La Música Tropical: Patrimonio cultural intangible de la humanidad


La Música Tropical: Nuestro Patrimonio Músico-Cultural

viernes, 1 de julio de 2016

Chacalón y La Nueva Crema - Papá Chacalón en Aruba = Venezuela En Vivo

Lorenzo Palacios Quispe "Chacalón"
(1950 - 1994)

"El Faraón de la Cumbia "



''La Historia de Chacalón''

EDITORIAL
Dos personajes de la pluma conocidos del mundo del espectáculo de la escena musical de la cumbia peruana y de la farándula -Félix Melgarejo Ríos y Víctor Rengifo Díaz-, con gran esfuerzo, sacrificio y perseverancia ponen por primera vez y a la luz del día en manos de miles de seguidores y amantes de la cumbia peruana "La Historia de las Estrellas" en caricatura. Del pueblo y para el puebo.

Ofreciendo en su primera edición la vida del desaparecido e inolvidable Lorenzo Palacios Quispe "Chacalón" como homenaje por estar cumpliendo un año de su sentida y prematura partida al descanso eterno, el cual fuera considerado el "Rey de la Música Chicha", ídolo indiscutible del pueblo popular, de origen de cuna humilde, llena de tempestades y que desde muy tierno saboreara la pobreza, hambre y miseria, y que fueron justamente dichas penurias que lo acicatearon para imponerse con su talento natural para el canto popular de la música tropical peruana. Cual fiel testigo fueron las calles y callejones del barrio del pasaje "El Bondy", perteneciente al populoso distrito de la Victoria "La Rica Vicky". "Chacalón", que con su canto de voz lastimera, quejumbrosa y alegrón llevara mensaje de fe y esperanza de un futuro mejor, especialmente al habitante inmigrante provinciano, al informal, al marginado y al desposeído de la fortuna.

Siendo sindicado por ello, por el pueblo popular o monstruo de mil cabezas, como el abanderado de este canto tropical peruano.

Fue tanto el arraigo popular hacia este gran ídolo que sus fanáticos, seguidores, le crearon un eslogan muy peculiar de identificación de «cuando "Chacalón" canta, bajan los cerros».

Por esto y todo lo demás este gran ídolo popular del canto de la cumbia peruana jamás morirá, porque estará en el recuerdo de todos, porque desde el más allá seguirá cantando y congregando multitudes con la posta dejada a su hijo, José María "Chacalón" Junior.

Enseguida las viñetas que narran ''La Historia de Chacalón'':

Fuente: De Leyva Arroyo Carlos (2005). Música «chicha», mito e identidad popular. El cantante peruano Chacalón. Recuperado de internet.

P.D. Para ver con más detalle el contenido de las viñetas recomiendo abrir la imagen en una pestaña nueva.

Un video muy informativo de la historia jamás contada del popular "Chacalón":

 


Chacalón y La Nueva Crema - Papá Chacalón en Aruba = Venezuela En Vivo

jueves, 30 de junio de 2016

Besos sobre besos - Aníbal Velásquez



Un inolvidable flamenco que grabara el maestro Aníbal Velásquez y que tuviera gran éxito en Monterrey.


Hace parte del álbum Es Sensacional,  disfrute.

miércoles, 29 de junio de 2016

Cuando canta el cornetín - Los Xochimilcas

La maestría interpretativa de este cuarteto mexicano se hace presente en este danzón.


El consenso general es que estos músicos se adelantaron a su época... para beneplácito de todos sus contemporáneos. Afortunados somos quienes tuvimos la oportunidad de apreciar alguna de sus actuaciones en vivo.

En el siguiente video se narra la historia de este sensacional grupo.


Disfrute la Edición Especial de Los Xochimilcas.

martes, 28 de junio de 2016

Tú con él - Frankie Ruiz

Frankie Ruiz
1958 - 1989

Un hermoso tema romántico en la voz de este grande de la salsa.



Frankie fue un tipo de buen corazón, chévere, con sus problemas que todo el mundo conoce y bastante humilde... El pegó a nivel mundial. Fuimos a presentarnos a Europa y Latinoamérica... Fue un ídolo entre los salseros. - Willie Sotelo, pianista y ex-director musical de la orquesta de Frankie Ruiz entre 1985 y 1995.

La cita y la referencia aquí.
El disco Nacimiento y Recuerdos, con el audio tema del post, acá. Disfrútelo.

jueves, 23 de junio de 2016

Banana - The Rebels


Banana, tema original del grupo The Rebels, de la Isla de San Andrés Colombia. Este tema fue grabado posteriormente por el grupo mexicano Garibaldi y tuvo gran popularidad.

En este Blog se publicó previamente el disco V.A. Homenaje a la Heroica y en él aparece este tema. Este disco es compartido en nuestro Foro, disfrútelo.


lunes, 21 de marzo de 2016

V.A. El Niño y la Cumbia

Un tema clásico de la música sonidera que narra la historia del amor que un niño de diez años le profesa a la cumbia, al grado de correr la aventura yendo sólo a un festival de cumbia en El Banco. Durante varios días, la desconsolada madre llora de sufrimiento al perderlo. Al final también llora -ahora de felicidad- al encontrar a su hijo...



Temas:
A1 El niño y la cumbia - Hermanos De León
A2 Salsa en sax - Justo López
A3 Moviendo el caderón - Anibal Velásquez
A4 Leticia - Poly Martínez
A5 El barbarazo - Los Trovadores del Sinú
B1 Celos - Anibal Velásquez
B2 La negra Pola - Poly Martínez
B3 Cumbia universal - Lino San Martín
B4 Cumbia del mar - Los Corraleros de Avila
B5 Lindas cubanas - Ramón Aviles

El niño y la cumbia - Hermanos De León

sábado, 19 de marzo de 2016

Orquesta de Cuerdas de Puerto Rico - Boleros Vol. 5


Orquesta de Cuerdas de Puerto Rico
El Orgullo del Cuatro Puertorriqueño

Su fundador, el Maestro Mario E. Scharrón Alicea, nació el 8 de marzo de 1927 en el pueblo de San Sebastián, Puerto Rico.

En el 1967 con su conjunto, sustituyó temporalmente al trío al cual pertenecía su hermano, Rafael Scharrón (reconocido como el requintista de más hondo calado en la historia de la música popular de Puerto Rico), en el Hotel Caribe Hilton. Jane Morgan, artista que se presentaba en ese momento en el Club Caribe de ese hotel, lo escuchó tocar cuatro y le pidió que le arreglara varios números musicales para su presentación. Como lo resumió Mariano Artau “El cuatro puertorriqueño se vistió de gala por primera vez al llevarlo al Club Caribe del Caribe Hilton.”

A insistencia de sus amistades, comenzó a dar clases de cuatro, guitarra y mandolina en el año 1967, en la marquesina de su casa. Fue tanta la acogida, que rápidamente adquirió otra propiedad en la Avenida Main en Santa Rosa, Bayamón y fundó la Academia de Música de Mario E. Scharrón en el 1968. Como incentivo para sus estudiantes sobresalientes, fue creando con ellos grupos más avanzados, hasta llegar al tope, lo que en el 1972 se llamó la Orquesta de Cuerdas de la Academia de Música de Mario E. Scharrón.

Su método de enseñanza, dedicación, seguridad y confianza con sus estudiantes lo llevó a realizar un concierto con la Orquesta y sus estudiantes. El 11 de febrero de 1978 reunió a 150 cuatristas en el antiguo Centro de Convenciones del Condado, hazaña que repitió con toda su Academia el 15 de julio de 1979 en la clausura de los VIII Juegos Panamericanos. Este último evento fue reseñado en los periódicos como “El Gran Final” e “Inolvidable Clausura”.


En 1985 la Orquesta de Cuerdas de la Academia de Música de Mario E. Scharrón pasó a ser la Orquesta de Cuerdas de Puerto Rico, con Mario E. Scharrón como director musical hasta el 1995. La nueva Orquesta heredó el legado musical que hasta ese momento tenía la Orquesta original, a lo cual se le añadió todo lo que preparó Mario mientras fue su director musical.


Desde sus comienzos, la Orquesta ha ido cosechando e hilvanando triunfos para los que se necesitarían varias hojas para escribirlos. Siendo una organización sin fines de lucro, para pertenecer a ella hay que saber valorar sus principios y objetivos. Con el pasar de los años, la Orquesta ha ido nutriéndose del talento que se va desarrollando.

En el 1993, entró como sustituto del bajo, Rolando E. Hernández, talentoso músico (cuatrista, guitarrista y bajista) y Contador Público Autorizado. Luego del retiro del Maestro Mario en 1995, Rolando pasó a ser el director musical y arreglista, logrando captar el sentir del Maestro, los propósitos de la Orquesta y añadiéndole un toque renovador a su repertorio.
Fuente: http://www.ocpr.net/page1/page1.html

Orquesta de Cuerdas de Puerto Rico - Boleros Vol. 5
 

Temas:
01 Amor perdido - Perdón
02 Bello amanecer - Sollozo
03 Sabor a mi
04 Di qué has hecho de mi amor - Por qué ya no me quieres
05 Obsesión
06 Usted
07 Tú bien lo sabes - Génesis
08 Qué memoria tienes
09 Un poco más
10 Vereda tropical
11 Campanitas de cristal

Vereda tropical & Un poco más

viernes, 11 de marzo de 2016

Cumbia buena - Mike Laure

Recordando la música bonita del ayer, la que permanece viva en nuestra memoria tropical.

Cumbia buena - Mike Laure

lunes, 7 de marzo de 2016

La Sonora Cienaguera


La Sonora Cienaguera

Sólo una producción musical bastó para que el nombre de La Sonora Cienaguera permaneciera en el corazón de los colombianos, quienes han gozado con su música por varias generaciones. Fieles representantes del folclor de los departamentos de Atlántico, Bolívar, Córdoba y Magdalena, publicaron su trabajo en 1963, cuando fueron convocados por Discos Fuentes, gracias a la trayectoria que habían logrado sus principales protagonistas en sus propias carreras musicales, Antolín Lenes, Pablo Flórez, "El Indio" Chávez y la invidente Lucy González.

Antolín Lenes se destacó como músico y compositor. Nació en Cienaga de Oro. Hasta su muerte el 17 de abril de 1976 gozó de inmensa popularidad, ya que sus composiciones, entre ellas Sonia, Las vueltas de Pello y Roberto Ruiz, fueron interpretadas por famosas orquestas como la Billos Caracas Boy's. De la misma forma, el nombre de Antolín Lenes y su Combo Orense estuvo ligado al afecto popular, gracias a éxitos como La tabaquera -de Carlos Suaza-, La aventurera -de Pablito Flórez-, y Sonia -como ya se dijo, de su propia inspiración-, que bailaron durante muchos años varias generaciones de colombianos. La voz de Lucy González -La Cieguita-, fue el complemento ideal para el éxito de sus producciones.

Pablo Flórez, compositor e intérprete conocido como El Poeta del Sinú, nació en Ciénaga de Oro, en 1927. Sus actividades artísticas las inició en orquestas de Sincelejo y Montería como baterista. Luego fue contratado por Toño Fuentes, fundador de la primera compañía colombiana de discos, para que fuera el percusionista exclusivo de la misma. Por ello grabó con artistas de la talla de Pedro Laza y sus Pelayeros, de Francisco Zumaqué, de La Sonora Cordobesa y de los Hermanos Martelo.

También brilló como compositor y guitarrista, debut que presentó con el bolero Tan lejos de ti, dedicado a su esposa Marcelina Causil. Una de sus obras más famosas es La aventurera, y en su repertorio tiene éxitos de la talla de Los sabores del porro, La muerte de María Varilla, Tres clarinetes, Ojos turcos, Rosas de la tarde, El entierro de Pablo Flórez, y El dolor de María.

En 1963 grabó, como intérprete, para La Sonora Cienaguera y para El Combo Los Galleros.



Rogelio Adriano Chávez Flórez, conocido artísticamente como "El Indio" Chávez, nació en Cereté, el 8 de septiembre de 1925. Su admiración por “El Jefe”, Daniel Santos, lo llevó al mundo del canto. Sus principales triunfos musicales los logró al frente de La Sonora Cordobesa, como vocalista líder. “El Indio” Chávez también incursionó como compositor, campo en el que creó unas diez obras y dos de ellas le merecieron reconocimiento: El sopla tierra y La calle 13.

 


Lucy González, como artísticamente se le conoció, fue una de las grandes intérpretes del folclor costeño; oriunda de Ciénaga de Oro, en donde nació el 14 de septiembre de 1933. Su debut como cantante lo hizo a los trece años en la agrupación Combo Los Galleros, dirigida por el compositor y saxofonista Antolín Lenes, quien estaba casado con una hermana de Lucy.

También hizo parte de las diversas agrupaciones de su pueblo natal, entre ellas la Orquesta Juvenil del mismo Antolín Lenes, la Orquesta Sonora Panaguá de Johnny Saénz; la Orquesta de Pello Torres y el conjunto de Lucho Campillo. Con su hermano Manuel Antonio –que ejecutaba el acordeón con gran maestría–, y su prima Cruz del Carmen Bedoya –conocida como Canosa–, conformó un inolvidable trío de ciegos.

Sin embargo sus mayores éxitos los construyó con el apoyo de Antolín Lenes y su Combo Orense, entre los que cabe destacar temas como La tabaquera, Sonia, La aventurera, La ciroma, El tabaco mascao y El polvorete –por el éxito de este tema se le impuso el título de La Reina del Polvorete–.

También llamada La Ciega de Oro, en el radio teatro de Radio Libertad y en diferentes escenarios de Barranquilla, Lucy González hizo presencia demostrando sus dotes artísticas. Lo que Dios le quitó en visión se lo dió en la voz. Lucy González Bedoya, falleció a los 69 años de edad y con ella se fue una voz visionaria a pesar de su invidencia natural.


Cuando La Sonora Cienaguera fue presentada por primera vez al público, en sus textos se escribió: Discos Fuentes de Colombia tiene el mayor placer en presentarles otro de sus más recientes y musicales "descubrimientos" artísticos de la temporada: La Sonora Cienaguera que nos deleita con un repertorio como Tres puntá, aplaudida cumbia de Juancho Oviedo; La piojosa, gaita instrumental de Emiro Torres Ospina; La ceiba, cumbia de Silvestre Julio, o el festivo porro Martínez banda. Todo un homenaje al trópico es la gran Sonora Cienaguera.
Fuente: Discos Fuentes.

La piojosa


Tres puntá

Otro que se nos fue.

El pasado sábado 5 de marzo Eliseo Herrera, una de las más grandes glorias de la música tropical colombiana de todos los tiempos y conocido popularmente como "El Rey del Trabalenguas", falleció a causa de un infarto fulminante en la ciudad de Cartagena. Elevo una oración al cielo y pido por su eterno descanso. Dios lo tenga en su santa gloria.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Nota luctuosa


El día de ayer en la  ciudad de Monterrey, Nuevo León, dejó de existir Felipe de Jesús Martínez Cerda a la edad de 66 años

A través de las redes sociales se informó que el deceso del líder y vocalista del Grupo Impacto de Montemorelos ocurrió a causa de un infarto miocárdico, tras haber estado hospitalizado desde el 14 de febrero por una afección cardiaca.

Sin palabras por el suceso, mis condolencias para su familia.

Recordándolo a través de sus canciones...


lunes, 29 de febrero de 2016

Los Primeritos de Colombia - 100% Colombianos de Corazón!


Temas:
01 El color de la cumbia
02 Acordeón en guararé
03 Tú serás mi cumbia, yo tu mapalé
04 Oye
05 Sirena encantada
06 Noche de estrellas
07 Petronita
08 Cumbia de la zorra
09 Plánchame la ropa
10 El ombligo de Isabel
11 Besito robado
12 Homenaje a Andrés Landero

Homenaje a Andrés Landero

Los Trovadores de Barú

 Los Trovadores de Barú

Una agrupación pequeña, pero muy sonora, que aún se escucha en los momentos festivos.

La mayoría de sus integrantes, lo mismo que su director, hicieron parte de la Orquesta Emisora Fuentes de Cartagena. Una tarde de mayo de 1946, Toño Fuentes requirió en su oficina al músico momposino Juan Esquivel, balbuceante compositor, sobresaliente arreglista, brillante instrumentista del saxofón y el clarinete y respetado director. Esas cualidades personificadas en el novel artista, le permitieron liderar lo que el magnate del disco tenía en mente: conformar una agrupación pequeña, pero con un sonido impecable, limpio, para que hiciera de los ritmos tropicales de Colombia unas llamativas grabaciones que tuvieran alcance internacional. Y así fue, la historia lo ha ratificado.

Para ese nuevo propósito de Toño Fuentes nada estaba lejos. Simplemente Juancho Esquivel, como siempre se le conoció en el medio musical, tenía que echar mano de aquellos músicos que conocía perfectamente en la orquesta grande que dirigía. Sin pensarlo dos veces, llamó a Clímaco Sarmiento (saxo y clarinete), José M. Crizón (bajo), Fernando Porto (percusión), Remberto Brú (cantante) y Carlos Gómez (corista). El mismo Toño Fuentes, con su guitarra hawaiana, hizo parte del elenco inicial, al que se agregaron Simón Mendoza (trompeta) y Efraín Torres (guitarra acompañante).

Esa agrupación de experimentados músico necesitaba, claro, de un nombre. Los ideales artísticos de su director y el sentido comercial del empresario gestor coincidieron. Nacieron “Los Trovadores de Barú”. La poesía evocadora de los trovadores, convertida en música para este caso, tenía que llegar al alma, así fuera nativa del trópico. Pero faltaba el complemento natural, aquel que implementara lo espacial. Barú, una isla al frente de Cartagena como una prolongación continental, fue una excelente elección. De este modo, su eufónico nombre estuvo a la medida con los sonidos salidos de su instrumentación.

Los Trovadores de Barú, así, se hicieron conocer mediante el vals “Tristezas del alma”, notable composición del arjonero Lucho Rodríguez Moreno, que mantuvo guardado, desde 1928, hasta encontrar la agrupación perfecta para su sutil interpretación, aún latente en el corazón de los acumuladores de experiencias que lo han bailado y tarareado desde su niñez, cuando en los matrimonios de la región los desposados eran recibidos con las notas de tan especial página romántica.

En esa primera grabación del grupo, año de 1946, se logra apreciar la maestría de Juancho Esquivel para orquestar. Dos clarinetistas, Clímaco Sarmiento y el propio Esquivel, hicieron una interpretación de lujo. De esos clarines y de la guitarra eléctrica de Toño Fuentes, más la melódica trompeta de Simón Mendoza en el intermedio de la pieza, se plasmó la maravillosa armonía de unos músicos sensibles a su arte, “tocados” por el Dios de la estética. Una metáfora desde lo tórrido hacia ese ritmo alemán.

El aporte de tres estrellas

Año de 1947. Aparece en la escena Guillermo Buitrago, un joven cantante, guitarrista y compositor cienaguero que, desde 1944, alcanzó a expandir su popularidad a nivel regional cuando se instaló en Barranquilla después de haber recorrido por ciudades y pueblos del Caribe. En esta ciudad fue artista exclusivo de Emisora Atlántico, estación radial donde se presentaba en vivo y también les programaban sus discos, como “La varita e’ caña”, “El negro Mendo”, “Los panderos de Riofrío” y “Petra la pelúa”, principalmente.

Al conocer Toño Fuentes el potencial artístico de “El Jilguero de la Sierra Nevada”, no vaciló en llevárselo para Cartagena, pues su empresa ya estaba acondicionada para el proceso completo de grabación, permitiéndole llevar al acetato su música con el trío conocido con el nombre de Guillermo Buitrago y sus Muchachos, lo mismo que con Los Trovadores de Barú. Con este último conjunto, brilló con su acostumbrado carisma. Su voz, suave como el terciopelo, y con un dejo nasal entre lo andino y lo caribeño, muy nodal en su carrera, se acopló fácilmente a los dirigidos por Juancho Esquivel.

Y manos a la obra. Inmediatamente, se dejó escuchar a los colombianos “Víspera de Año Nuevo”, un merengue de Tobías Enrique Pumarejo que antes había grabado, sin éxito, la orquesta del argentino Eduardo Armani. Con este tema, Guillermo Buitrago puso a bailar a todo el mundo. Fue la locura. Desde ese diciembre, hasta el presente, ha venido imponiéndose en los días navideños.

“La víspera de Año Nuevo/
estando la noche serena/
mi familia quedó con duelo/
yo gozando a mi morena/
te vengo a felicitar/
con el cuerpo y con el alma/
Año Nuevo lo quiero pasar/
contigo allá en la sabana”.

Luego vinieron “Grito vagabundo” (paseo), “El amor de Claudia” (paseo), “La piña madura” (mapalé), “Qué criterio” (paseo, originalmente conocido como “La gota fría”) y “El testamento” (paseo). Las grabaciones de Guillermo Buitrago con Los Trovadores de Barú ampliaron la cobertura musical del grupo. Tanta era su calidad, que acompañó a cantantes solistas, duetos y tríos que llegaban contratados a Cartagena y Medellín, o que estaban radicados en esas ciudades.

Grito vagabundo - Guillermo Buitrago y Los Trovadores de Barú

Después de ese resonante trabajo con el ídolo cienaguero, el turno le correspondió al maestro de maestros José Barros, figura creativa de nuestras lides musicales hasta el pasado reciente. Con bastante experiencia como compositor y cantante en Argentina, México, Perú y Colombia, sobre todo en tangos y rancheras, accedió al disco con Los Trovadores de Barú entre 1947 y 1953. En este último año, la agrupación nacida en Cartagena tuvo su final, apareciendo hasta mediados de 1956 Los Piratas de Bocachica, que eran los mismos Trovadores, pero enfatizando más en los dos clarinetes. Una nueva idea de Toño Fuentes, con sabor monetario, para aparentar una competencia, así como lo han hecho muchas empresas multinacionales con sus productos de masivo consumo.

Las primeras grabaciones de José Barros con Los Trovadores de Barú fueron “El vaquero” (porro), “Momposina” (porro), “La tanga chata” (porro) “No me dejes esperando” (son) y “La pava” (paseo), en el año de 1947. Los dos primeros números, los popularizó internacionalmente Nelson Pinedo con La Sonora Matancera, en los que se patentizó la gratificante lírica del banqueño en sus composiciones:

El vaquero -  José Barros y Los Trovadores de Barú

“El vaquero va cantando una tonada/
en la tarde va muriéndose en el río/
con el recuerdo triste de su amada/
lleva su corazón lleno de frío”.

En igual sentido:

“Mi vida está pendiente de una rosa/
porque es hermosa/
y aunque tenga espinas/
me la voy a llevar a mi casita/
porque es bonita/
mi rosa momposina”.

Dos años más tarde, les siguieron “Mi tesoro” (porro), “Arbolito de navidad” (merengue) y “El chupaflor” (paseo), tema al que Jaime Rico Salazar considera que su título original es “El picaflor”, además de aparecer en otras producciones como “Te llevo pa’ Magangué”.

El chupaflor (Te llevo a Magangué) - José Barros y Los Trovadores de Barú

La cadena de discos continuó, de 1949 a 1953, con “La plateña”, paseo de Rafael Escalona, “Mi tesoro” (porro), “Luna, lucero y noche” (merengue), “De que te quiero, te quiero” (merengue), “Caballito melao” (paseo) y “Navidad negra” (cumbia). Otros temas aparecen acompañados por Los Piratas de Bocachica, entre los que podemos destacar “El negro maluco”, porro dedicado a Abel Antonio Villa ante una divergencia surgida por motivos profesionales, “Llora corazón” (porro) y “Me voy de la vida” (paseo). Esta detallada discografía aparece recopilada en el Cd. “Recordando los éxitos originales de José Barros” (D 11681, año 2007), editado por Discos Fuentes.

Navidad negra - José Barros y Los Trovadores de Barú


Otra estrella del firmamento musical colombiano que le dio lustre a Los Trovadores de Barú fue Tito Cortés. Siendo apenas un cantante y guitarrista de afición, seguidor de Daniel Santos, fue impulsado por José Barros para que se hiciera un profesional de la música. La mano que le tendió lo llevó hasta el sello Fuentes, empresa donde le abrieron sus puertas ante semejante padrino. Aquella tarde futbolera, en la que el tumaqueño fungía de deportista, y que en un momento de descanso cantó a capela, siendo escuchado por el gran compositor banqueño, fue el inicio de la vertiginosa carrera del moreno del litoral Pacífico.


Año de 1952. José Barros le entregó a Juancho Esquivel varias de sus composiciones para que se las arreglara a Tito Cortés. En ese paquete se hallaba el bolero “Carnaval”, grabado cinco años atrás por Marfil y Paredes, en Buenos Aires, sin ninguna trascendencia. El pasillo “Dos claveles”, también conocido como “Clavelito rojo”, hizo parte de esas canciones seleccionadas por el prolífico y versátil compositor.

Con esos dos temas, Colombia le aportó al mundo hispánico un cantante de categoría. En los más remotos rincones del país, se escuchaban sus mensajes sonoros:

Carnaval - Tito Cortés y Los Trovadores de Barú


“Qué me importa si tienes amores/
que me quieras no es obligación/
estoy pronto a sufrir los rigores/
que me brinda la negra traición/
lo sabrás porque yo te lo digo/
que yo quiero y también sé olvidar/
no lamento este amor ya perdido/
que en mis noches yo supe soñar”.

De la misma manera, en el festejo fervoroso de El Día de las Madres, es un signo de reverencia cantarle a ese ser querido las notas y la lírica de tan bello y significativo
pasillo:

“Ay clavelito rojo/
que llevo aquí en el pecho/
vas pregonando amores/
amores maternales/
yo te llevaré siempre/
en el fondo de mi vida/
como un recuerdo santo/
de mi madre querida/
mi pecho lanza un grito/
y al cielo una mirada/
para pedirle a Cristo/
Cristo bendito Dios/
no te lleves mi madre/
mi madrecita buena/
mi madrecita santa/que mitiga mis penas”.

A esas dos páginas románticas, se les sumaron otras no menos importantes del cancionero colombiano, como “Eres tú” (pasillo de Juancho Esquivel), “Como las olas” (pasillo de Daniel Lemaitre) y “Amor y llanto” y “Ruego de amor”, pasillos de José Barros. Merece también la atención el bolero “Abandonado”, escrito por Joaquín “El Negro” Mora, argentino que tuvo la oportunidad de participar en las grabaciones ya descritas ejecutando el bandoneón, instrumento con el que realzó melódicamente esas piezas al darle un toque sureño que tanto ha gustado por estas tierras.

De esa buena cosecha de Tito Cortés con Los Trovadores de Barú, no pueden ser ignorados los currulaos “Buenaventura” y “Linda porteña”, distinciones autorales de Petronio Álvarez. Así mismo, “Casandra” (merengue) y “Navidad negra” (cumbia), de la prodigiosa pluma de José Barros, todos ellos contenidos en el Lp.” Ruego de amor” ( Discos Fuentes 300176).

Navidad negra - Tito Cortés y Los Trovadores de Barú


En fin, con Guillermo Buitrago, José Barros y Tito Cortés, la notoriedad de Los Trovadores de Barú aumentó con creces. Ídolos indiscutibles del patio, sus grandezas musicales todavía rompen el silencio de la cotidianidad. Sobre todo, en fechas tan íntimamente

La controvertida múcura

En 1948 quedó impreso en el disco el porro “La múcura”, por parte de Los Trovadores de Barú, vocalizado por Remberto Brú, líder de la agrupación en sus presentaciones personales dentro y fuera del país, ya que el prestigio ganado con su música les hizo visitar a Venezuela y Panamá. Con semejante grabación, una de las más conocidas en el mundo, surgieron muchas polémicas. Primero, sobre sus intérpretes, y, segundo, sobre su verdadero compositor. Vayamos a lo inicial. Desde un principio, hasta 1998, cuando aparece el Cd. “Historia del Vallenato en el Siglo XX”, Vol. 1 (J00006ADD), en los créditos aparecen Los Trovadores de Barú con el Trío Nacional.

La múcura - Los Trovadores de Barú con el Trío Nacional


Efectivamente, ese trío existió. Estuvo compuesto por Bob Toledo (vocalista), Juancho Esquivel (saxo y clarinete) y Alfonso Jiménez Puello, locutor y poeta cartagenero, en el piano. Lógicamente, Juancho Esquivel estuvo en la grabación como clarinetista, director y arreglista. Pero Bob Toledo y Alfonso Jiménez, no. Entonces, ¿por qué aparece allí el Trío Nacional? ¡Sabrá Dios!

Sobre “La múcura”, el más espinoso caso es el de su autoría. Cito textualmente a Rosario Fuentes, hija del reconocido autor ante la ley: “En una reunión, en su casa llena de amigos y por consiguiente de músicos –que no le podían faltar-, compuso ‘La múcura’. Tenía una tinaja de barro –que en Cartagena llaman múcura- y la estaban llenando de trago. Al intentar levantarla, como estaba tan pesada, Antonio Fuentes dijo ‘ay mamá, no puedo con ella’… Y con guitarra en mano le fue creando la melodía. Así compuso Toño la famosísima ‘Múcura’, la que recorrió el mundo entero” (Fuente: Colombia Musical. Una historia… Una empresa, pág. 33).

Pero, de todos es sabido, que Crescencio Salcedo siempre se abrogó su autoría. Hasta antes de morir, se consideró el creador de ese inmortal porro. Pero muchos críticos pusieron en duda su paternidad porque “El Compae Mochila” le dio un zarpazo al paseo “Se marchitaron las flores”, de Andrés Paz Barros, interpretado por Guillermo Buitrago.

En efecto, cito textualmente al músico soledeño Marcial Marchena Marín: “En una ocasión llegó Crescencio Salcedo a mi casa y yo le arrendé una pieza. Cualquier día de 1942 me solicitó que le escribiera una melodía y yo acepté. La pasé al pentagrama como él me la cantó y a la postre resultó con el nombre de ‘Mi cafetal’, o sea que Crescencio montó dicha letra en la melodía de Paz Barros” (Fuente: José I. Pinilla A. Cultores de la música colombiana, pág. 380).

Se ha dicho, por otro lado, más que todo por folcloristas, que esa importante pieza musical se cantaba, desde tiempos inmemoriales, por los habitantes ribereños del Magdalena, vasta zona del Caribe donde siempre ha brotado la imaginación para cantarle a la vida y su entorno. Por ser muy delicado este tema, no conozco, hasta el día de hoy, un documento investigativo que demuestre esta hipótesis con credibilidad.

Los hechos narrados han servido para hacer más pesada la múcura.

“La múcura está en el suelo/
ay mamá no puedo con ella/
me la llevo a la cabeza/
ay mamá no puedo con ella/
la múcura está en el suelo/
ay mamá no puedo con ella/
me la llevo a la cintura/
ay mamá no puedo con ella”.

Por último, falta anotar lo sucedido con Bobby Capó, gran cantante y destacado compositor, pero también tildado de usurpar la autoría de canciones que no eran suyas. Y ahí salta nuevamente la bendita “Múcura”. Al grabar este tema como porro guaracha en 1949, acompañado por la Orquesta de Avelino Muñoz, con los arreglos de este mismo músico panameño, apareció como autor el cantante boricua. Y allí fue Troya. Al sentirse afectado en sus derechos autorales, Toño Fuentes interpuso la querella jurídica del caso, de la que salió favorecido con una abultada indemnización.

Ante este álgido hecho, a Pacho Galán le brotó su genialidad como compositor dando a conocer un porro titulado “Se robaron la múcura”, grabado por Olguita Fuentes con la Orquesta Emisora Atlántico Jazz Band, y que ahora recordamos apartes de su letra:

“Dónde está la múcura/
dónde está que no la veo/
ya se la robaron/
eso si que no lo creo/
la rompieron/
la rompieron/
porque no podían con ella”.
Fuente: por Arnold Tejeda Valencia, La Lira No. 19.