunto guatemalteco.

A partir de 1941 fueron integrantes del conjunto los maestros Wenceslao Labias, David Hurtado, Silvestre Ramírez y Rafael López García, autor de la primorosa canción, himno simbólico de esta Perla del Soconusco, intitulada Tapachula, la cual se estrenó el 28 de agosto de año 1941.

El 4 de noviembre de 1943 pasó por Tapachula rumbo a Sudamérica el Director de la Orquesta Sinfónica de Filadelfia, el Ruso-Norteamericano Leopoldo Stokowsky. Allí se enteró que en esta ciudad existía un conjunto marimbístico de calidad y le llevaron la marimba de Los Hermanos Ortiz que tocaron con inspiración y maestrías, no solamente música popular sino también varias oberturas y sonatas, con lo cual impresionó al director visitante de tal manera que este introdujo la marimba como un instrumento más en la Orquesta Sinfónica de Filadelfia.

En 1974 el H. Ayuntamiento presidido por don Ricardo Naumann Escobar y por instancias de los periódicos Diario del Sur y Lunes Gráfico, rinden homenaje al conjunto Los Chatos por cumplir 60 años de vida musical, otorgándoles una presea de oro y un pergamino.
 
El 27 de Junio de 1977 a los 83 años de edad muere el maestro Gregorio "El Chato" Ortiz. 
 
Finalmente, en 1992 por nstrucciones del Presidente Municipal Lic. Norberto De Gyves Córdova se creó el conjunto marimbístico municipal.
Fuente: Presencia de la marimba en el Soconusco, por José Galdámez Rivera, publicación en internet.